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ABC. S Á B A D O 11 DE J U N I O DE 1955. EDICIÓN DE LA MAÑANA, PAG. 21 la criminalidad la encontraremos en la falta de vigilancia sobré aquellas personas que carecen de una familia, un clan, un medio social y honesto donde moverse, una tradición, un ideal común de legítimas aspiraciones en un hogar santificado por el trabajo. Todos deben tener una carrera, un oficio, una profesión, una artesanía, un medio de vivir en un cuerpo de trabajadores que van a la misma oficina, concurren juntos años y años a un taller, ponen sus actividades en Idéntica fábrica, son algo con jefes, compañeros y subalternos que les estiman y les defienden cuandb el odio y mala voluntad de algunos les hace víctimas de una calumnia, de una especie falsa e injuriosa para su buena fama. CUMA DE DELINCUENCIA Surge en Francia un nuevo affaire íl affaire de este año. Ha merecido una primera crónica de nuestro corresponsal, Caries Sentís. Hay complicados, -a lo que parece, dos diputados socialistas. Italia no se ha librado de esta clase de acontecimientos sensacionales. La sociedad debe tener un remedio contra la ola de delincuencia, que- de la estafa, el peculado, el la concusipn y otras formas delictivas, se eleva nada menos que al asesinato, con todas las agravantes que la imaginación más fecunda pueda soñar. Esto s in considerar los delitos usuales que menciona Cervantes en su Rinconets y Cortadillo al describir el patio de Monipodio, y los que hay esparcidos por tuda la extensión de las novelas picarescas. Vengamos al día, al 1955. ¿Cuál es la- causa de la criminalidad que de vez en cuando nos sorprende en la sección de sucesos de los periódicos, criminalidad muy atenuada en España por los desvelos de una bien organizada Policía? Son mu- chas las causas. Vamos a fijarnos ahora encías dos principaies: los malos ejemplos que recibe la adolescencia y la juventud con películas y- novelas de aventuras en las que el gángster tiene papel principalísimo, y la falta, diremos de Tcnirol, con un galicismo que sustituye! a rma meramente castellana, ds inspección o vigilancia. Suele verse en los anuncios de las películas más en boga uno o varios hombres rudos en actiiud de disparar sus pistolas y fusiles, como si a ellos estuviera encomendada la policía, conforme a buen derecho en los lugares donde ejercen o tratan de ejercer una tiranía no sometida sino al espricho de les más fuertes y desligada en absoluto de los poderes públicos que dan autoridad y vía jerárquica al cumplimiento da las leyes. Los viejos relates del capitán Mayne Reíd en regiones agrestes, territorios nullius propicios a ser ocupados cor usurpación, se han. ido convirtiendo en aventuras de delincuentes, y los muchachos inexpertos imaginan todo aquello manifestaciones de valor, heroísmo, voluntad, agudeza y perspicacia para vencer a sus contrarios, surque éstos sean autoridades legítimas del Estado y tengan 5 a misión de hacer y cumplir el derecho y las buenas costumbres y seguridad social. Porque no se trata de aquel curioso privilegio del ioríum per t: rtum o facultad de tomarse cada uno la justicia por su mano que algunos Fus ros de la Edad Media, orincipalmente en Navarra, concedían a los moradores de las ciudades favorecidas por los Fueros, m tampoco las banderías de familias influyentes, corno lo1; Adornos y Fregosos, ds Genova; los Capuletos y Mónteseos, de Verrfna, y nuestros bandos de Salamanca, que fueron llevados al teatro en bella evocación poética por Eduardo Marquina. Lo que hoy priva es la lucha en ampo abierto entre masas no sometidas a una sociedad política organizada con religión, historia, moral, derecho y reglas de buc ira educación. Para evitar la criminalidad se requiere una instrucción corr -leto religiosa y cívica, conciencia de los deberes, dominio de uno mismo en la lur. ha con las pasiones, que es donde se halla el verdadero valor, el heroísmo ds verdad, la hombría, la caballerosidad, el amor de hermano para los demás hombres. La segunda causa de les malos insinstintos desatados que desembocan en EL VENCEJO BÓRDELES, LA FOCA INGLESA Y LOS ANIMALES EN ESPAÑA Publicábamos ayer la aventura del vencejo aprisionado entre dos tejas de una casa de Burdeos. Buen ejemplo de la sensibilidad de un pueblo, este trance del pájaro que en las villas andaluzas llaman avión y que en ellas despierta al labrador con sus chirridos de madrugada, anunciándole la