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A B C. V I E R N E S 17 DE J U N I O DE 1955. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 43 LOS ACCIDENTES AUTOMOVILÍSTICOS EN LAS CARRETERAS Y EN LAS CALLES Es preciso llegar, cuanto antes, a una regulación vigorosa y enérgica que reprima definitivamente la criminalidad de algunos conductores Las señales en la pista de Barajas no han sido modificadas después del suceso deplorable ocurrido el sábado al Sr. RXarañón Moya Perfectamente de acuerdo con MaNuestro querido colega de la noche Madrid en su número de ayer, es- drid y hasta diríamos que agradecí- dos. Es, en efecto, tiecesario que s cribía lo siguiente: Hemos tenido curiosidad de visi- conteste a las preguntas de nuestro tar el sitio donde ocurrió el acci- colega y a las muchas otras que aquí dente de. que ha sido víctima don hemos formulado en los últimos días. Gregorio Marañón Moya, y hemos Si no existe respeto a la opinión públicomprobado que en la construcción ca, que, por lo menos, se respete la de esa autopista existen cosas ver- vida ajena. Hace dos años que A B C daderamente sorprendentes. Desde planteó los gravísimos problemas de Madrid- -calle de Cartagena- -hasta la. circulación por carretera y por las la glorieta en que la autopista en- calles e Madrid. Hace dos años que 3 laza con la carretera de Alcalá de denunciamos la forma peligrosa con Henares y Zaragoza, que tiene va- que son conducidos por las carreteras rios kilómetros, no hay un solo lu- los camiones de todo género. Si en esgar por donde puedan cambiar de tos dos años, lejos de amenguar, han dirección los vehículos. Pero desde aumentado los accidentes, ¿no será en esa plaza en el trozo de autopista que va directamente al aeródromo, parte porque no se tomaron entonces y que tiene menos de dos kilómetros las medidas necesarias, o porque, si se y medio de longitud, hay cuatro tomaron, no se mantuvieron luego? paaos o lugares abiertos por donDenunciamos ahora hecho que de los vehículos pueden tomar la nos parece escandaloso. un la mañana En dirección contraria, atravesándose de ayer el doctor Vara se encontró, en ante los demás. Estos pasos, que, el lugar mismo donde ocurrió el accicomo decimos, son cuatro, en una extensión de poco más de kilóme- dente al señor Marañón Moya, con la tro y medio, no tienen ni una sola misma situación que produjo aquella señal o advertencia de cruce. ¿Por desgracia. Un camión daba la vuelta qué se han construido en poco más por el mismo paso, entre los mismos de kilómetro y medio cuatro pa- seios, sin cuidarse de la circulación que sos de esa forma, sin una adverten- iba camino del aeropuerto. El hecho cia, lo que hace de ese trozo de la escandaloso es el siguiente: no hay una autopista una verdadera trampa, sola serial que advierta al conductor que donde pueden dejarse la vida, mu- va a Barajas de ía posibilidad del paso chos de los que por ella transitan? (por un cruce imprevisto) de un ca ¿Por qué? ¿Cómo se puede llamar mión o da un turismo. El accidente suautopista a un camino en el que frido por el señor Marañón Moya ocusin advertencia de ninguna clase y rrió el sábano 11, a las tres y media en un trayecto de un kilómetro seis- de la tarde. Ayer, jueves, día 16, no se cientos metros se abren cuatro pa- había tomaSo disposición alguna para sos, por los qué camiones y coches evitar que atjuel suceso lamentable se de turismo pueden cruzarse? Es necesario que se conteste a esto y que repitiera. se den las razones técnicas que pueasí, y así es, ¿qué da haber para ello. El respeto a la za Si esto es tener nosotros y laesperanpodemos opinión pública y, sobre todo, a la pública en que se estudie seria opinión y rápivida ajena, lo imponen así. damente el problema de la circulación? Entre las cartas que con ocasión del- accidente de Barajas seguimos recibiendo, hay algunas cuyo extracto interesará, sin duda, a nuestros lectores. Queremos deshacer la confusión en que incurren- algunos comunicantes, al considerar en el Sr. Marañón Moya tuvo la imprevisión de circular por la izquierda de ia carretera. de Barajas. La marcha de dicho señor- -que nos importa- con todos los respetos- -como una víctima más del crimen de. carretera era correcta. La pista de Barajas tiene dos direcciones, y en cada