Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC. M A R T E S 28 DE J U N I O DE 1955. EDICIÓN DE LA MAÑANA, PAG. 26 sión, mientras se cantaba el Himno del centenario. Después, llevada la reliquia por el obispo de Salamanca, que pertenece a la Orden Dominicana, continuó la procesión hasta la casa natalicia del Santo, donde estuvo breves momentos, siguiendo luego a la iglesia de San Esteban, donde sa encuentra la pila en que fue bautizado fían Vicente Ferrer. Desde aquí marchó a la Catedral. CARTA DEL PADRE SANTO Una vez en el templo- -abarrotado de fieles- monseñor Antoniutti leyó la siguiente carta: Al venerable hermano Marcelino Olaechea de Leizaga, arzobispo de Valencia. Venerable hermano, salud y bendición apostólica. Próximo a cumplirse el V siglo desde que San Vicente Ferrer, gloria de la cató. lica España y de toda la Iglesia, fue incorporado al celestial catálogo de los Santos, estimamos, no solamente decoroso, sino también muy útil y saludable que sean puestos a plena luz su recuerdo y preclaros hechos y reavivado más intensamente su culto con actos públicos. Por lo cual, no sin gran consuelo, hemos sabido que principalmente ahí, en esa sede valentina, donde tuvo su cuna, por esta misma razón, se preparaban solemnidades, en las cuales, gozosos, participarán, además de los fieles a ti encomendados y de los ¡padres dominicos, en cuya gloria de modo particular redundan, también otros de diversas regiones de España, presididos por los obispos y autoridades civiles de vuestra patria. Está fuera de toda duda que los tiempos en los cuales vivió San Vicente Ferrer eran tristísimos para la Iglesia; su túnica inconsútil parecía rasgarse por duro cisma, y en forma tai que, por la inestabilidad de las cosas y circunstancias, la fe católica de muchos decaía y las costumbres privatías y públicas se corrompían. Por la desenfrenada y odiosa ambición de bienes terrenos, en España y demás naciones de Europa, los pueblos se agitaban en turbias conversiones y sus príncipes se amenazaban mutuamente con la guerra. A esto, se añadían innumerables y gravísimas pestes, formidables terremotos, pública carestía de alimentos y hambre. Sin embargo, nuestro Divino Redentor, íomo lo atestiguan los textos sagrados, nunca abandonó a su castísima Esposa; nunca le negó, principalmente en el momento preciso, los oportunos auxilios. Antes bien, cuando más peligrosos son los acontecimientos, cuando las tempestades y borrascas amenazan hundir la Mística Nave de San Pedro, entonces se hace presente Cristo por sus Legados y se le ve, impávido, amansar con su pie los torbellinos de encrespadas olas y ordenar con su pie a los vientos; por lo cual, a su mandato, se produce una gran serenidad. Entre estos Legados de Cristo, que, a fines del siglo XIV y comienzos del XV, con su voz amonestadora, encaminaran a los pueblos y a los príncipes a la Verdad, a las buenas costumbres, a la concordia y unidad, se halla y alcanza puesto de singular relieve San Vicente Ferrer. No es fácil penetrar la eficacia de su apostolado y sus felices éxitos, incluso en asuntos públicos, si no se estudia con atención su excelsa santidad. Quien goza de esta santidad 1, no se apoya en sus propias fuerzas ni se siente embarazado por su debilidad, sino que, entregado totalmente a la Divina. Voluntad y Divino Poder, puede hacer suya aquella frase del Apóstol San Pablo: Todo lo puedo en Aquél que me conforta. PRECEPTOS QUE TIENEN SABOR DE EVANGELIO Toda la razón de vivir y obrar de San Vicente, e igualmente los preclaros hechos que aportaron felizmente tantas fuerzas a la Historia toda de la Iglesia y de la nación española en aquellos tiempos, parecían fluir de aquel áureo libro que, según generalmente se admite, escribió: De la vida espiritual Por ello, juzgamos oportuno exanr ar brevemente alguno de estos santísimos preceptos, Que tienen sabor íe Evangelio: Asi, pues- -comienza- -quien MAÑANA Santos Pedro y Pablo Día- de Pedro Chicote Decían los griegos que la mesa es mediadora cíe la amistad. Cierto, si sobre la mesa hay tmas copas. De donde se infiere qua los griegos referíanse a la bebida, que no al yantar. A Perico Chicote los griegos le habrían erigido una estatua. Y la Acrópolis tendría un Museo de Bebidas para dioses y semidiosas. El secreto humano de este barman genial, madrileño de todo el Universo, es sencillo y fabuloso: Toda copa cjue él escancia, bate y ofrece, lleva en el fondo la invisible guinda de la amistad. HÉCTOR AGUILAR GALERÍAS PRECIADOS felicita muy cordialmente a Pedro Chicote en el día de su santo- -mañana, miércoles, 29- -y hace suyas las bellas palabras del ilustre escritor