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ABC. M A R T E S 21 DE J U N I O DE 1955. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 35 Hl DE SUIZA POR 3- 0, ONA VICTORIA EL EQUIPO ESPAÑOL DE FÚTBOL Nuestros representantes, más rápidos y jugando al ataque, se mostraron superiores a los suizos, que actuaron a la defensiva último escalón a retaguardia el famoso que priSIN EMBARGO, EL CONJUNTO VENCEDOR TUVO FALLOS cerrojo suizo en eliba a saltar porde la. mera vez casi minuto inicial Este la iniciativa Y SU ACTUACIÓN CARECIÓ DE CALIDAD EN GRANDES partida. repliegue dejó minuto y de del ataque, desde el primer tal manera, que los suizos tardaron exactamente FASES DEL ENCUENTRO quince en esbozar la primera incursión sobre el dominio de Carmelo y precisaCOLLAR, ARIETA MAGUREGUI, QUE MARCARON LOS GOLES, FUERON, JUNTO CON DOMENECH Y MAURI, LOS MEJORES Kubala, obstinadamente retrasado, imprimió gran lentitud al juego, con inútiles retenciones de la pelota y pases horizontales y hacia atrás Ginebra 20. (Crónica telefónica de nuestro redactor deportivo, enviado especial. El pequeño estadio ginebrino de Charmilles ha sido, ¡al fin! el escenario de una victoria del equipo de futbol español. Un triunfo de última hora que cierra consoladoramente una temporada desgraciada y que nos permite entrever ya el camino de una recuperación que no ha hecho más ene iniciarse. El séptimo encuentro España- Suiza, en efecto, presenciado por el presidente y varios directivos de la Federación Española, por tres d sta- cados preparadores- -Miró, Daucik y Herrera- -y por la plana mayor del periodismo deportivo, ha sido como un resumen de todo lo debatido entre nosotros durante los últimos cuatro años: ataque, contra defensiva; velocidad, contra lentitud; juego temperamental y joven, contra sistema p preconcebido y vejez. El equipo español al ataque, más j rápido, más libre, batió, gracias a esas cualidades, al once suizo, que actuó a la para marcar estrechísimamente a Domedefensiva, lentísimo y atado por las rigi- nech, todos comprendimos que Suiza había deces de un cerrojo que hasta se anunciaba entre paréntesis por los periódicos salido al campo vencida de antemano. Su el juego al dar horas antes del partido 3 a alinea- aspiración máxima era neutralizar hombres cuatro ción helvética. Nadie podrá, pues, en lo español y para ello dejabasu medio centro a vanguardia; dedicaba sucesivo, volver a equivocar el camino. Sobre todo, cuando hasta los suizos, tan Fesseler, a ICubála; su defensa derecho famosos cerrojistas como relojeros, clama- Robustslli, a Arieta; sus amedios volantes Schmidhausser y Bigfler, Collar Arteban ya esta mañana en su Prensa por la che, al mismo tiempo que concedíay a Duadopción para el futuro de los sistemas toit, defensa izquierdo, la tarea de ser el predominantemente de ataque, únicos que a la larga abren el camino de la victoria. El hecho de que nuestros jugadores esta. blecieran sobre el florido césped de Charmilles una neta superioridad traducida en el inequívoco resultado de tres goles a cero, no significa que ya lo tengamos todo resuelto y que desde ahora estemos en posesión de otro gran cuadro internacional. El partido tuvo grandes fases de juego sin necesita importante empresa para edicalidad, y nuestro once, muchos lunares. ficación fábrica. Afortunadamente, nuestros adversarios ca- recían de tres nombres fundamentales: Sr. MORILLO. Teléf. 27 39 52. Mañanas. Kernen, Mauron y Vonlaníhen, cuya contribución hubiera h cho más eficaz y resistente su juego. Sin ellos, hundidos en el terrible complejo de inferioridad que presupone la adopción del cerrojo, los suizos salieron al campo en plan de víctima 4 puertas. Deíahaye. propiciatoria. Si el equipo español no se V E j L A Z Q Ü K S 4 S huMara obstinado en jugar por el centro, abandonando durante largos períodos a sus de; extremos, la victoria hubiera sido todavía más conolayente. Pero el espectro de ese falso virtuosismo del pase corto obcecado marclsando por el centro, como Todo confort, en casa señorial, consen tantas tardes angustiosas de Chamartrucción primera calidad, estructura y tín, se adueñó de los discípulos de Daucik carpintería metálica. Diez habitaciones y de Herrera y denunció claramente ios más servicios. Garaje independiente en fallos que todavía tiene esta formación propiedad, trasteros, etc. joven renovada, a la que sa podrá fortaHermanos Miralles, núm. 64. lecer con la eliminación de algunos homsemiesquina a Diego de León. bres y el injerto de otros que en lugar de romper la armonía de un estilo contribuyan a redondearla y a darla toda su eficacia. RESIDENCIA BELLA- MÁR Moderna, confortable. Habitación, 30 pe! SUIZA, VENCIDA DE ANTEMANO setas. Bipersonal, 55 pesetas. Eraso, 8, Cuando al iniciarse el juego vimos al deTeléfonos 25 36 36 y 26 12 lantero centro helvético Maier replegarse INDUSTRIAL COHDUCCiON INTERIOR mente para descubrir a éste como el punto más flojo y vulnerable del conjunto español. Pero para entonces ya h a b í a n ocurrido muchas cosas y una de ellas decisiva: la fulgurante jugada que abrió el marcador. Un corte de Mauri, en el medio del campo, con. pase rápido a Borrar nech, envío de éste muy profundo a Collar, e s p e c t acular sprint del extremo y un tiro a gol formidable con la iz- quierda sin atenuarel impulso, que cruzó como una bala por uArieta y Collar delante de P e r npor mian y se clavó la izquierda de éste en la red helvética. A partir de ese instante espectacular, que desconcertó a los suizos, no hubo otro equipo que el español sobre el terreno. Constreñidos los defensores en su propio, campo, desbordados en todo momento por una velocidad que no estaba a su alcance, vieron la puerta propia bombardeada, con más insistencia que precisión, por Arieta, Dqmenech y Mauri, principalmente. Pernumian demostró en esos momentos ser un portero excelente, elástico, dueño de una colocación inteligente y rápido de reflejos, sobre todo al detener otro tiro enorme de Collar, y un cabezazo colocadísímo tras una bonita jugada de Kubala, Mauri y Domenech. Cuando, pasado el primer cuarto de hora, el equipo español se reposó un poco y comenzó á sentir el ritmo más lento que marcaba Kubala, obstinadamente retrasado, el juego se hizo menos incisivo al fijarse en la zona central del campo. Sin embargo, nuestros adversarios mostraron en la nueva fase su escasa eficacia y pobre ambición. La mayoría de las veces entregaban el balón a nuestros medios, tras un tímido intento de avance, y siempre eran rebasados por la anticipación española y. la fogosidad de un ataque duro y sin concesiones cuando se aventuraba? hasta los dominios de Guillamón, tíaray y Campanal. Solamente Fatton, el mejor delantero suizo, y Ballaman consiguieron tres veces tirar bien a puerta, una de ellas para que Carmelo en el suelo parara defectuosamente y nos diera. nn susto considerable al dejar oc jipnr la pelota, aunque finalmente se hiciera con ella. El último cuarto de hora del primer tiempo fue otra vez de rápidos ataques hispanos, con prodigalidad de tiros a puerta desde lejos, porque ios cinco defenras