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MOLINOS DE VIENTO EN MALLORCA Por JOSÉ VIDAL ISERN E L viajero que hace t la ruta de Don y Quijote a p a r t e o t r o s encuentros que tanto llegan al espíritu, topa con el Burleta el Sardinero y. el Iníanto tres gigantes de aquellos treinta o cuarenta que encontrara el héroe manchego en una de sus estupendas venturas, y que hoy se conservan merced- al e s f u e r z o del Ayuntamiento de Campo de Cripta na y de- algunos amantes del Arte y las Letras, Hace años, se canta en este pueblo: Ai Campo de Crl ¡i1 an ¿i van mis -tipil UiTia do Uii. üri guapas Pintoresca fotografía de un viejo molino de Arta. Es sumamente necesario que no se inmolen los molinos de viento que en escasa cantidad subsisten, principalmente en La Mancha, Cádiz, Baleares y Canarias, dando una nota de clásico, de tradicional sabor, que si bien anacrónico por el poder avasallador de la mecánica, conviene conservar celosamente para ornato paisajístico y por típicos y gratos a la vista y al espíritu. A B C dio la voz de alerta, en campaña romántica y benemérita, esgrimiéndose como estímulo, aparte otras argumentaciones convincentes, la frase escrita en el molino de la Mota del Cuervo: Aun hay molinos en España. Ciento setenta y siete Concejos, de los nueve mil doscientos diecisiete con que cuenta España, tienen molinos o ruinas de molinos de viento: treinta y tres son de Baleares, que figura en primer término- -según estudio de Pérez Camarero- y hay en esta provincia doscientos ochenta y cuatro molinos registrados, hallándose funcionando únicamente siete, De los setecientos veinte molinos anotados en España, sólo doscientos veintidós están, en servicio, lo que denota su decadencia. A raíz de la campaña de A B C se intentó estudiar de qué modo podría lograrse que volviese a ser lucrativo el empleo de los molinos de viento y estimular la restauración de los que fueron abandonados. v du molinos. Molino abandonado en la Colonia de San Pedro (Anta) Hay que saber adentrarse en el alma de las ciudades, los pueblos y los paisajes, huyendo del adulterado pintoresquismo y fcafarse de un pernicioso tipismo de exportación. Es de perentoria necesidad que no se acallen en la vorágine las nonatas voces airadas de alerta, de protesta, qua no se mengüe la defensa del Patrimonio Artístico Nacional, evitando depredaciones que separan el espíritu de un pueblo de su vestimenta pétrea. Un día ya lejano de los albores del siglo desaparecieron las evocadoras murallas palmesanas del Baluarte de Chacón. Cayeron derribadas, Inmolando ei novel mundo al antiguo, las históricas puertas de la ciudad: la de Jesús, la Pintada la de Santa Catalina, la del muelle, la de San Antonio, la d 3 Santa Margarita, ésta en febrero de 1912, última puerta árabe que quedaba en Palmad destruida alevosamente, notable na solamente porque era una muestra de la arquitectura del Islam del siglo XI, sino