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MADRID, DOMINGO 2 AÑO CU ADR A GE- 6 DE JUNIO P E S ET A S s IMO 88 OC T A V. O i D E i 9 55. EJEMPLAR D 0 S N U M E RO 5. 3 8 2 PAG 1 NA s PATRIA VIBRA ELESPÍRITU CRISTIANO QUE NOS ESPAÑA DICE EL MINISTRO DE TRABAJO DE FILIPINAS La obra social de Girón salta por encima de las fronteras. Traigo los ojos abiertos y el alma dispuesta a aprender. INTERESANTES DECLARACIONES FORMULADAS POR N U E S T R O VISITANTE PARA ABC Procedente de Ginebra, vía Barcelona, llegó ayer a Madrid, en avión, el ministro de Trabajo de Filipinas, D. Eleuterio Adevoso, que lia vresidido la Delegación de su país en la Conferencia Internacional de Trabajo, recientemente celebrada en la citada ciudad suiza. El Sr. Adevoso viene a España invitado, por su colega español, Sr. Girón, que acudió al aeropuerto de Barajas a recibirle. También le esperaban el embajador de Fi- lipinas en España, Sr. Sabido; el secretario de Protocolo, Sr. Aguilar, en representación del ministro español de Asuntos Exteriores; alto personal de la Embajada, un grupo de filipinos residentes en Madrid y otras representaciones. Don Eleuterio Adevoso, ministro de Trabajo de Filipinas, tiene treinta y tres años, y acaba, de llegar al vestíbulo del hotel en que se hospeda. Pese al largo viaje su semblante juvenil no refleja cansancio. No podríamos decir si ha dejado el avión o va a tomarlo. El ministro consejero de la Embajada filipina, Sr. Arreglado, nos sirve amablemente de intérprete. El ministro, figura sobresaliente de la nueva generación de su país, no domina el castellano. Preguntamos por la antigüedad de las leyes soí. iaks filipinas. -Nuestras leyes- -nos dice- las viejas y las nuevas, destilan la religiosa emoción: que nos legó la historia. En ciertos países asiáticos es frecuente, por ejemplo, utilizar 1 las fuerzas del hombre para el transporte de mercancías o viajeros, en vehículos de rué- das. En Filipinas, no, porque allí estuvo la presencia física de España y no ha desapa- recido su espíritu. Supongo que su pregunta se referirá- a las disposiciones nuevas, a las que recogen la inquietud social de nuestro tiempo. Pues bien: hace cuatro años, bajo los estímulos de la opinión pública, se inició en Filipinas un movimiento para el estudio de 11 sistema de seguridad social. Aunque llevamos en las venas, y esto nos honra, el toroso ilustre de mucha sangre hispana, no hemos improvisado. Por el contrario, realizamos detenidamente extensos e intensos estudios. Desmenuzamos los avances de casi todos los países. Elegimos lo adecuado a nuestro temperamento, inspirándonos en nuestras costumbres y tradiciones, y hace sólo un ano fue aprobada la ley que regula ese sistema de Seguridad Social. Su puesta en- marcha 110 iba terminado aún. Estamos en los primeros y alentadores pasos de una trascendental experiencia. El presidente Magsaysay no perdona medios ni escatima sacrificios para impulsar el progreso social de su pueblo. Bajo su personal dirección funciona un Comité o Comisión social que tiene en el secretario de Trabajo su órgano ejecutivo. ¿Muchos problemas en Filipinas? -La nación tiene veintidós millones de almas y un censo de ocho millones y medio de trabajadores bajo el amparo de las leyes sociales. Las cifras no son desdeñables. Es lógico que susciten incidencias, preocupaciones y deberes. ¿Orientación predominante de las leyes sociales filipinas? -Estamos frente a la barbarie materialista. Por tanto, queremos Ja estabilidad y la paz a través de una sincera protección a los humildes, un respeto profundo al trabajo y una constante elevación del nivel moral y material de los trabajadores. No me gustan los ejemplos personales. Pero a veces hay que hablar de la propia modestia. Para dirigir desde el Gobierno las cuestiones de Trabajo, el presidente Magsaysay eligió a un hombre