Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC. en las páginas del libro; conmemorativo Queda constancia, de: esta aportación intelectual que tanto ha prestigiado al diario que fundó -aquel maestro indiscutible de periodistas que se llamó D. Torcuata Luca de Tena y Álvarez- Ossorio. Tiene importancia en éste libro, como siempre la tuvo en la propia publicación diaria, la parte gráfica. Los grabados, escogidos, para ilustrar la obra dan una exacta visión de lo que fueron estos cincuenta: años últimos. Muchas de las fotografías son un modelo de periodismo gráfico, ese periodismo gráfico que tantas veces convirtió en ejemplares las primeras páginas del A B C Repasarlas supone, para cuantos vivieron ese medio siglo, el retorno a muchas emociones provocabas quizá por graves acontecimientos políticos o por otros acontecimientos de menor talla y de otra índole, pero también de una profunda raíz efectiva: el estreno de una. obra de teatro, el acierto humorístico de una caricatura, la muerte de un artista o de un escritor, la inauguración de algún servicio público, y tantas otras cosas a las que el recuerdo presta singular relieve de hechos pasados que siguen vigentes y actuales en el corazón que latió de modo especial al conocerlos. Para los que no alcanzaron esos cincuenta años de vida del A B C es. una lección histórica, de todos modos, la que, consiguen al repasar las páginas de este libro. Lección histórica de gran valor, puesto que muchas de las materias que en; él se recogen, si bien perdieron la actualidad del- momento, se enlazan en muchos casos con la actualidad de estos nuevos días que vivimos ahora; son su precedente y su explicación. V I E R N E S 3 DE J U N I O D E 1955. EDICIÓN DE drileño A B C con motivo de su cincuentenario, era esperada con, gran expectación, agotándose rápidamente todos los ejemplares. Han sido muchos lqs barceloneses quej pese a su prevención de. reser- LA MAÑANA, PAG. 28 va, se han quedado sin. su correspondiente ejemplar. El número ha causado sensación, haciéndose grandes elogios de su presentación y del interesante contenido del suple: mento extraordinario. -Cifra. ABC COMO Y POR QUE FUI CRONISTA DE TOROS En estos días en que A B C celebra sus bodas de oro, no puede extrañar que los que nos casamos en A B C con el periodismo, apadrinados por don Torcuato, andemos por el periódico con aire fantasmal, entre melancólicos y satisfechos, como si hiciéramos balance sentimental, extraído de unas memorias, que no escribimos, porque el periodista, al reflejar la vida, día a día, escribé las memorias de los demás y no las suyas. Coincide) con esto el que, sin saber por qué, ando estos días preocupado con la fiesta de toros, como si fuera a perder algo a lo que dediqué en el periódico atención y entusiasmo juveniles, ¡o que trae, a mi recuerdo cómo y por qué fui cronista de toros. Andábamos en A B C cuidando mucho la información de la guerra del 14 cuando murió Dulzuras nuestro revistero de toros. Yo solía ir con Dulzuras a la grada 9, y veía cómo, siguiendo con la vista al toro, iba anotando cuanto acontecía en el ruedo, porque no perdiendo de vista, af toro, no se pierde detalle; donde está el toro, está la corrida. Una de las cosas que apuntaba era la hora, que tomaba de un voluminoso reloj de bolsillo- -sjí la plaza no había entonces reloj- la hora exacta en que el matador desplegaba la muleta delante del toro. Y luego, cuando el toro moría, volvía a consultar su reloj y escribía: el toro tardó en morir tantos minutos Esto, que parece ser una comprobación reglamentaria, con la mirada puesta en los avisos, tenía una razón técnica. En las revistas clásicas se lee frecuentemente: necesitó tantos pases El nftmero de pases que necesitaba dar un matador para dominar a un toro y prepararle para la muerte estaba relacionado con el toro i y con el mérito de la faena. Cuantos más pases necesitaba dar, más dificultades tenía el toro o más torpe era el torero. Encierra una censura a las faenas, largas. (Hoy se aplauden faenas que lindan con el primer aviso. Cuándo Dulzuras sé iba de veraneo, yo iba solo a la grada 9 a sustituirle, y apuntaba, como él, hasta los minutos que tardaba el toro en morir, procurando que no se, notara su falta, porque entonces la revista de toros no se firmaba en A B C Murió el escrupuloso y meticuloso Dulzuras y me llamó don Torcuato a su despacho. Tengo muy presente el diálogo, porque revela aquella visión periodística, aquella su manera de dirigir con que don Torcuato iba abriendo camino a sus redactores, y que yo no olvidé cuando llegué a ser director de periódico. Dirigir es algo más delicado que mandar, es procurar ser director espiritual. -te llamo para decirle