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ABC. MIÉRCOLES 3 DS AGOSTO DE 1955. EDICIÓN DE LA MAÑANA, PAG. 17 SE ENCUENTRA EN MADRID. EL EN IA. 0. Ñ. U. Ampliación del P i e r i o y de la Comisión permanente de la Junta de Relaciones Culturales Procedente de Nueva York, y acompañado de su hija, ha llegado en avión, de la Iberia el embajador de Filipinas en la O. N. U. D. Filiberto Serrano, que permanecerá dos días en Madrid y continuará después viaje a Ginebra para asistir, a la Conferencia atómica. Fue recibido en el aeropuerto por el embajador de Filipinas en España, Sr. Sabido; ministro conseje ro, alto personal de la Embajada y una representación del Ministerio español de Asuntos Exteriores. (En él mismo aparato regresaron D. José Montes Pérez y D. Ignacio Muñoz Rojas, director adjunto y asesor jurídico, respectivamente. del Instituto Español de Moneda Extranjera, que acaban de firmar en Nueva York el crédito bancario hecho a España por un importe de treinta millones de dólares. Para recibirles acudieron a Ba- rajas el director general del Instituto, señor Bermúdez; el director general de Política Arancelaria, D. Juan y parientes de los viajeros. LOS ESTUDIOS DE AYUDANTES TÉCNICOS SANITARIOS El Boletín Oficial del Estado publicó ayer, entre otr- as, las siguientes disposir ciones: Justicia- Concesión de la Medalla de Oro al Mérito Social Penitenciario a don Antonio Vaquero Márquez y, D. Pedro González Botella. Educación Nacional. -Se crea un grupo escolar en Huelva y escuelas nacionales de Enseñanza Primaria en la Empresa Nacional Adaro; del término municipal de Ni jar (Almería) y se dictan normas para la nueva organización de los estudios de ayudantes técnicos sanitarios. Estos estudios tendrán tres cursos académicos, período de escolaridad que. no podrá disp. en- sarse ni simultanearse. Los estudios de ayudante técnico sanitario femenino se. cursarán obligatoriamente en régimen de internado. Para ingresar en las escuelas correspondientes sera necesario tener cuín- piídos diecisiete años y aprobado el Bachillerato elemental o el laboral, la carrera del Magisterio o el grado pericial de la de Comercio. Los alumnos de Enseñanza Media por los planes anteriores al de IO 53 podrán ingresar si justifican tener aprobados cuatro cursos del Bachillerato. yiSITAS EN SAN SEBASTIAN AL SE. MARTIN ARTAJO Sari Sebastián 2. En su despacho de Ministerio de Jornada, el ministro de Asuntos Exteriores ha recibido en audiencia diplomática a los embajadores de China, doctor Yií Tsüne- chi; de la Gran Bretaña, señor William Ive Mallet, y de los Estados Unidos, Mr. John Davis Lodge, y al ministro de África del Sur, Sr. S. F. du Toit, También fue cumplimentado el Sr. Martín Artajo por el coronel jefe de Fronteras, D. Julio Ortega, y los cónsules de España en Hendaya y Burdeos, Sres. Adriaen sens y Sebastián de Erice. -Cifra. CONDECORACIÓN ESPAÑOLA Á T UN MÉDICO FILIPINO Manila 2. El embajador de España, señor Sanz Orrio, ha impuesto al médico fii f? José Rodríguez la Encomiejjd. ¿e ¡Qué descansada vida la fiel que huye del mundanal ruido. Salimos de la ciudad, escapando de su calor terrible. Si elegimos el mar, el sol nos aplana. Dos horas de playa son más que suficientes para que no podamos decir ni pío en lo que quede. de dí En el campo, el reposo es, en cambio, continuo. Llegar Hasta, el pueblo de montaña cuesta, quizá, un pequeño esfuerzo; pero es el último que haremos en muchos días. Muy pronto nos olvidaremos de la civilización. Volveremos a la Naturaleza, al campesino feliz, para descansar en ella, sin importarnos un comino lo que pensara Rousseau. No hay por qué preocuparse. Nos tumbamos a holgazanear entre los pinares. Los sonidos nos llegan queda, suavemente. El tañido de las campanas rebota en el aire, fino, limpio; las esquilas de las vacas parecen señalar cada segundo que pasa; un perro lejano acaba de descubrir, el misterio del eco que rueda por el cielo azul. El silencio rumoroso tiene una paz que nos sume en dulce modorra. El paisaje es variado; su calidad, permanente. La luz cambia á cada paso el aspecto de los montes, muda el color de los valles, da nuevos pigmentos a las altas cumbres. No sabemos por qué se ha perdido la costumbre de hacer aquellas antologías del paisaje que estuvieron tan de moda en el siglo XIX. ¿Cómo ven hoy los españoles el paisaje de España? Tenemos algunas, muy buenas, referencias en las andanzas de Unamuno por Salamanca; las de Má- chado, por tierras de Soria; las de Miró, por Levante; las de Baroja, por Vasconia; las de Verdaguer y Ors, por Cataluña; las de Ortega, por El Escorial; las de Azorín por Castilla. Este último es un grande y