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A B C. MIÉRCOLES 15 D E J U N I O DE 1955. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 32 EDITORIAL PRENSA ESPAÑOLA SUSCRIPCIÓN DE A B C MADRID ¡Y PROVINCIAS. TRES MESES. 78 pts. BEDACCION: SERRANO. 6! MADRID. APARTADO NUMERO. 43. TELEFONO 2519 59 C O L A B O R A C I Ó N GENERAL EN EL EQUILIBRIO ECONÓMICO Es casi un lugar común: pero hay qué repetirlo con frecuencia. Las industrias nacionales se crean para el consumo nacional. Hay que repetirlo, sobre todo, cuando se trata de la industria textil, una de las más antiguas y que mayor prestigio dieron a España en los tiempos esplendorosos en que no había en Europa mejores telares que los nuestros ni hombres mejor vestidos que los españoles. Para comprar nuestros paños llegaban a nosotros visitantes de todo el mundo. tía. No se discutían precios ni calidades, y era el vendedor, y no el comprador, quien mandaba. Pero al terminar la guerra, y, sobre todo cuando pasado algún tiempo, los países tradicionalmente exportadores de tejidcs no sólo reaparecieron en los mercados, sino que lo hicieron con productos salidos de una industria remozada y modernizada, la lucha en los mercados exteriores se fue haciendo cada vez más difícil. Si a nosotros nos hubiese sido posible, como a ésos otros países, disponer de centenares y aun de millares de millones de dólares para modernizar y ampliar nuestra industría textil, la esperanza en una competencia en cuanto a calidades y precios, habría sido razonable. Como no pudimos hacer la transformación de nuestro utillaje indus tria! dicha esperanza tenía forzosamente que decapr. Nuestros esfuerzos, por consiguiente, en lo que se refiere a la exportación tenían que concentrarse en mantener y mejorar las exportaciones típicas y tradicionales, las que constituyen el núcleo principal de nuestra balanza de comercio. Y entre ellas, naturalmente, no estaban las exportaciones de tejidos de algodón. Nunca, ni en los años de mayor prosperidad comercial, las exportaciones de tejidos lograron cifras de importancia, ya se comparen esas cifras con el volumen total de la producción textil algodonera, ya con el volumen total de las exportaciones. Así, en el año 1933, por ejemplo, la exportación de manufacturas de algodón fue algo así como del orden de los veintiún millones de pesetas. Pues bien, ¿qué representa esto frente a la cifra que valora a la renta textil como el 10 por 100 de la total renta industrial de España, y ese año fue de unos g. 000 millones de pesetas? ¿Y qué representa, también, frente a los 742 millones de pesetas oro que sumó dicho año el conjunto de todas nuestras exportaciones? Escasamente. el 2,83 por loo, en este último caso. LA, UNIDAD ECONÓMICA DE ESPAÑA. -Pue- EXPOSICIÓN Una industria como la textil debe, en priC. Sen Jerónimo, 13 mer lugar, atender al consumo interior Teléfono 22 4118 y prosperar en el mercado nacional. Recordamos, a este respecto, el discurso FRENTE AL TEATRO que don Manuel Arburúa pronunció el REINA VICTORIA día i de este mes en Barcelona, al inaugurar la Feria Internacional de Muestras de aquella capital. La industria textil- -dijo, en síntesis- -debe enfocar su producción de cara al mercado interior, que constituye su salida básica. Sólo en aquellas circunstancias extraordinarias en que real y verdaderamente exista un exceso de producción; sólo en cirJOSÉ ANTONIO. 6 S cunstancias anormales, como guerras y crisis de recuperación, coincidentes con JARDÍN: Preciosos elementos, diseñados las postguerras en naciones que dejan exclusivamente para casas de campo, jardín, terrazas, etc. transitoriamente de ser competidoras; sólo cuando la exportación sin prima puede rendir- beneficios positivos y seguros... sólo en esos casos, y cuando está bien abastecido el mercado propio, la desviación hacia los ajenos puede ser lícita y aun recomendable, por ventajosa. Circunstancias de esa índole se han dado Proteja Vd. el tapizado en España (en cuanto a la industria de su automóvil con textil se refiere) en años no remotos. Pudo entonces esta industria aprovecharse de oportunidades propicias concurriendo a unos mercados exteriores donde no existía competencia. Eran, en efecto, los años de la guerra y de la postguerra, Hoy la coyuntura es diferente. Hoy volvemos, o mejor dicho heMarcó registrada ¿mos vuelto ya, a lo que llama el ministro de Comercio salida básica Al Colocación en él acto mercado interior, que es el mercado sólido. BRAVO MURILtO, 45 MADJUD IMPORTANCIA DEL MERCADO NACIONAL. VISITE NUESTRA de haber negocios esporádicos, eventuales, ocasionales, de especulación; pero lá tóase de la industria no reside ahí. Reside en una colaboración equilibrada de todos. No es posible que la industria textil se desgarre ella sola de la unidad económica formada por todas las actividades productoras del país. La solución de los problemas económicos de España tiene que levantarse sobre la base de un creciente aumento en el poder adquisitivo de los trabajadores; en el indispensable equilibrio de precios; en la estabilidad económica. Si no consolidamos la estabilidad, si no cimentamos firmemente la colaboración unitaria de todos los factores que integran la 1 vida económica, no tendremos los españoles el poder adquisitivo, ni el mercado estará, como es preciso que esté, permanentemente avivado en su capacidad. LA IROSPERIDAD DE LA INDÜSTETA TEXTII; DEPENDÍ; DE NUESTRA CAPACIDAD ADQUISITI- PROTEX EJEMPLO ENGAÑOSO BE LA- ÚLTIMA GUE- KHINTANER, 517 BARCELONA RRA. -Durante la última guerra internacional la demanda de tejidos fue tan extraordinaria, que la posesión de un. i UftPÍEZA Y 0Oi SER eiOII pieza de tela equivalía a la posesión ALFOMBRAS de un verdadero tesoro. Puede decirse que la limitación productiva estaba de 4. PESETAS MÉTT p CUADRADO terminada solamente por la limitación deí MIGUEL STÜYCK; la materia prima disponible, sin hacer demasiado caso de las calidades, mien- Peñuelas, 59. FABRICA DE TAFiCES TELEFONO 2156 07 tras que la limitación de precios no exis- VA. -La colaboración es cada día más ineludible. Para que la industria textil logre el auge que merece, ha de trabajar en el interior. Todos sabemos lo que significa el próspero y armonioso concierto de las fuerzas económicas. Las osechas de trigo en Castilla, de aceite en Andalucía, de agrios en Levante, tienen una rápida y feliz repercusión en los telares de Cataluña. Los hombres del campo extremeño, de Castilla, de Jerez, de Levante, al ganar en poder adquisitivo, aumentan su ajuar y su atuendo propios. El juego comercial se anima lícitamente cuando la estabilidad es cierta, y la colaboración, efectiva. Nada tan sensible a los factores económicos como el consumo interior. Buenas cosechas, buenos jornales y un nivel de vida creciente constituyen el remedio más eficaz y el estímulo más vivo, para ¡a solución de los problemas de nuestra industria textil, i Qué errer el de nqi: elloá pcííticos que pensaban que sus problemas eran aislados, c independientes, j ajenos al resto de España, y requerían, por lo tanto, soluciones expeditivas y exclusivas! Aquellos políticos no pudieron o no quisieron cemorender nue la prosperidad de esa industria depende precisamente de la capacidad de absorción de toda España. Es decir, de 14 prosperidad general de los españoles,