que se encargue usted de la sección de toros. -Don Torcuato, yo soy muy aficionado a la fiesta y he sustituido, creo que discretamente, al llorado Dulzuras en sus ausencias, pero no me creo capaz de llevar la sección con la autoridad que él la, llevaba. Puso don Torcuato su mano derecha sobre un montón de cartas que en su mesa había y me dijo: Estas cartas son de solicitantes para el puesto de Dulzuras y de personas, algunas de mi intimidad, que los recomiendan. Pero yo he decidido que sea usted. Como yo, agradeciéndole la distinción, todavía me defendiera y le argumentara que no sabía d toros lo suficiente, me replicó tajante, entre enérgico y cordial, como él era: A mí con que no confunda usted un par de banderillas con una estocada, me basta. Usted será cronista de toros. Lo quiso él y fui. Empecé la temporada, entre el estupor de los que, no conociendo a don Torcuato, no comprendían su resolución para tan alta tribuna. Yo me sentía acechado por aquellos solicitantes que nunca supe quiénes fueron. Un día, en un telegrama que publicó A B C de una corrida de provincias, hubo una errata simple; decía: Picando se distinguió Camero. Esto fue suficiente para que un periódico taurino arremetiera contra mí y dijera: Cómo se ve que al frente de la sección taurina de A B C no está ya Dulzuras que sabía tanto de toros, y está ahora un joven inexperto. ¿No sabe usted, señor Gorrochano, que el picador se llama Camero y no Gamero? Yo le contesté: Sí lo sabía, y para que no vuelva usted a caer en la. misma errata que yo, le hago saber que yo me Hamo Corrocíiano y no Gorrochano. Lo que se me resistía era ir paso a paso con la corrida, en mezcla fatigosa de vulgaridades y aciertos, de pitos y palmas. Pero no me atrevía a romper el modo de hacer de Dulzuras ni. las normas tradicionales de Á B C. Hasta que un día llegué a la redacción y Je dije a nuestro redactor jefe, el inolvidable di n Tose Cuartera: He perdido las notas de! á corrida y no pusdo hacer toro por toro. Cuartero me di. io, tranquilamente, masticando el puro: Basa usíet! una crónica, de conjunto. Mojó la pluma y siguió con la vista perdida, buscando las palabras, exactas con que aderezaba su editorial. No esperaba yo otra cosa ni otra oportunidad para variar el estilo de la revista de ABC. A la noehp siguiente entró don Torcuato en la redacción, y dirigiéndose, como siempre, primero a Cuartero. le preguntó: Quién ha hecho hoy la crónica de toros? -Corrochano- e contestó Cuartero. Y viniendo a mi mesa don Torcuato, me dijo: -Muy bien. Siga usted habiendo crónicas y fírmelas. Ya le dije que Usted sería cronista de toros. Gregorio COKKOCHÁNr PUEBLO Resume el contenido de nuestro número extraordinario del día 1. y escribe: Este alarde editorial resume una tarea en la que A. B C se ha distinguido siempre con carácter ejemplar. Desde suspri- ifieros números fue A B C un diario nonra de la Prensa española, y así, por lo completo de sus servicias informativos corno, por. la calidad de su colaboración literaria y la perfección de sus procedimientos gráficos, A B C está justamente calificado, como una de las cumbres del pe- ripdismo nacional, y dentro y fuera de España ha proporcionado a nuestro oficio; altura, prestigio y fama envidiables. Felicitamos al gran diario en sus bodas de oro y le deseamos larga y próspera vida. E L ALCÁZAR El colega de la noche escripia ayer; Celebró ayer sus bodas de pr. o nuestro estimado colega A B Q y ofreció para ello a sus lectores un número extraordinario, en el que se recogen los ültimps cincuenta años de vida española en sus más acusados relieves periodísticos. A B C brinda en este cuidadísimo número una selección magnífica de sus interesantes páginas. Facsímiles de las primeras portadas, editoriales significativos, primeras páginas informativas, caricaturas, veleidades de la moda, Un resumen excelente, ameno y realmente digno. El magnífico diario de la mañana ha penetrado en el pasado con este ejemplar conmemorativo de sus bodas de oro, y ha obtenido un franco éxito. Nue tra felici. taeión, -por tanto, al querido culega al cumplir sus cincuenta años, de existencia. ELOGIOS EN BARCELONA AL STJ PLEMENTp DE A B C Barcelona 2 La llega Ui i esta ciudad del número extraordinario del diario ma- ALQUILO 0 VENDO importantísimo negocio caramelos y dulces, libre obi- iros, local propio, facilidades pago. Abstenerse insolventes. Sr. MORENCOS. Apartado 114. Madrid. ¿QUE ES TORlñR? Uno de los libros más interesantes que. se han escrito sobre los toreros, los toros y el arte de lidiarlos. Precio: 75 pesetas. Puede Vd. adquirirlo en las librerías y en LA- FERIA DEL LIBRO. CASETA NUM. 115 Distribuidor: CLIMENT- Desengaño, -MADRID. de Gregorio Corrochano