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A B C MIÉRCOLES 18 DE MATO DE 1955. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 39 EN IA COLECCIÓN BE A B C V El libro de las bodas de oro (Je un diario nacional El i. de junio del año 1905 apareció fel primer número del diario. A B C. Al cumplirse los cincuenta años de su publicación, la empresa editora de A B C, Prensa Española, S. A. ha organizado una serie de actos conmemorativos, entre los que figuran la impresión de la obra Medio siglo en la colección de A- B C, igo 5- -i955 Se trata de un grueso volumen en folio de más de 400 páginas y casi un millar de grabados, en el que se recoge jio sólo la historia solemne, la de los acontecimientos políticos destacados, la de las conflagraciones universales, la de los descubrimientos revolucionarios, la de los escritores y artistas de talla genial, sino también la modesta historia de las anécdotas pintorescas, la nota humorística, la ¡fugitiva moda, el hecho menudo y las artes menores. Por ello cabe decir con el prologuista, D. Torcuato Luca de Tena, que este libro, aunque histórico, no pretende ser, un libro de Historia... Es una colección de originales; es la Historia, grande o pequeña, ceñuda o frivola, de cada día, escrita en presente de indicativo, Sobre el cuerpo aún caliente de los aconte- cimientos. ¡Yj no por; historiadores- -perio distas déi pasado- sino por periodistas: liistoriadores, en cierto modo, del minuto, de! momento que corre Se inaugura el volumen con un autógrafo de D. José Calvo Sotelo sobre A B C La primera información es la del atentado contra ÍD. Alfonso XIII eri París. Es una crónica que firma un corresponsal de A B C c, ue ¡pronto iba a ocupar un- lugar de primera fila en la historia de las letras españolas: Azorín La visita de la MataHari a España, la concesión del premio Nobel a Ramón y Cajal, las noches del teatro Real en; la ópera, el estreno de Los intereses- creados la semana sangrienta de Barcelona, la muerte de Chueca y Sarasate, ef famoso incidente Ferrer, la revolución portuguesa que instauró la República, el naufragio del Titanic la muerte de Menéndez y Pelayo, 1 asesinato de Canalejas, 1 estallido y desarrollo de la primera guerra mundial, la concesión del premio Nobel a Benavente, el asesinato de Dato, la guerra hispano- marroquí, el invento del autogiro La Cierva, la revelación del gran tenor Fleta, la Dictadura, la fundación y comienzo de las obras de la Ciudad Universitaria, el vuelo del Plus Ultra a América, la Exposición de Barcelona, la aparición del cine sonoro, la Exposición Iberoamericana de Sevilla, la sublevación de Jaca y la caída de la Monarquía, la quema de coríventos recién instaurada la República el levantamiento del general Sanjurjo, los incidentes de Castilblanco, Jaca y Casas Viejas; la fundación de la Falange, la ocupación de Ifni, los sucesos de Asturias y la rebelión de Cataluf. a, la restauración de la Monarquía en Grecia, el Movimiento Nacional, el ascenso del General Franco a la Jefatura del Estado, la muerte de Unamuno, las jornadas de la guerra: liberación del Alcázar, batalla de Brúñete y la del libro, conquista de Barcelona, Valencia y Madrid, la elección de Pío XII, el desfile de la Victoria, ¡la segunda guerra mundial, c! asesinato de Trotsky, la muerte de Alfonso XIII, el rescate de Mussolmi, el descubrimiento de la penicilina y la estreptomicina, la bomba atómica, el Tribunal de Nuremberg, la abdicación de Víctor E M III, la levjg Sucesión, la, nir ts BALÓN Y A L F I L E R IT Melcón, Júnior, en Informaciones ¡Vaya unos elementos los del Botafogo! -comentaba jocosamente Villalonga a la terminación del partido- Estaban deseando jugar con su balón: brasileño- -aquel de color naranja que parecía una pelota- y para ello se dedicaban a clavarles alfileritos a cada uno de los nuestros que íbamos sacando. Casi todos los críticos de Madrid están conformes en afirmar que los lirasileros del Botafogo constituyen un equipo puesto de veinticinco alfileres para pinchar balones del equipo contrario. Ignoramos si en el mundo del deporte ese particular expediente o recurso botaf oguiano produce anatemas de condenación o estados de risa. Es probable que en el mismo mundo del deporte, ante eso nadie pueda contener las carcajadas. En los del Botafogo ese maligno ardid reviste caracteres particularmente cómicos de puerilidad, a lo sumo de adolescencia, que no pasa de travesura. Recordamos el día en que las trampas irrisorias de un competidor nos hicieron tirar, en nuestros días infantiles, el mazo de croquet vencidos, en un ataque de hilaridad irresistible. Aún