verdadero paisajista. Lo sentía en su honda, desnuda intimidad. Veía el paisaje con hojas, pero sin hojarasca. En él había literatura muy refinada: el velo pintado de la ilusión entre la realidad y nuestra retina. Unas nubes que pasan, siempre iguales, le. sumen en breve melancolía por si acaso fueran las mismas que, en su día, vieron Calixto y Melibea, la de los ojos verdes, al darse el pico en un jardín renacentista. Estas que pasan en este momento por el pueblecito montañero y fronterizo, ¿son acaso las- mismas que viera el maestro Azorín La hora de la siesta es, de veras, amable. En ese punto vago la Orden Civil de Sanidad, que le ha sido concedida por el Gobierno español en atención a los méritos contraídos en la organización de los servicios contra la Efe. L O S ALMIRANTES PERRY Y COMBS, EN ROTA Rota (Cádiz) 2. Para visitar las obras de construcción de. la base nav ¿l y de las pistas de aterrizaje de aviones llegaron los almirantes norteamericanos John Perry y Lewis B. Combs, acompañados de personalidades de su séquito y de la Comisión española encargada del cumplimiento del Pacto de ayuda mutua hispano- norteanvéricana. -Cifra. LA DESCANSADA VIDA entre la vigilia y el sueño se permanece. dolorosamente consciente. Se sue ña, sí, pero al mismo tiempo se distinguen los murmullos de la calle encscramándose por el balcón, dando saltos, como un equilibrista. El grito agudo que da una vecina; el paso lento de una caballería. ¡Qué pereza la de la tarde! Luego, en la plaza, nos tumbamos en los sillones del, café para ver cómo el día se marcha de puntillas y cómo la noche se recuesta blandamente sobre el perfil de las montañas. La hora nos llena de infinita galvana. Estamos tentados de leer, y resistimos. No hay que leer mucho; mucho menos a destajo, como en la ciudad, para poder salir ahora al campo. A lo sumo, un par de capítulos. Y estar a. punto siempre de cerrar el libro para nfeditar. Y cerrarlo, claro, pero sin caer en meditación. Quedarse absortos al ver el vuelo de una mosca, el andar cansado, de un pastor, el pasar del tiempo, sin apenas sentir su palpitación. ¿Hablar? Toda conversación terminaría en bostezo. ¿Escribir? ¿Y cómo expresar la sutileza del aire, la suave quietud del lugar, el perfume del heno que nos trae tantos recuerdos, el fácil abandono a esta vida muelle? A la noche, el viento fresco baja de las cimas. Las duchas de aire levantan en la piel granitos de Frío. Nos quedamos inmóviles, sin ánimos para ir a parte alguna. A la cama, sí. A arrebujarse entre las mantas. La ventana nos trae ei croar de las ranas y un espeso horizonte de grillos que da el palpitar oscuro de las sombras. No recordamos nada. Hasta en el soñar, soñamos que dormimos. A la mañana se pegan las sábanas. Las piquetas dé los gallos cavan al viento las doce campanadas del mediodía. A- misa, y corriendo, que corriendo van a misa los que van tarde. Y volver a empezar. El eterno retorno a Q vida fiel campo en que desa cansar de las fatigas calurosas de la ciudad. De las pequeñas ambiciones, también; de las vanidades. Antonio de Guevara escribió un librito delicioso sobre tal tema, al que tituló Menosprecio de corte y alabanza de aldea Prometemos leerlo otra vez. En la aldea se ven desde lejos los caminos ciudadanos. No pensamos ahora caminar por ellos. Y sí, tan sólo, en seguir la escondida senda por donde han ido los pocos sabios que en el mundo han sido Asistieron el ministro de Comercio y la señora- de Arburüa; el primer introductor de embajadores y jefe de Protocolo y la baronesa de las Torres; el director general de Relaciones Culturales y la señora de Villacieros; los señores de Aguirre y Gon- zalo (D. José María) y los condes de Valle de San Juan. -Cifra. LA COiNTRÁTACION DIRECTA DE OBRAS Y SERVICIOS El Boletín Oficial del Estado publicará hoy, entre otras, las siguientes disposiciones: Asuntos Exteriores! -Decreto por el que se amplía la composición del Pleno y de la Comisión Permanente de la Junta de Relaciones Culturales. Obras Públicas. -Orden ti a que se dictan normas sobre contratación, directa de obras y servicios. Administración Central. -Trabajo. Servicio de Mutualidades Laborales. Resolución por la que se modifican. las normas del subsidio de nupcialidad establecido eíi los vigentes Estatutos de la Mutualidad Laboral del Seguro Qblig- atorio de Enfermedad. EN HONOR DEL DIPLOMÁTICO BRASILEÑO SR. MÜÑIZ San Sebastián 2. En honor del embajador del Brasil en las Naciones Unidas y antiguó representante en Washington y de la señora de Joao Carlos Muñiz, el ministro de Asuntos Exteriores y la señora de Martín Artajo han ofrecido un almuerzo en su residencia oficial de La Cumbre. i luí