que, profesionalmcnte, es un militar, pero que fue también, por mandato de las circunstancias, un guerri- llero en las montañas de su país, cruelmente invadido. Aunque soy joven tengo esta experiencia de cuatro años de sufrimiento y de lucha, junto a un pueblo que no se re- signó a sucumbir. Esa experiencia me da cierta capacidad para comprender esa otra diaria e incruenta batalla por la vida, en la; que tanto abundan los altos ejemplos, y en la que los que producen merecen la pa! ma de, un fecundo heroísmo. ¿Juicio de usted sobre la política social española? -Acabo de llegar. Casi no he visto todavía la comba de un cielo con el que desde niño he soñado. Podría contestarle algo, con referencia a lecturas e informes. Ese, algo no, sería completamente mío. Mi juicio lo emitiré cuando tenga el conocimiento que prefiero siempre, el directo... España- -insistimos- -lia realizado una EN ESTE NUMERO En un accidente de aviación, ocurrido en Le Touquet (Francia) ha perecido don José Gallostra, cónsul adjunto de España en La Habana, e hijo del diplomático asesinado en Méjico por un anarquista. El Sr. Gallostra se hallaba en ruta hacia la Península en compañía del ingeniero D. Ricardo Fuster, el cual sufre heridas graves (Pág. 51) En una conferencia de Prensa Molotof ha dicho que ve la región de Formosa cargada de peligros militares (Pág. 56. La cosecha de tabaco útil de la campaña 1954- 55 es de unos 32.500.000 kilogramos, con un valor, aproximado, de 375.500.000 pesetas para los cultivadores (Pág. 59. Cuatro niños han resultado muertos y otros seis heridos al estallar un bomba que encontraron en una alcantarilla de Salamanca. Sin saber de qué se trataba, uno de los pequeños golpeó contra el suelo el artefacto y entonces se produjo 1 E, explosión (Pág. 2. PAGINA EDITORIAL La intensa lucha de los católicos belgas por lograr la libertad de enseñanza se remonta, especialmente, al período comprendido entre los años 1879 y 1884. obra social formidable. ¿Conoce usted la que bajo el mando de Franco, lleva hace cerca de tres lustros la firma de José Antonio Girón? -Que la conozca yo- -replica- en lo posible, no parece demasiado importante. Su patriotismo deberá sentirse más halagado ante otra noticia, esta: han sido varias e ilustres personalidades europeas, de indiscutible prestigio, las que me han señalado como singularmente interesante la legislación social española, la de ahora, la de Franco, la de Girón. No eludo, pues, mis opiniones por ignorancias que acusarían demasiada modestia en tema de tanto relieve. Aplazo los juicios personales porque- -repito- -prefiero antes ver las realizaciones de cerca, en sus contornos reales y vivos, que son los que animan y hasta los que apasionan. ¿Nuestras Universidades Laborales? -Mañana, veré, Dios m íante, la de Sevilla, aunque sea en un recorrido veloz, pero la veré. Cuanto suponga llevar a los trabajadores el inn enso bien de la cultura, por sí solo se elogia y se bendice. Ello responde, además, a la densa historia de un pueblo que por dar generosamente, a raudales, cultura y fe a quienes lo necesitaban, mantiene encendidas las antorchas de su grandeza. Cuanto me sea posible lo examinaré con la mayor atención, con los ojos abiertos, y hasta con la resuelta y humilde voluntad de aprender. Woíé DE LAS CASAS PÉREZ. r Para casarse se compraron un pisito a plazos, de esos que, al firmar, da usted una cantidad, y a los treinta años, ¡ajajá! ya es de usted... ya es do usted el escombro del piso, que es lo único que quedara do muchos de esos piros a los treinta años. Claro que el de ellos, ni eso. VA domingo se fueron a pasar el din a Carcedilla; ya en el tren, ella, pálida, borboto: ¡Ay! ¡Me dejé enchufada la plancha! -Pues no te apures, que ahora recuerdo que; yo no cerré la ducha, y así... EL PALACIO DE LAS CAMAS 6, Plaza de Ángel, 6 EL PISITO