vemos a aquel humorista precoz, arrastrando subrepticiamente la bola para pasar los aros. Al final, el mismo tramposo acabó por reírse, a mandíbula batiente de sí mismo, i Oh, qué hermosa tarde! Pero ésta no es la sede adecuada para juzgar del honor o de la moral en el deporte. El peligro de todo lo inflado está en pincharse. Hay una oposición eterna entre el balón y el alfilerito. En general, nosotros, somos partidarios del alfilerito. Por primera vez, en el fútbol, en el caso del Botafogo hemos considerado que el alfilerito pudiera no estar bien ¿Quién iba a pensar que con un nombre tan avasallador, ciego y ardiente como Botafogo ibau a salir con esa gracia sutilísima del alfilerito? Fuera del fútbol, el alfilerito ha tenido casi siempre razón contra las inflaciones. Las inflaciones individuales o colectivas representan la mitad o más de la mitad de la historia del género humano y de la cultura humana. Ta los romanos advertían, que gran parte de la historia griega escrita no era más que inflación literaria. Pero los griegos eran también maestros en el uso del alfilerito. Nos podríamos represende Manolete el asesinato de Gandhi, la persecución del cardenal Mindszenty, la visita de Franco a Portugal, la incorporación de España a la vida internacional, la crisis egipcia, el Congreso Eucarístico de Barcelona, la elección del general Eisenhower, la sucesión de Stalin, la guerra de Corea, la revolución persa, el Concordato con la Sasta Sede, el fallecimiento tar ciertos diálogos platónicos como la lucha entre el sofista que va inflando balones y Sócrates que los va pinchando uno a uno con su alfilerito magistral. Esto no querría decir que el Botafogo sea un equipo socrático, ¿eh? Desde el punto de vista numeral y simbólico la lucha entre el alfilerito y el balón se podría representar como una lucha entre el uno y el cero. El uno es un arponcillo del diablo y el que mejor se clava de los números, asi como ef once parece un par de banderillas. Banderilleros ocultos de balones, cpn sus alfileritos, pueden considerarse los intencionados y redomadísimos muchachos del Botafogo El uno, decimos, pincha al cero -inflación y oquedad- -y lo deja para, el arrastre. Pero ¡es tan equívoco ese cero El no vale nada, y poniéndose después del uno o del número que sea le hace valer diez veces más. Acaso necesitamos tanto de inflaciones, al cero como de punzantes unidades, tanto de balones como de alfileritos, para componer la pobre historia humana y todo su inflarse y desinflarse perpetuo, su alternativa de ficción y realidad, toda su fantasía brillante de ilusiones para breve tiempo, luego pinchada y arrugada. Algunos, qué durante parte de su vida estuvieron con el balón, con la inflación rotunda y rebotante, luego se pasan al alfilerito o viceversa, ¡La flaqueza humana! Felipe II, soberano del más poderoso reinado que España conoció, parece sostener en un libro que se le atribuye la tesis cristianísima de que todo pasa, de que en esta vida es todo vanidad de vanidades como dice el Eclasiastés. o inflación de inflaciones y que todos los grandes imperios acaban en un poco de ceniza o en restos arrugados da envolturas. Los hombres y los pueblos deben llevar clavado en ol alma su aífilerito, como espina, como tribulación, porque inflados y orondos poco valdremos para la otra vida. ¡Y para ésta! Productos de oelLeza DE PARÍS ofrece a las señoras su consultorio gra tuito, a cargo de la especialista diplomada Mlle. Georgette, los días 17, 18 y 20 de mayo, en ALEIXANDRE, S. A. Montera, 47 del duque de Alba, los Acuerdos hispanoamericanos, el regreso de los cautivos de Rusia, la muerte de Benavente, la vacuna contra la poliomielitis... Y junto a estos acontecimientos, otros de tono menor, pero no menos reveladores del espíritu de un tiempo o de una época. El volumen, pulcramente impreso en un papel de gran calidad e ilustrado con grabados que constituyen documentos históricos de gran valor, será a buen seguro acogido con júbilo tanto por los amantes de la reciente Historia como por las curiosos lectores del periódico diario. Ideado y confeccionado por periodistas, este amenísimo libro es, en realidad, un diario -valga la metáfora- -que recoge no ya las veinticuatro últimas horas fugaces, siho las noticias y avatares 1 de cincuenta años: medio siglo de vida. La Editorial Prensa Española nos ruega que hagamos constar que los pedidos contra reembolso al Apartado 6.004 de Madrid no serán servidos antes del i. de iunio- -fecha de las Bodas de Oro de A B O- pero que para mayor celeridad en su recepción deben ser solicitados sint esperar, a aquella feh