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A B C EN ÁFRICA DEL SUR HUELGA DE ESTUDIANTES Y QUEMA DE CONVENTOS I U D A D del Cabo. (Crónica de nuestro corresponsal. La Universidad negra de Fort Haré ha. sido cerrada por orden del Gobierno. Su director ha venido a Ciudad del Cabo para realizar gestiones y procurar su reapertura. Parece que hasta el momento no ha conseguido nada. También está resultando difícil la reincorporación de los estudiantes no europeos a las escuelas. Con este motivo ha habido en diversos lugares algunos disturbios. Casi todos en la parte de Benonl, donde se han asaltado iglesias y misiones, una de ellas, según el periódico, católica. Muchas escuelas están cerradas, y, por lo tanto, hay muchos maestros en paro forzoso. Todo lo reseñado no se nota para nada en Ciudad del Cabo. Si los periódicos no trajesen la fotografía del director antes citado o la de los estudiantes negro con sus togas en el acto académico del año anterior cuando recibieron sus premios, yo no me hubiera enterado de nada. Las fotos que digo y otras por el estilo me han llevado a las noticias impresas, y de ahí mi información. Porque ni la calle ni el ambienté proporcionan el menor indicio. Ahora bien, ¿qué causas, qué motivos, han podido desencadenar estas consecuencias cuya importancia sería pueril negar? Sil problema es lo bastante complicado como para no salir del paso diciendo que la puesta en práctica de la ley de Educación Bantú ha tropezado con la rebeldía de los negros. Es preciso considerar que esta ley prevé para las razas de color un tipo educacional mínimo, el estrictamente necesario para su futuro desenvolvimiento como masa obrera. Esto que parece socialmente irritante aumenta la impresión si se tiene en cuenta que hay un porcentaje de negros cuya avidez de redención contrasta con la escasez de sus posibilidades. En esta palabra avidez acaso esté la clave de todo el asunto. Porque ella significa que el negro está llegando aquí a C ese estado de consciencla que le permite vislumbrar situaciones espirituales que en sus etapas de salvajismo desdeñaba u odiaba, frente a esta minería, todo hay que decirlo, están los negros con mentalidad de tribu practicantes de hechicerías sangrientas, de fácil instinto criminal, fumadores de dagga etc. etc. Aunque hay quien dice que la falta de atención educacional es la que determina esa tipología, el Gobierno mantiene el criterio de adiestrarlos en sus futuras tareas sin que la enseñanza misional forme su pensamiento en ideas contrarias a la esencia de este país. Claro está que, como ya indico, hay Universidades para no europeos y que el contacto de los coloureds con los universitarios blancos determina la existencia de una minoría de médicos, maestros, enfermeras y estudiantes de color a los qué llega la inquietud cultural. Pero son precisamente los que menos quieren una masa de su raza que, por no cultivada, jamás los será propicia por razones de sensibilidad en las empresas emancipadoras. Aunque como masa obrera sea fácil en la circunstancia demagógica. El negro, que ha tenido infinitas derrotas, tiende a un odio resignado; un odio poco eficaz por falta unidad. Y por una querencia; irremediable hacia lo primitivo y anárquico, su resentimiento hacía el europeo es igualmente anárquico y primitivo. ¿Admira el negro al blanco? Si acaso, si acaso, admira su poder. Y sabe que ese poder dimana de su cultura; de ahí esa avidez por la enseñanza; de ahí su rebeldía hacia la ley de Educación que lo relega a una situación inferior. Yo he hablado con jóvenes universitarios blancos, generalmente poco propicios a la discriminación. Estos muchachos suelen desplazarse al puerto y a los barrios negros para enseñar gratuitamente. Y me aseguran que su atención y su capacidad son notables, teniendo en cuenta que estos estudios se hacen de noche, tras dura jornada y a gran distancia de sus viviendas. Por todo ello, cuando tras las vacaciones se abrieron las escuelas, los escolares faltaron en número abrumador. Y más tarde se descubrió la existencia de un comité universitario que apoyaba esta actitud. Se cerró la Universidad, se cerraron las escuelas; quedaron los maestros en paro. ¿Y se arredraron ios blancos? Nada de eso. lias autoridades decidieron que el que no volviese en cierto plazo, no seria admitido jamás. Y que los que volviesen lo serían o no según su conducta. ¿Las razones de los blancos? Siempre son las mismas. -Mire usted, somos dos millones y medio de europeos y ellos son más de once millones. Las leyes raciales son aquí necesarias, porque en el momento en que cedamos un poco, sobrevendrá la mezcla y éste sería un país negro, mandado por negros. Se perdería para la civilización y toda nuestra obra se vendría abajo. La oposición maneja también los mismos argumentos. Pero, ¿y con la cultura? Los negros civilizados de otros países no tienden a lo primitivo. Los hay con Premio Nobel y todo. Pero si ustedes les restringen su capacidad cultural... ¿La cultura? La utilizarían a favor del comunismo. Sólo la quieren para organizarse en ese sentido. La prueba está en que en sus áreas reservadas siguen practicando hechicerías, vendiendo a las mujeres y realizando una agricultura rudimentaria. Por lo menos ahora aprenderán cosas prácticas. Estas discusiones con argumentos en pro y en contra, suelen ser interminables. Pero a través de ellas el cronista percibe que esto de la cultura no es una broma. Los mas resignados saltan por ella. Los gene rosos y jóvenes universitarios protestan. Y el resultado es el título de esta crónica: huelga de estudiantes y quema de conventos. Para un español de más de treinta y cinco años es toda una cía Ve. José SALAS Y GUIRIOR II Dr. Ralph J. unohe, notabt pedagogo noftMmtrloano, detoendltnt d clava negro obtuvo n 1 MO I Pramlo Nebéi dé la Pai por tu InUrmelon n I armisticio que puso fin la lucha htr árabe y JuJudío m Palestina.