una, marcadas las líneas de tránsito. En esta clase de pistas, el lado derecho queda reservado, para los coches que van a escasa velocidad, hasta treinta kilómetros por hora. Pueden pasear, tomar el aire o el sol, ir lentamente, sin interrumpir la marcha de los que tienen mayor prisa. Por la banda central -ueden circular los coches hasta setenta, y así, pasar sin molestia alguna a los que van como hemos indicado. Y en la tercera banda, pegada al seto, los automóviles pueden correr a la velocidad que den sus motores y soporte él temple del conductor, porque nada existe que regiamente e impida la velocidad. El Sr. Marañón iba por la izquierda, v seguramente a más de cien kilómetros a la hora. Todos los coches a méhol velocidad podían ser pasados sin causarles inquifitud alguna. Esas bandas están perfectamente pintadas en algún trozo de la autopista a Aranjuez, y hasta con pintura florescente. Lo extraordinaro- -nosotros lo decíamos anteayer y nuestro colega Madrid se ha referido a ello en dos ocasiones- -es que en el trozo más corto de la autopista de Barajas se hayan abiertp pasos de una a otra dirección, sin poner señales, sin advertencia pública y sin necesidad alguna, puesto que no se ha sentido esa necesidad en el trozo anterior, mucho más largo. Ayer el Sr. Reparaz nos relataba cómo un camión saltó el bordillo del seto en otra carretera. Y añadía que no encontró la ayuda precisa para castigar al infractor. Esto es lo grave y lo importante. Como lo es lanzarse a la carretera con absoluto desconocimiento de deberes y derechos, o verse en la situación de no poderlos sostener, para no resultar herido por el chofer y sus ayudantes. Esta es la razón de aquella idea del general Primo de Rivera sobre vigilantes honorarios de carretera, en número excepcionalmente crecido. EL SEGURO Y EL CARNET Muchos de nuestros lectores creen que la contumacia de conductores sin educación cívica se debe al Seguro que les protege. La cuestión es delicada. Es verdad que al ignaro una póliza de Seguros puede parecerle una patente de corso. Lo que ocurra lo paga el Seguro. Pero es que el Seguro sólo puede alcanzar al pago de desperfectos y a la. tramitación en el Juzgado, la Audiencia o el Supremo, del asunto, con la imposición de fianzas hasta cierto número de pesetas. Y nada más. Si el Juzgado, la Audiencia o el Supremo, condenan, el Seguro np puede evitar penas y daños. Nosotros creemos que el error no está en la defensa de una entidad mercantil, o de una mutua, como la de taxis en Madrid y en muchas provincias españolas, en una causa por accidente. Radica en el procedimiento judicial. Es natural qué un abogado defienda a un parricida convicto, y busque ert la íey cuanto pueda beneficiar a su cliente. La ley es la que debe sostener su línea de conducta, y los magistrados enjuiciar después de oír a las dos partes. Consideramos que la ley española está anticuada, porque el procedimiento se trazó cuando los accidentes de carretera no existían prácticamente. Y en la calle eran leves. Se necesita una ley especial y una magistratura distinta. Sobre este punto queremos decir, que, si los jueces y magistrados españoles son, como todos sabemos, de rectitud y serenidad incontrovertibles, los instrumentos que manejan para estos asuntos no son adecuados. Un Juzgado especia! puede ser ya necesario. Y una ley distinta. No es el atropello, ni es el accidente de carretera provocado por la vesania de un conductor, un caso de lesiones ni de homicidio. Es otra cosa, y como a otra cosa hay que juzgarla. Sobre este asunto, ayer nos decía un director de compañía aseguradora de Automóviles GUC en la estadística de hechos ocurridos, el 99,8 por loo, en el sector de vehículos pesados, es de camiones, y el resto de ómnibus de viajeros. Quiere decirse que las empresas de transportes por carretera seleccionan a los choferes üe carnet de primera entregan sus coches, de elevado precio y mayor velocidad que los camiones, a hombres- electos en su profesión. El accidente puede ocurrir, pero agua corriente, duchas, embarcaciones, restaurantes y bares. Autobuses final Princesa. véndese directamente, diez habitaciones, teléfono, servicios, tres baños. Marqués Uíiijo, 30, segundo. A N U N C Í E S E EN TODO EL MUNDO POR MEDIO DE KA EDICIÓN SEMANAL AEREA DEABC I