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(Conítftttactótt) filen coactivamente, masticando rencores y desigualdades. Aqui, como en todo, sólo la verdad nos puede salvar. Elocuentísimo es en este sentido la aceptación por la Compañía de Jesús- -no si quiera la española, sino la universal- -de la dirección y regencia de la Universidad Laboral de Gijón. Los jesuítas fueron tradicionalmente los educadores de las clases dirigentes, cuando se reclutaban. entre la nobleza. Tanto que, al resistirse la nobleza al ascenso de la burguesía, en el motín de Esquiladle, les jesuítas fueron Injustamente alcanzados por la represión regia: y con la expulsión pagaron Justos por pecadores. Luego fueron los educadores de la burguesía. Ahora, a tiempo, se disponen a ser, en Gijón, educadores ¿e los miles de obreros a los que allí se les quiere dar capacidad directiva. Todo ese malhumor y crítica que naturalmente producen estas Instituciones Laborales, sen como un sordo y nuevo motín de Esquilache: reacción y conjura de clases tradicionales. La Compañía de Jesús quiere que. esta vez, el motín de Esquilache la sorprenda mejor colocada. De su prudencia secular deben aprender las fuerzas conservadoras de la sociedad- -Monarquía, aristocracia, empresarios- -sus justa y estratégica instalación en la novísima geografía social del mundo. Para las clases obreras, esas grandes Universidades son como una inmensa esperanza. Para las clases conservadoras, pueden ser como una gigantesca contrición de piedra. Claro está que a primera vista la visión física de esos gigantes arquitectónicos puede ser sospechada per gente de visión frivola, de contagio marxista. La que se construye en Sevilla parece ya trazada con un garboso propósito de corregir y superar ese recelo. -Un enorme corredor de servicios colectivos, por donde redarán carrillos con comidas y ropas, atraviesa cerno una pinza una ristra de linones al Jerez, una serie ¡sucesiva de colegios mayores individualizados en sus aulas, comedores y dormitorios. Andalucía ha actuado: y ha buscado el máximo de diferenciación en el gran giífnnt Un tanto de cante jondo corrige el inmenso orfeón labcral, para que no rompa a cantar los remeros del Valga El espíritu cristiano en esas creaciones está ahora asegurado Pero los Papas no sólo han hablado sobre el espíritu cristiano del orden del Trabajo, sino que han aventurado principios más concretos y han esbozado una técnica de ese or den. Serla hacer trampa creer que se cristianiza un monumento de técnica marxista por añadirle una capilla a un sacerdote. No somos tan ingenuos como esos sociólogos belgas o franceses que, porqu han visto que algunos viejos cuadros representan a Aristóteles ayudándole la misa a Santo Tomás (símbolo de aristotelismo bautizado por el tomismo querrían que ahora se le ayudara Carlos Marx. ÑO: por aquí le hemos visto la cara de cerca y seguimos recelando que Marx le echaría veneno en las vinajeras... Los Papas, han hablado bien claro en esto. V asi como no es fácil una acción política cristiana sin respeto fundamental a la familia, el Municipio, la Corporación y demás núcleos de agrupación natural anteriores a la ley positiva, así no es fácil una acción social que no respete y ampare la empresa núcleo natural y caliente de en- cuentro y diálogo de los elementos dt la producción. Sino qué tampoco aquí hay que andar con trampas. Es Insincero hablar de este diálogo y encuentro mientras no haya una mayor paridad económica y cultural entre los elementos y partes, Las Universidades Laborales deben ser el impaciente y atropellado prólogo de un libro renovador y luminoso que luego debe ser escrito desde la Empresa. En fin. yo lo único que pretendo es sobreexcitar los espíritus- -quitando a unos el susto a la revolución y a los otros a la Monarquía- -la ancha sensación de las enormes mudanzas ¡de circunstancias y ambientes en la que lo, más absoluto ha de injertarse y desarollarse. Yo ho soy quién para concretar detalladamente esta tarea. Y al he hablado de las Universidades Laborales es por lo que tienen de cartel y pregón agresivo Üc la urgente tarea. Los que hicieron, hace tantos siglos, la Catedral de Sevilla parece que dijeron! hagamos un templo que las generaciones futuras nos tengan por loco Casa parecida parecen decir los que, encarando el porvenir, nos apabullan con cifras estremecedorás frente a las dichas instituciones: la de Sevilla educará a dos mil obreros: la torre de Gijón tiene tantos metros más que la Giralda. No han de ser éstos simples records arquitectónicos. Sino locuras dsr amor a los humildes y de aviso a los españoles... Todo esto es lo que se llama una revolución. Pero la revolución de una rueda es un giro que Vuelve al punto de partida, si no se apoya sobre una vía firme y continua; sino avanza sobre el traspasó de un min i r a o de estabilidades y continuidades, Por eso, frente a tanta, ambición osada y peligrosa, uno piensa que nada cerraría mejor el esquema del futuro hispano qué una Monarquía también í enloquecida de pasión social. J. M. P. Dos tspeotot de la obra (Fotot Sercario y Apenas. II