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ABC. J U E V E S 16 D E J U N I O DE 1955. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 29 LOS PROBLEMAS DE LA CIRCULACIÓN AUTOMOVILÍSTICA Son imperiosas las soluciones prácticas que eviten la criminalidad en las carreteras y en las calles HAY QUE LOGRAR LA REGULACIÓN EFICAZ PEL TRAFICO Y LEYES ENÉRGICAS CONTRA LOS INFRACTORES Son incontables los accidentes que d personas humildes o conocidas sobrevienen diariamente en las carreteras de España y en las calles de las grandes poblaciones. Pedimos que se confirmen estas dos afirmaciones: en la mayoría de los accidentes de, carretera interviene un camión; en la mayoría de los accidentes por las calles de las grandes poblaciones, interviene un taxi El hecho de que el accidente sufrido por el Sr. Marañan Moya haya revelado las condicio nes en que los conductores de coches de turismo arriesgan su vida por la pista de Barajas, no quiere decir que sea ese accidente ni el más grave ni el promotor de la indignación pública. Hace dos años iniciamos Mía enérgica campaña pidiendo seguridades para el ciudadano amenazado por los vehículos mal conducidos. No nos hicieron caso más. que nuestros lectores. La indignación pública se ha ido incubando a lo largo de muchos meses. Todos sabemos que la pista de Barajas registra un crecido número de muertos y heridos, singularmente en el trecho que va de la calle de Cartagena a los Estudios CEA. Es, teóricamente, una autopista por cierto, llena. de baches, que en los días de lluvia la hacen intransitable) una autopista destinada a los automóviles, y éstos tienen- -también- teóricamente- -derecho ji circular velozmente. Pues bien, la. pista de Barajas es la única pista del mundo en cuyas orillas toman asiento las parejas de enamorados y por cuyo recorrido atraviesan de un lado a otro hombres, mujeres y niños. Entre éstos, ha habido ya vn cre- cido número de muertos, o tan gravemente heridos que han quedado inutilizados para su trabajo. Hacemos hincapié en los graves problemas de la circulación por carretera y por las calles de Madrid. Es llegado el momento de una ordenación del problema circulatorio en las calles de las grandes poblaciones y también en las carreteras. En 1953- -año en el cual se publicó la ultima estadística oficial- -hubo 12.776 accidentes conocidos, con 12.047 víctimas, de las cuales murieron 1.008. No nos enteramos. No se entera el público de estas cosas. En la Prensa local suelen pasar inadvertidas. Se ha convertido en tópico del día el hecho de que a diario mueran hombres, mujeres y niños en las carreteras y en las calles. Las cifras referentes a 1953 afectan a una densidad de circulación de 146 habitantes por vehículo La cifra equivalente a estos últimos en el resto de Europa es diez veces superior, lisio significa gue si nosotros en España tuviésemos el mañero de vehículos que tienen en Inglaterra v en Francia, la cifra de los muertos habría pasado de los 10.000 y esja cifra sería en un 30 por ioo superior a la. de esas nc iones. Estamos haciendo un razonamiento falso de la proporcionalidad, entre circulación y accidentes. Cuanto mayor es la circulación en igualdad, de condiciones de orden y disciplina, mayor es también LA MEJORÍA DE DON GREGORIO MARAÑON MOYA ÍK primera hora de esta madrugada, el esta do de D. Gregorio Mararjón Moya, según el dictamen de los facultativos que- le asisten, había experimentado una ligera mejoría, dentro de la gravedad. Sin embargo, los efectos de la conmoción cerebral continúan siendo- alarmantes. el riesgo. Nuestra cifra de accidentes es cas, vigorosas y de inmediata ejecución 1 muy superior a la normal. si se hicieran leyes inflexibles del trá ¿Por qué? fico; si abundasen las señales. Por innumerables circunstancias. Por Es preciso que se regulen, como mela incivilidad de los conductores. Por su dida de urbanidad, los motores de aceite impericia. Porque la penalidad es relapesado, para evitar las nubes de humo tivamente pequeña. Porque existe, una que hacen irrespirable el ambiente de, tendencia a condonar multas. Madrid. Es preciso que se supriman los Hemos conocido eñ Inglaterra y en escapes libres que producen mayor escánlos Estados Unidos a muchas personas dalo que- un Pegaso de quince tone- a muchas mujeres sobre todo) que afecladas. ¡tan una anárquica rebeldía ante la Ley. No se trata de un problema insoluble Rebeldía