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ABC. M I É R C O L E S 6 DE JTJLIO BE 1955. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 29 Y, DE VERDAD, HAY CRISIS MEDICA El Dr. D, Rafael Navarro Gutiérrez, nos envía con este título un ar. tículo polémico. Hemos recientemente pulsado el estado de ánimo de la profesión médica, que en correspondencia. nutrida nos ha manifestado su agradecimiento por la publicación de los artículos del Dr. Navarro Gutiérrez. No podevios, naturalmente, negar nuestras columnas a un colaborador que con tan abundantes razones ha expuesto la lamentable situación de la clase médica y las preocupaciones que esa situación produce a los profesionales. Ds verdad te aseguro, lector, que pese a las numerosas cartas de estímulo y aliento que he recibido no- pensaba volverme a ocupar del problema de la crisis médica. En gran parte, por comodidad. En otra, no pequeña, por desilusión; pues si bien es verdad que tú, lector anónimo me has estimulado con tus telegramas o tus cálidas cartas, los personajes que debían haberse hecho eco de mis artículos me han mirado con. más desdén o con ceño más torvo desde que este periódico tuvo a bien acogerlos en su seno. Pero, es el caso que, hace unos ¿ías, un migo me entregó, como por azar, un reccrte de un periódico que dedica sus actividades a las finanzas y a- la economía- -ciencias venerables- donde por manera bastante explícita se ponía muy en duda eso que hemos dado en llamar la crisis médica Y, desde entonces, las ganas de dal una cumplida réplica a esos señores economistas no ceja de rondarme por la cabeza. Sé que millares y millares de médicos españoles están por mí representados. En m modestia me cabe este honor. Y tanto, tanto, me aprieta el deseo de contestar, que no puedo demorar esta satisfacción. Hemos encontrado quien nos defina, y aclare la situación. Y lo que ustedes, al cabo de tantos años no han tenido la gracia de resolver, nos lo pone claro y diáfano ante les ojos el periodista educado en ciencias económicas. Duda el tal de que exista la crisis médica. Se estima que el Seguro libre de enfermedad es cosa sólida e importante, porque su cartera suba y suba año tras año, que de cincuenta y pico de millones, hace poco que ha subido a cincuenta y muchos más millones este año; sus servicios son buenos y completos y los beneficiarios tienen la maravillosa libertad de entrar y de salir por sus vericuetos como les viene en gana. Y al periodista economista- -perdón por la cacofonía- -le parece cosa respetable y buena un asunto que sube y sube su cartera año tras año mejor que el hierro, la potasa o los garbanzos, le dá libertad al cliente de abusar de la profesión médica como le viene en gana y, sin duda, paga lo bastante bien a los médicos como para que ninguno de ellos se haya muerto aún de hambre sobre el bordillo de una acera. Señores de los viejos armatostes repreCOMPRE DE UNA VEZ Y PAGUE POCO A POCO cuantos aparatos de electricidad doméshcu precise, de cualquier clase y marca en Ha sido dicho hasta el, cansancio, por do, y es usado tardíamente: por ejem- extraños y propios: España es un país pío, los del Congreso Eucarístic. o de Barde contrastes. En algunos aspectos es celona, que surgen de nuevo en recienverdad; en otros el contraste lo busca- tes envíos. Como una extraña resurrecmos para complacernos en él, inmoti- ción, aparece ahora un conmemorativo vadamente. Pasamos- como en los. ver- postal de un Congreso de hace dos años. sos del drama- de la risa al llanto, de El doctor Ferrán resurge después de un la quietud al tumulto, de lo profano a alejamiento considerable. Vemos venlo santo sin razón Es posible que esto der, para cartas ordinarias, sellos de cono tenga remedio, y quizás que no haya rrespondencia aérea. La urgencia debe por qué buscárselo, aunque evitando las ser anotada con letra o con un marbete exageraciones. Pero en innumerables as- que pone (o ponía hasta hace poco en pectos ds la- vida española los contras- lengua ajena) Express tes son gratuitos, desconcertantes y fá Cualquiera diría que España es un curtiente corregibles. país que carece dé idea filatélica. Pero, A veces, las minucias aparentes tie- no. Se trata de un contraste más, de nen una importancia- insospechada. Va- uno de esos contrastes que debían ser mos a fijarnos hoy, por ejemplo, en las evitados, en lo posible, porque aun cacartas que recibimos y que enviamos. Más precisamente en los sobres de esas reciendo de trascendencia a primera visla posibilidad de una idea cartas. Se diría que nadie puede opi- ta fomentan, a laTísta del mundo extede desorden nar de un país por sus sellos de correos. rior. Repetimos: se trata de un contrasCreemos que sí, que se p de opinar de te más, porque España ha producido, un país a través de sus