Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
RECUERDOS DE MEDIO SIGLO POR DEFENDERÁ UN MODESTO OBRERO VETADO POR LA CASA DEL PUEBLO, A B C ARROSTRO UNA HUELGA EN SUS TALLERES Uno de los operarios que no secundaron el paro cayó vilmente asesinado a tiros PRUEBA PATENTE DE LA ARBITRARIEDAD Y DEL DESPOTISMO DE LOS SINDICATOS SOCIALISTAS FUE QUE EXTENDIERON EL CONFLICTO A LOS DEMÁS PERIÓDICOS Y AL RAMO DE LA CONSTRUCCIÓN, QUE NADA TENÍAN QUE VER CON EL ASUNTO ABC La reaparición del periódico representó un duro fracaso para el marxismo y el triunfo de la ciudadanía LA LUCHA DE A B C ES LA LUCHA DE ESPAÑA DIJO RAMIRO DE MAEZTU Por JAIME BALLESTE José Herreros Abad, obrero no huelguista de A B O, oobardemente asesinado el día 11 de marzo de 1934, cuando salía de nuestros talleres, después de su jornada de trabajo. (Portada de A B C correspondiente al día 14, primer número publicado desde el comienzo de la huelga. pre, la corrección del proceder de dicha Empresa. Las anteriores declaraciones se estrellaron contra la testarudez de la Casa del Pueblo, que no sólo no cedió en su actitud, sino que logró, a fuerza de coacciones, extender el conflicto, declarando la huelga general en todos los periódicos madrileños. Por solidaridad con los de Artes Gráficas, fueron también a la huelga los obreros del Ramo de la Construcción. Terció en el pleito el ministro de la Gobernación, señor Salazar Alonso- -asesinado años después por las turbas- quien, en unas declaraciones a los periodistas, confirmó que la huelga era ilegal, añadiendo: El señor Luca de Tena me ha ofrecido una actitud de transigencia y una disposición propicia ¡a no dificultar esta gestión E L día 1 de marzo de 1934 no se publicó A B C por haberse declarado súbitamente en huelga la mayor parte del personal de talleres, coaccionada por órdenes y amenazas de la llamada Casa del Pueblo, centro social de la Unión General de Trabajadores, es decir, la organización sindical socialista. La causa, de esta huelga fue que Prensa Española se había negado a despedir a un operario minervista admitido en calidad de suplente y que resultó no estar sindicado en la Casa del Pueblo, motivo bastante, por lo visto, para que ésta le negara el derecho a gaznarse el pan. Estamos seguros de que a la mayoría de nuestros lectores en menos de cuarenta años les sorprenderá- -e incluso se resistirán s, creer- -que por tan arbitraria razón se pudiera provocar un conflicto laboral de esta importancia bajo ningún régimen de Gobierno, cualquiera que fuese su significación. Pues prepárense éstos para las sorpresas. (El único pretexto para esta huelga- -repetimos- -tfué la negativa de Prensa Española a secundar el vete- impuesto a un modesto obrero por la Casa del Pueblo. No se pedían aumentos de jornales, mejoras ni reivindicaciones de ninguna clase, sino ¡simplemente! el despido de un obrero. Verdad es que no era posible pedir nada en el orden material. Prensa Española se habla anticipado en muchos años, con largueza y comprensión, a todas las reivindicaciones posibles. Los jornales, condiciones de trabajo y normas de previsión fueron siempre en esba casa por delante de las leyes. Su taller es el primero de España en establecer la jornada de ocho horas en 1918, des años antes de que se hiciese obligatoria. Todos tenían acceso a las acciones d trabajo, participación en los beneficios, quinquenios, ju- bilación, seguro de vida, pensiones, etc. Durante los meses de mayo dé 1931 y de agosto a noviembre de 1932, en los que estuvieron suspendidas gubernativamente todas las publicaciones de Prensa Española obreros, empleados, técnicos y redactores cobraron puntualmente sus haberes, sin que existiera disposición legal alguna que obligase a ello, haberes cuya cuantía rebasó el millón de pesetas- -un millón de los de entonces- y que para satisfacerlo tuvo la Empresa que realizar muchos y penosos sacrificios. SE RECONOCE LA ILEGALIDAD DE LA HUELGA Esta huelga no sólo fue arbitraria, como antes decimos sino que fue ilegal, incluso desde el punto de vista dé la legislación vigente en aquel tiempo. Así tuvo que reconocerlo el Jurado Mixto de Artes Gráficas- -los Jurados Mixtos eran feudos de la extrema izquierda- y así lo declararon las Empresas periodísticas reunidas, con inclusión de las de los periódicos más sectarios. Las Empresas periodísticas reunidas- -dice una referencia que publicaron los diarios madrileños- ¡reconocen la ilegalidad de la huelga planteada a Prensa Es pañola según ha resuelto el Jurado Mixto de Artes Gráficas, en recta interpretación de las bases de trabajo, que atribuyen a las Empresas la plena y absoluta libertad para la designación de su personal, s igualmente reconocen, como siem- Fachada de la Casa del Pueblo, a la calle de Góngora, desde la que fue decretada la huel ga de A B C y e cursaron las órdenes para amenazar y coaccionar a los obreros que se resistían a abandonar el trabajo. Todo porque Prensa Española se negó a despedir a un operario no afiliado a los sindicatos socialistas.