individualista... Pero no sabe- desde el punto de vista económico. Es mos de ningún habitante de esos países un problema de voluntad y de energía. que se subleve contraías leyes de la- cirSi no se consigue encontrar la solución culación. Todos, hombres y mujeres, esadecuada llegará un día en que et númetán beatamente sometidos a la disciplina. ro de vehículos alcance en España cifras En los Estados Unidos si un coche del comparables a las de otras ciudades ds Cuerpo Diplomático quebranta la Ley Europa, y entonces, será más difícñ sufre las consecuencias como cualquier circular por las calles y por las carrete- ciudadano. Y la primera diligencia conras que por un frente de guerra. siste en la retirada del carnet de conducir. Cartas de nuestros lectores La criminalidad de los conductores La trascendencia social de cuanto haacabaría si las sanciones fueran enérgi- mos escrito estos días con motivo del ac- EL CAMIÓN Y LA RESPONSABILIDAD Por cierto, Pero Grullo no es un pensador tan desdeñable como creen los jóvenes. El nos asegura que un camión es mayor, mucho mayor, que un turismo y más potente, mucho más potente, que un turismo Casi Siempre, la superioridad de magnitud y de poder tiende al abuso, lo mismo si se trata del imperialismo del capitalismo o de la conducción de camiones. En la historia, en la política, en la sociologfíai el que tiene la posición del camión en la carretera es el privilegiado y tiende a arrollar a los demás. Esta tendencia responde al fondo instintivo, salvaje, bárbaro. La civilización no es otra cosa sino una lucha contra la barbarie, e trata Ce que en las carreteras y en todos los caminos de la historia ni los camiones ni los no camiones hagan barbaridades Pero hay que empezar por lo más gordo, señores míos, por orden de tamaños, en esto y en todo. El estado de los soberbios grandes jue dijo fray Luis, es lo primero que nos enturbia el peche El que tiene más millones es el primero que debe pagar. El que tiene más caballos de fuerza y más prepotente volumen es el primero a quien hay qué exigir, en la ruta, buenas costumbres. Facilius praecepta quam mores. La civilización se hace de costumbres, más que üe leyes. Hay que exigir responsabilidad en la circulación hasta crear buenas costumbres. Pero por orden. Primero, los camiones, y, por último, las bicicletas. Y sin empujar. No armemos un barullo, un alboroto, para que todos salsran irresponsables, como en las confesiones abisinias que acaban en confusiones abisinias No para los camiones, para todo, es importante una política de responsabilidades populares, en que el Estado de- f iende al ciudadano contra la prepotencia, contra el avasallamiento del más fuerte, contra el daño y perjuicío, que no parecen constituir crimen en el artículo tal del Código penal. Se ha hablado mucho de libertades populares Hay que hablar de responsabilidades, populares Nuda hay tan popular para el Estado como ponerse a exigir responsabilidad- -ioh, gran papel para abogados del Estado -en defensa del ciudadaro herido a mansalva por el más fuerte y para, quien mostrarse pavte en juicio ordinario sería un engorro incalculable, un albur doloroso, quizás una burla ofensiva, en e! caso posible de un error judicial involuntario. Toda libertad resulta inorgánica y puede constituir un retroceso a la barbarie, sin una organización civilizada y sensible de la responsabilidad. La libertad de circulación es como el símbolo de toda libertad. La doctrina de la responsabilidad en la circulación por carretera contiene todos los principios esenciales de la responsabilidad en todos los órdenes. Todos somos, en este mundo, más niños de lo que creemos. En la sociedad, en el Estado, en toda colectividad reglamentada, siempre se está un poco como en el colegio. La mayor tranquilidad del ciudadano, como la del niño pequeño, como la del tierno colegial, no tanto está en gozar de ilimitadas libertades y asuetos democráticos. Está en tener, un hermano mayor cue, a veces, resuelva los problemas difíciles y siempre tuerza el brazo del bestia que quiere abusar de su corpulencia dominante frente a los más pequeños. Nada hay tan hermoso, dentro de la vida civil, como ver al Estado que. en la, cultura, en la asistencia, en la justicia, sabe asumir con inteligencia, son brío, con entrañas, cerca, del ciudadano más humilde, cerca del ciudadano más débil, este gran papel de hermano mayor qué enseña y pue defiende. A