estampillas posaños recientes, las tales. Hay en el mundo millones de fi- en lospostales más bellascolecciones o series del mundo. latélicos muchos millones más (ivivan Al menos cuentan, entre las más herPero Grullo y monsieur de la Palice! de personas que reciben cartas. La ma- mosas. La pena es que esos sellos ss yoría de los países europeos remiten so- usan poco. Son de Marruecos, de Ifni, bres con sellos que presentan cierta uní- de la Guinea. Verdaderas preciosidades formidad, una semejanza de motivos, que dan ganas de ver en las cartas pende papel, de temas. Tienen un aire de- insulares. Sellos postales que dan una época aunque esta época sea tan bre- excelente idea de nuestra vida en cualve como un centenario, una conmemo- quier orden. ración o la duración de un tipo deterla uniformidad de minado de sellos corrientes. Los sobres los ¿Por qué no buscar uso. más corriente, sellos postales de españoles, desde hace algún tiempo, se sobre todo cuando las cartas salen al caracterizan por una diversidad casi extranjero? Ya sabemos que es preciso desordenada. dejar agotarse las series impresas otroEn un mismo sobre aparecen sellos de ra y que durante un tiempo habrán de tres o cuatro épocas. Retratos del Jefe acompañar a las nuevas. Sin embargo, del Estado hechos hace pocos meses- -y en ocasiones parece que las diversas seen bella impresión- -van junto a otros ries, los más diferentes tipos, los anaretratos del Caudillo que lo presentan cronismos más inexplicables, obedecen en su efigie de hace iez o quince años. a eso del País de Contrastes que faUnos sellos tienen un tipo de grabado, brica los sellos más hermosos para laotros denotan el procedimiento más dis- admiración filatélica, pero no los. usa, tinto de aquél. El buen gusto y el mal en sus cartas, en las cartas que andan gusto se combinan conmotable profu- corriendo por el mundo con el nombre sión. De súbito renace un sello olvida- de España. sentativos vean ustedes cómo, por lo menos, ya hemos llegado a una situación clara. Para los interesados en asuntos económicos, los sabihondos que entienden de economía y finanzas, nuestras tragedias profesionales, no son más que un apartado- -o t r o- -de los problemas generales que regulan la ley de la oferta y la demanda. Somos una mercancía, ni más ni menos, importante que los motores Diesel las máquinas de afeitar, las remolachas, el celofán, las resinas... Nada importa que el médico que trabaja en una compañía de seguros libre de enfermedad haya perdido su- libertad profesional; nada, tampoco, que para tener un enchufillo tenga que pasar por la vergüenza de trabajar seis, ocho o diez meses gratis para engordar al gancho -léase agente de propaganda- -que atrae los socios hacia la compañía por la que trabaja; nada tampoco que trabaje por un sueldo ds hombre, pagado con arreglo a unas bases de trabajo que desdeñaría el productor mas productor Nada, nada de todo esto que atañe al prestigio profesional del médico a su deontolo- ía, a su moral- -y a su crisis t parece tener importancia ante el floreciente aspecto de la cartera dejas sociedades o compañías del Seguro Libre de Enfermedad. Señores de los viejos armatostes representativos yo creo que la situación. esta clara. Ustedes deben retirarnos de la circulación; conducirnos al real de la. feria bien aparcados, o meternos en un silo y que unos buenos corredores de feria, de esos- de pantalón de pana, faja y gruesa cadena de oro sobre la panza, nos vayan contratando, üegún las condiciones del mercado. Que esperen al invierno, a las epidemias de gripe o a las grandes diarreas del verano. Y enton 6 es, cuando estemos escasos, que nos vayan contratando según las condiciones del mercado, más caros cuanto menos numerosos. 1 No cabe duda que ahora nuestro escaso valor profesional depende del exceso de la oferta y la facilidad con que se nos puede contratar, bajo cualquier clase de condiciones ominosas, debido al crecido número de los que andamos por ahí danzando. Pues bien, reduzcamos la oferta; provoquemos la angustia en la demanda. Y quizá así consigamos otra vez que los médicos tengan esa holgura social, ese rango de vida que pueden tener el carnicero, el panadero, el lechero, el zapatero; el rango de vida de los que ganan buen dinero. Dr. NAVARRO GUTIÉRREZ OE- CONTRASTES UNIVERSAL ELÉCTRICA Lisia, 8- Te! 36 33 10- Madrid Serviir. ós a provincias. S o l i c i t e ipformación sin compromiso. AGRICULTORES La- CASA ALCOBER, Gran Vía Turia, 5, ¡OCASIÓN! Se venden 900 butaCas. de madera, de cine, semin uevas. -Sr. Hoyos. San Bernardo, 15. VALENCIA, dice la profundidad, caudal y calidad del agua subterránea que exista en todas partes, construyendo los pozos para alumbrarla sin cobrarlos en caso de error, aceptando cualquier apuesta benéfica en contra de su tíi famen.