que firma Héctor Aguilar. quisiere ser útil a las almas de los prójimos y edificarlas con sus palabras, procure primeramente tener él mismo aquello que ha de enseñar a los demás; de otro modo, aprovechará poco. Pues será ineficaz su palabra, a no ser que antes comprueben en él los hombres aquello que enseña y todavía más. Y así como fue útil para sí mismo lo que después escribió acerca del desprecio de las cosas terrenas, de la pureza y limpieza del alma, de conformar totalmente la propia voluntad 1 a la voluntad divina, de la represión freno y moderación del amor propio mediante la aplicación a la cristiana humildad y de la manera de mantener siempre estrecha unión del alma con Dios; del mismo modo, quienes lean con atención tales cosas, podrán sacar de estas máximas no poco provecho espiritual. Y no será menos oportuno, especialmente para sacerdotes y religiosos, meditar una y otra vez lo que trata de las Vías y Métodos por los que ss llega a la perfección cristiana de la vida, y de modo particular, lo que se refiere a unir siempre los trabajes apostólicos y el estudio de las Letras y disciplinas con la oración dirigida a Dios. Lo. cual, sin duda, responde magníficamente a las sapientísimas normas dadas por el fundador Padre Santo Demingo, que ordenó así a sus hermanos: De tal moco se apliquen al estudio, que de día, de noche, en casa, de camino, lean o- mediten algo; y se esfuercen por retener en el corazón cuanto puedan. Y esto, de que trata en la última parte de este útilísimo libro, es a saber: De los principios de la vida espiritual, o sea de la aversión a nosotros mismos, y de la total y plena conversión a Cristo, concierne, por cierto, al método para lograr la suma santidad. SAN VICENTE FEKRER LLEGO AL MÁXIMO GRADO DE LA ASCÉTICA CHIS TIANA Nada extraño, pues, que Vicente Ferrer, meditando, orando, obrando, siguiendo siempre con toda diligencia estos preceptos, llegase al máximio- grado de la ascética cristiana, esto es. a la cumbre de la perfección evangélica. Mas, después de adornar su alma con dones celestiales, no descansó, y en ello no creyó haber llegado a la meta, sino que se le vio más y más animado y acuciado a procurar la santidad de los demás. Es que había penetrado perfectamente la sentencia de Santo Tomás de Aquino: Más grande cosa es iluminar que lucir únicamente... más grande cosa es comunicar a otros lo que se contempla que meramente contemplar. Por cuya razón, ajustado a estos principios y abrasado en ansias de apostolado, nada era tan fundamental, cuanto con infatigable celeridad y con todo esfuerzo, restablecer la paz entre las almas extraviadas de la verdad y género de vida cristianos; la paz de la Iglesia, desgarrada por desdichado cisma; la paz, en fin, y la concordia entre los pueblos de España y sus príncipes. Pregonero de la evangélica doctrina, como ángel del cielo, recorrió, sin rehuir un trabajo, en dificilísimo camino, ciudades, pueblos, aldeas, no sólo de su Patria, sino también de F r a n c i a, Suiza, Italia y Flandes. Donde quiera que este operario del Evangelio, resplandeciente por el fulgor de la santidad, poderoso en la sagrada elocuencia y preclaro también por multitud de milagros, obrados por don divino, levantaba su voz, ingentes multitudes, como atraídas por la luz celestial y movidas por cierto instinto divino, eran arrancadas de los errores a la verdad, de las querellas a la concordia, de las licenciosas costumbres a la saludable penitencia y a la renovación de la vida cristiana. Era de admirar cómo tantos millares de hombres y de mujeres le miraban con los ojos fijos en él y le escuchaban atentamente; cómo, inclinadas las frentes y postradas en tierra las rodillas, pedían perdón a Dios con lágrimas en los ojos; y después, empujados por la fe católica y la virtud cristiana, abrazalban 1 nuevas vidas. Y, por cierto, esta admirab- renovación de costumbres no sólo ejerció aludable influjo en la iglesia, sino también en la misma sociedad civil; lo cual aconteció de modo particular entre vosotros, cuantío ha- Rególos elegantes para Pedros y Pablos Elíjalos hoy Mañana no abrimos Nuestro Departamento de Caballeros le ofrece los mejores artículos de la temporada: saharianas, cazadoras, artículos de baño, playeros, trajes y zapatos de verano, americanas y pantalones lavables, cortes de traje... Camisas de sport corbatas, calcetines, pañuelos, batas, pijamas, suéters, cinturones, llaveros, zapatillas, billeteros, monederos, carteras, artículos de f limador, máquinas de afeitar, artículos de viaje y deporte... Colonias, lociones... Igualmente todo para niños y muchachos. Y juguetes en la 6. planta.