hora de recoger los trebejos, con los rápidos vuelos del crepúsculo. Ño hace mucho, toda la Prensa francesa refería el procesamiento da un hombre que había dado muerte cruel a un gato, en la cocina donde prestaban ambos sus servicios. Y en Inglaterra, durante el pasado verano, todo el país se conmovió con la desgracia de una joca que jugando con un neumático de automóvil introdujo en el círculo interior la cabeza y no pedía comer porgue la goma oprimía su cuello. Los periódicos hablaban todos los días de la foca, que era libre y nadaba por el mar Ubre, con aquel dogal que amenazaba su vida. Muchas embarcaciones salieron para salvarla, pero aunque la ofrecían comida y estaba hambrienta, en cuanto algún barco se aproximaba a ella, se sumergía. Hasta que no volvió a vérsela más; Debió morir agotada por el hambre y él esfuerzo. Su ca so fue tan célebre como el de cualquier deportista herido en pleno juego da habilidad y audacia. Siempre que en uno de estos países la desgracia se cierne sobre un animal, el hombre da un paso para evitarla. Y nadie se ríe, ni dice ese lugar común de que mientras haya niños que pasen hambre, no debe fijarse la atención en los menores de inteligencia. Nadie lo dice, porque la caridad particular y las instituciones de caridad no estorban a la otra forma de caridad que se conduce hacia el irracional, sino que por el contrario, se sabe, que el que es bueno con un pájaro, un gato o una foca, no puede ser malo con un niño, una mujer o un hombre en desgracia. Aquí todavía tenemos mucho que andar para llegar a ese punto. Aquí con cualquier pretexto, lamamos unas palabras feroces contra los bichos. Si ladran, si rabian, si están estupendos fritos... A cualquiera que no fuera de niicsiro país se le ocurriría buscar una solución a los perros recogidos por quien sea y que molestan a unos vecinos con sus ladridos. Se les buscaría otro alojamiento, se enviaría dinero para que su cuidado fuera más meticuloso, se haría algo más prudente, en fin, que decir que son un asco y que es preciso que se les lleve del lugar donde están, sin apuntar una solución al problema. Si en una casa de un barrio madrileño queda aprisionado un vencejo, es seguro que un par de chicuelos gatearán al tejado y se lo llevarán entre risas, hasta verlo morir martirizado. A pocos se les ocurrirá llamar a la Sociedad Protectora, de Animales, ni á los bomberos, ni al teniente de alcalde. Algo hemos ganado en sensibilidad hacia los inímales en los últimos años, pero aun nos queda largo, camino. Su dolor, ni lo suponemos. Algunos hasta se divierten con ese dolor. Y ¡cuando se habla de esto, sale por ahí lo de la cursilería, lo del hambre de los hambrientos y la grotesca estampa de la vieja egoísta y el perro cebado. vendo Claudio Coello, 117, semiesquina a Juan Bravo, 850.000. Ocho habitaciones, más servicios, dos escaleras. Jaula garaje, 50.000 más. Puede visitarse a cualquier hora. P ISO EL ESPAÑOL en su número 341, que hoy se pone a la venta, publica, entre otros, los siguiantes reportajes: NOSOTROS DAMOS LA CARA. -Los redactores de EL ESPAÑOL le cuentan lo que h visto y va usted a ver. ALBERTO I G O I N BANQUERO Y CONTRABANDISTA. -Oro español en las arcas de la France- Navigation, por Enrique Ruiz García. ¿ESPAÑA EN LA NATO? -Una pro- puesta que agrada a Foster Dulles. 45.000 CONTRIBUYENTES SIN MEMORIA. -La recaudación sobre la renta debe ascender a mil millones de pesetas al año. HUELGA POS- ELECTORAL EN INGLATERRA. -Un final inesperado a la victoria conservadora, por Jesús Pardo desde Londres. VIAJE REGIO POR ESPAÑA. -Hus- sein I y Dina, Soberanos de Jordania. MÚSICA PARA FIESTA MAYOR. Coblas y sardanas en los pueblos catalanes. OPERACIÓN BIBLIOTECA. -Conversación con el director general de Archivos y Bibliotecas, por Jiménez Sutil. LOS DOCTORES MAYO. -La historia de la famosa familia de médicos norteamericana contada por Helen Clapesattle, en el Libro que es menester leer. EL CONDE D 55 LA CONQUISTA. -Entrevista con el nuevo campeón de Tiro a pichón, por Ernesto Salcedo. 64 PAGINAS EN HUECOGRABADO PRECIO: 2 5 0 p t a s Distribuidor exclusivo: I UNION DISTRIBUIDORA DE EDICIONES Desengaño, 6- MADRID Todo confort, en casa señorial, construcción primera calidad, estructura y carpintería metálica. Diez habitaciones más servicios. Garaje independiente en propiedad, trasteros, etc. Hermanos Miralles, núin. 64. semiesquina a Diego de León. Er I, 3,35 X 4,90, Sagasta, 23.