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ABC. M A R T E S 7 DE J U N I O DE 1955. EDICIÓN DE LA MAÑANA, PAG. 37 aquellas Instituciones y algunas de aquellas mejoras, se ha incorporado ejemplarmente a la política, de Justicia y de Paz, que realiza Franco, no solamente con el cumplimiento fiel, escrupuloso y a veces magnánimo, de las obligaciones sociales que el Estado propone, sino contribuyendo desde las páginas del periódico, a exaltar la política de Franco, con lo que da un ejemplo preclaro de amor a la Justicia y a la Paz entre todas las clases sociales. Y para coronar, con una cúpula de alta espiritualidad, esta colaboración leal con la política social del Movimiento, ustedes se han querido convertir, generosamente, en paladines y voceros de la Obra en la que la Revolución Nacional tiene puestas sus mayores esperanzas para un futuro luminoso de paz. Me refiero a los Institutos y Universidades Laborales que han encontrado en A B C su órgano generoso y casi ana- sionado de propaganda, porque A B C que es todo espíritu y llama al servicio de España, ha comprendido, que sólo donde 1 espíritu del hombre arde, es decir en la inteligencia, se halla el secreto de esa paz que anhelamos. Termino esta carta recordando que en los días difíciles, en aquellos días cargados de presagios impropicios, en que ardían los horizontes de la Patria española en llamaradas de odio, en ese fortín de la calle de Serrano, bajo la ardiente y brava mirada de usted, que nunca ha sido cobarde, se realizaba en silencio, con pacto de sangre y con juramentos de hermandad, el primer proceso de unificación de las fuerzas nacionales, con el patrocinio de las plumas conbativas y proféticas de José Antonio Primo de Rivera, de Víctor Pradera y de Ramiro de Ma ztu. Y monárquicos liberales como los Miralles, y falangistas como Aguilar y como Murciano, y tradicionalistas como Arauz de Robles y como Grijalba, montaban, juntos la guardia en este glorioso reducto de lá esperanza española, en las vísperas augúrales del Glorioso Movimiento Nacional. Permítame usted que al enviarle un fuerte abrazo y mis felicitaciones más efusivas, renueve nuestros viejos y amados gritos: ¡Viva España! ¡Viva Franco! ¡Arriba España! Suyo afectísimo, firmado: José A. Girón. Y el presidente del Consejo de Administración de Prensa Española dijo a continuación: No necesito decir, queridos amigos, has- ta qué punto han llegado a mi corazón las palabras que acabo de leer de estos ministros del Gobierno de España; cómo esas palabras han comprometido nuestra gratitud y de qué manera nos estimulan para seguir cumpliendo y acrecentar el cumplimiento de nuestros deberes patrióticos, políticos y sociales. EL PRIMER NUMERO D E A B C Con algún detenimiento he de referirme después a esos últimos deberes sociales que impone a nuestra conciencia las palabras nobilísimas del ministro del Trabajo. Permitidme antes un íntimo y personal recuerdo. Porque la fecha de i de junio de 1905 la asocio yo con uno de los primeros recueríos de mi vida. Tenía entonces siete años- -ni uno más, mi palabra de honor- e iba todas las mañanas a un colegió de párvulos, que tenían establecido unas monjitas en la calle del Barquillo. Aquel día que conmemoramos hoy, ya llevaba muchos, muchos días, semanas, meses y años, desde que mi razón comenzó a adquirir las primeras nociones de las palabras y de las cosas, oyendo hablar de A B C, que aún no había nacido. Mi padre no hablaba más que de A fi na vivía más que para goma, y las tijeras, y las cuartillas blancas y las máquinas inertes, recibirían tal soplo espiritual, que les nacería una especie de alma, hija del alma del periódico, que está siempre presente y actuante para hacer de la. Empresa periodística acaso la más hermosa de las Empresas humanas. Cuando refiriéndome a A B C he empleado la palabra Nacional- al aludir a esta conmemoración, la he empleado también con exactitud. A B C no es sólo. un periódico nacional, sino que en ocasiones inolvidables, en ocasiones en que los españoles veían con arígustia cómo naufragaba la Patria, lo nacional que quedaba en España, ísfaba representado en gran parte por A B C Cuando todos capitulaban, incluso el Estado mismo, ante los ataques de las fuerzas antinacionales, el espíritu ide A B C mantenía el fuego antiguo de lo español, y las fuerzas verdaderamente nacionales, se replegaban sobre los pocos fortines, en los que se defendía la esencia pura dé la España auténtica, y entre los que se encontraba el fortín de la calle de Serrano, y allí aguantaban los embates a sangre y fuego, a. sangre verdadera y a fuego verdadero, hasta que volvía a reinar sobre el país el alma de la nación. Usted, querido amigo; vosotros, camaradas, a quienes por medio de vuestro jefe saludo, han sido la fuerza vieja y leal de España en medio siglo, la fuerza fiel, a veces nerviosa, a veces, incluso impaciente (ambas cosas, como signo de una juventud que se renueva en esa Casa por períodos, como la primavera) que jamás ha servido a ningún interés de grupo capitalista, ni de grupo oligárquico, ni de grupo feudalista, ni de secta política, ni de grupo tiránico, sino que ha servido con denuedo, con sacrificio, con riesgo y pon pasión a todo eso indecible, indestructible y sagrado, que ha tenido presencia eterna en el ancho mundo con el adorable nombre de España. Y además, querido amigo, yo quiero ahora recordar que la Empresa de A B C se ha compenetrado con los esquemas esenciales de la política social del Movimiento que, en obediencia a las órdenes constantes y tenaces de Franco, se han establecido en nuestra Patria, porque siempre estuvieron presentes en su espíritu. Antes de incorporarse por solidaridad y por obediencia ajas leyes de la España, que contribuyó, a establecer, A B C por iniciativa de su fundador, su ilustre padre, el primer Marqués de Luca de Tena, realizó ya ensayos beneméritos de una política de previsión social y de Seguros Sociales y estableció Instituciones de mejoramiento intelectual y moral de los trabajadores. Y ahora, conservando en buena parte como reliquias de aquel patriarca de la P- rensa Nacional, algunas de Les Petits Suisses. Zapatos de maravilla Y éf. Maoatosdé tíoiiSÍ pf e c io más perfectos en ejecución y en calzar PEQUEÑOS m MADRID j pf flp ks r Za patos maqníf i eos- dé é Jslífe? -i: W- ñora, de hombre y de niño C ím Oran Vía, José Anton ¡o, 15 Bilbao- San Sebastián -Oviedo- Coruña ADO. -Publicidad-