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ABC. V I E R N E S 3 DE J U N I O DE 1955. EDICIÓN DE LA MAÑANA, PAG. 27 profesionales del periodismo, las bodas de oro del colega suponen un despliegue de las inmensas posibilidades y misiones de la Prensa, una valoración impar de este trabajo diario y generalmente anónimo que se realiza desde las puntuales y exigentes páginas del periódico. Unidos al júbilo de A B C nuestra felicitación no podía fajtar en esta fiesta singular para todos los que trabajamos en el mismo quehacer, en la creación de una conciencia pública y la fijación de la historia nacional. DE ORO DE A B C Los periódicos de toda España comentan can unánime efusividad la fecha de nuestro cincuentena 0 Entre los muchos telegramas de felicitación que hemos recibido con motivo de las Bodas de Oro de A B C, figura uno, desde Estoril, pirtictüarmente efusivo- -y honroso para nosotros- de Su Alteza Real el conde de Barcelona. Rendimos públicamente gratitud a la Prensa de toda España por la cordialidad, y extensión con (tiie fia comentado las Bodas de Oro de ABC. Nos halaga esa manifestación, espléndida y unánime de compañerismo. Nos envanece saber que los periodistas de toda España comparten nuestra fiesta del Cincuentenario y aprecian la labor continua aué, como españoles fervorosos y como apasionados profesionales del periodismo, han realizado en los últimos cincuenta años los hombres que, con su pluma y su conducta, siguieron desde estas columnas el camino trasudo por nuestro Fundador. A continuación reproducimos algunos de los comentarios hechos éstos días por nuestros queridos colegas dé Madrid. sipnal y lo qué en ellas hay de aliento crea. dbr. -yi duradero. Un periódico central como el A B C se justifica históricamente en cuarjto. procurahacerse voz, de unas ideas y unos intereses de ámbito nacional. Con. haber alcanzado sus- cincuenta años, el querido colega A B C siempre gala de la Prensa española, presenta suficiente prueba de su. arraigo en la opinión del país. Al unirnos de todo corazón ya sus bodas de oro y expresarle nuestra enhorabuena, le deseamqs para los cincuenta años siguientes las mismas posibilidades. que para nosotros queremos. Nuestro parabién al A B C llera implícito el afán de. su compañía en la defensa- y propága ipn de 1 unos criterios de elevada espirituálrdad y de política- nacional en el porvenir. Dedica una. plana úe: huecograbado al cincuentenario dtí Á BC, y en ella, junto a reproduecicijés dé nuestro número, del día 1. de, junio, 6 scrib e lo siguiente: Celebra- sus bo s de oro A B; C nuestro magnífico colega, y a este, jubileo profesional, a e. stas bodas- periodísticas, nos invitamos cóñ linipia alegria. Cincuenta años de vida, española aparecen, én la versión del n ú. m e r o extraordinario de A B C suma de una ejenlplar ejecutoria profesional, dé una tenacidad y; de un estilo bien conocidos. El genio, creador de D. Torcuato Luca de Tena, con luminosas preyisitínes sóííre eí desenvolvimiento y misión de la Prensa, con sa singular aportación- al. periodis mo español, late, en cada una de estas páginas. El rep aso de editoríale. s yos, como La Dictadura o Lai- c oa! iciÓM. antimdnárqüjca triunfa: en las grandes capitales nos- pone, nuevamente en: situación, rptir la- Concienzuda, -prosa difinitória; de A B C respectó a circunstancias españolas dé gran trascendencia, de las qu: e lia sitio testigo y notario el gran periódica de D. Tprcüatb- Luca de Tena. De aquellas crisis al supr. emo, níomento de la esperanza, la- que representa la portada del 29 de marzo de 1939, A B C sigue fielmeiiíe su trayectoria con su excelente mecanismo profesional. Una, firme tradición familia- r. que va de D. Torcuato Luca de Tena al actual presidente. del Consejo de AdniinisUáción, dé Prensa Española, marqués de Luca de Teña, mantiene aquella línea de p- erieverártcia. El- hueyo tiempo está représerYEado eniá lealtad, profesada por él marqués cíe Lü ca dé Teriá al Régimen y al. Caudillo cte España, y. demostrada, en valioso servicios políticos como embajador én tííuíe- y como consejero nacional de iá Falange. Por otra parte, estas -bodas; de oro de A B C son uña gentil y aleccionadora evocación cíe épocas españolas a punto de olvido o desconocidas para las, nuevas promociones juveniles. Esta incursión en el pa sadp, con minuciosida- d y. precisión propias de ¡gra- ri diario, ólo podría hacerla cqií tal abiiildapcta de documentación y sentido periodístico. esa reseVva de historia contemporánea, aue es- A B G -Pa a los INFORMACIONES Entresacamos los siguientes párrafos de su comentario editorial: Cincuenta años son en nuestro país