Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
petenera, la sevillana, el tangulllo, el fandango. Y no pueda, en verdad, delimitarse lo que tararea: ¿Música de Tuvina? Música popular? ¿Y cómo precisar la demarcación si tantas veces bebió el compositor en las fuentes auténticas de la creación afirmada con sólidas raices en el país de procedencia? En todo caso las flores del Alcázar constituirán, desde sus propios lugares, ofrenda singularísima para el músico, su músico: el que tanto, y tan bien, supo cantarlas. Y entre flores, también, la Exposición al aire libre de escultura, En el Parque de María Luisa cabe un estanque, con la distribución holgada que permiten las amplias salas En la glorieta de los Lotos se habla de arte, mientras se goza del natural y el elaborado: el jardín, la talla; ei surtidor y la pieza de bronce, de piedra. José Camón Aznar explica la evolución de la escultura, avanzando desde la arcilla, para conquistar la tercera dimensión, cuando ya la plenitud de su volumen no puede ser gozada como al aire y el sol. Conferencia espléndida, con mucho y buen auditorio. Y enmarcada por flores y árboles. La cátedra se traslada a la calle. También se amplían dimensiones; sin mengua de la profundidad. ¡Qué gran acierto el del teatro establecido en el Parque! El Palacio de la Exposición al fondo; para frente, arboledas inmensas; y, con visualidad perfecta del estrado, miles de sillas, que se agotan con vertiginosa rapidez. Como para oír, para ver el Festival de cante y baile popular de Andalucía, el típicamente andaluz, el gitano. Confieso que no me siento muy firme en este fabuloso terreno, con resonancias que los nombres mismos de sus intérpretes imponen. El Ohiquetete Bizco Melchor El Piripl La Bernarda El Perrate El Moraíto Terremoto Presidiéndolo todo, contagiándonos su gracia y simpatía, La Malena Ochenta años- ¡Estoy mu trabajaita! -y cuando eleva los brazos para las alegrías, comprendemos que algo muy verdadero e importante sucede. Sevillanas, fandangos, soleares, bulerías, cañas, sigiriyas alegrías. Kl de Jerez lo van a scnilirat 1 de flore pa, cuando pasen lo nu v canten los rulsufmrt s. En el festival popular del ano último, Antonio, testigo presencial, abraza a La Malena que corresponde a su emoción de la manera mis efusiva y natural: Ya soy mu poquita cosa Ochenta años de danza española nos contemplan. Surgen los Joles! y los piropos, y las Antonio y su ballet son ovacionados frases con genio de invención... y hasta con intensidad y fervor difíciles de reflesisean algunos disidentes: que la cosa es jar. Aquí, en el clima popular, a precios muy seria. Lunares, volantes, flores en el que también lo son, dentro del Parque de pelo... Después, como asi lo marca la tra- María Luisa, tan propicio para que luzcan dición, algún cantaor viste de calle. Y las evoluciones coreográficas y los ramalala policromía se resquebraja. En fin, uszos temperamentales e instintivos, Antotedes mismos podrán contemplarlo en el nio, Rosita Segovia, Carmen Rojas, Car No- do que trabajó de lo lindo. men Rollan, Paco Ruiz, son destinatarios de un homenaje en que las palmas tienen contundencia y radicalismo. Si razones de espacio impiden comentarios al estilo del ya publicado con motivo de la presentación, quede, al menos, informe del gran triunfo. l a orquesta de Cámara de Zurioh triunfa en el patio do Carlos V, del Alcázar. El público utiliza todos los rincones, los reproducidos, y muchos de los que, forzosamente, escapan det objotivo, y aplaude las músicas inmortales de Vivaldl, Mozart, Haendel y Bartok. (Foto Roberto Arranz. Y todavía tendría que hablarse de los que no salen a escena. Los que trabajan para que el Festival pueda llevarse a término. Los que han de preocuparse de reemplazar a los artistas que, días antes de las pruebas, anuncian su no asistencia; de contratar la orquesta, buscándola con nervioso, incansable celo; de acoplar fechas, convencer a todos de que la suya sólo puede ser una concreta; de que no cabe suprimir otras sesiones para la realización de ensayos; de que habrá tablados, y sillas, y luces; de que estarán los programas, los anuncios, y el billetaje, en lucha contra reloj... El mejor premio, más que la mención de nombres, que ellos mismos solicitan se anule, surge con el éxito de las pruebas y con algo no por justo menos digno de resaltarse: que Sevilla, los sevillanos, están con el Festival Todo esfuerzo, así, queda compensado. Antonio FERNANDEZ- CID