una medida de tiempo casi, increíble. Porque casi nada ha durado entre nosotros cincuenta años. Desde que comenzó el siglo, España ha visto derrumbarse las instituciones más eminentes y enraizadas, ha visto un cambio de costumbres casi revolucionario, ha sentido vacilar viejas y queridas ideas, SÍ dejó arrastrar por impulsos de novedad. Todo el panorama de la vida nacional ha estado conmoviéndose a impulsos de sacudidas sísmicas que parecía que no iban a dejar casi nada en pie. Los españolé. que no han rebasado la cuarentena recuerdan con mayor o menor precisión el derrumbamiento del sistema liberal democrático ai advenimiento de la Dictadura, la caída de la Monarquía, la llegada de la República y, por fin, la guerra de Liberación. A través de esos dramáticos episodios desaparecieron figuras, se arruinaron ideas tenidas por intocables, cambió la distribución en clases de nuestra sociedad y el español medio se fue nutriendo en la idea de que el futuro era inseguro y de que no valia la pena pensar en un mañana siempre imprevisible y amenazador. De tanto naufragio sobrevivieron, no obstante, algunas construcciones asentadas sóli- Jámente sobre la realidad nacional. Una de ellas es, sin duda, Prensa Española que edita A B C Cada mañana: este periódico lleva a miles y miles de hogares la clara sensación de que hay un hilo que mantiene el contacto entre el pasado y el futuro, o sea, el hilo de una tradición. Porque eso es esencialmente lo que representa A B C bajo cuyo titulo no encuentra el lector solamente las noticias e informaciones de cada día, sino el testimonio de una continuidad a través de los años, que si honra al apellido Luca de Tena, alcanza su significado más preciso e importante en la protección que su presencia cotidiana brinda contra el escepticismo y el miedo al vacío. El hecho del cincuentenario de A B C que hoy celebramos los periodistas de todos los periódicos como acontecimiento de felicidad propia, es en sí misma una indicación de que D. Torcuato Luca. de Tena, supo crear con su diario una realidad profesional que respondía a otra realidad política, social, informativa e intelectual. A esa magnífica y vigorosa institución que ha afrontado con honor y valentía tantas adversidades, y cuya pujanza crece con los años y se afirma en la primera linea del periodismo patrio, envía hoy Informa 7 dones el testimonio dé su saludo y admiración. YA Con el título Medio siglo de vida ha publicado un extenso artíóúlo editorial, del cual son, los siguientes párrafos: La concepción de A B C por su ilustre fundador, D. Torcuato Luca de Tena, significa, a nuestro entender, algo mucho más hondo que el impulso técnico que con ello recibió la Prensa española. A. B C representa entonces la reivindicación, de un factor esencial de nuestra vida colectiva, decaído y asfixiado por el contubernio entre intereses de empresa y el fermento revolucionario que lógicamente tenía que acabar con ellos. En 1905, la sociedad no siente, ni presiente, el peligro de afianzar la popularidad y el negocio impulsando ciegamente una rotación continua hacia la izquierda. Ño diremos que A B C lo presintió; pero sí que se alzó contra aquéllo en nombre de algo sagrado, que resultaba envuelto én menospreció e irrisión: él nombre de España. Parece mentira, pero resultaba un poco ridículo, y había que dejar de. hacerlo por respetos humanos, el airear en los periódicos un, patriotismo fundamental, que había quedado como patrimonio de grupos nobilísimos que no lograban imponerse en la Prensa. El talento y la sagacidad del fundador de A B C estuvo en advertir. qué la noble empresa que acometía era, de añadidura, una exigencia del espíritu público nacional, y supo, recogerla, situando al periódico en una gallarda postura que resultaba, como- una especie de premio al bien. obrar, firmísima en él orden profesional periodístico y en el orden económico de una empresa. La lección de lo acontecido en 1531 con la República movió al A B C a una postura política rotunda y clara, aunque no siempre lograse evitar en todo caso la confusión de. ideas, pues esa confusión era como la atmósfera en que la vida misma del país se debatía. Todo periódico, a fuer de obra humana, adolece de las mismas limitaciones del hombre. Pero el A- B C ha ganado en cincuenta años de existencia él derecho a la consideración de todas las peí sonas que sepan distinguir en ía conducta de las instituciones lo que en ellas hay de oca- ARRIBA MADRID En un extenso artículo titulado Medio siglo en la colección de A B C escribe: En las páginas de A B C han colaborado las más brillantes firmas de nuestra literatura y de nuestro periodismo, y