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ABC. M A R T E S 3 DE MAYO DE 1955. EDICIÓN DE LA MAÑANA, PAG. SS CERROJO ATAQUE DEL REAL MADRID Barcelona, Atlético de Bilbao y Sevilla consiguieron netas ventajas sobre sus rivales en los cuartos de final que son las tácticas REZ PAYA MARCARON DOS GOLES CUANDO horrible mal ¿por qué no alumbrar superdefensivas, ahora la nueva y necesaria regla del anííoffPECTADORES HABÍAN LLEGADO A CREER QUE side el fuera de juego, el Reglamento Con impide que el delantero tenga ventaja en su carrera hacia el gol. Un delantero deEN FÚTBOL NO EXISTÍAN trás de los defensas contrarios, sería una Todos los males que el Madrid de Di Síéíano sufrió en su partido contra el Valladoüd que remató el torneo de Liga, fueron nada ante las angustias que once jugadores y más de cien mil aficionados experimentaron el domingo ante eí sólido implacable cerrojo torneado por Miró con la excelente barra de acero compuesta por Saso, Matito, Lesmes y Losco. Con seis hombres metidos en el área propia, escaqueados con un constante relevó que cerraba todos los huecos, él Valladolid, crecido ante la dificultad de la prueba, se mostró invencible a los campeo nes y a punto estuvo de salir de Chamartín con los marchitos laureles del cerrojismo vencedor. Pero lo más triste, en esta jornada cepera de antifutbol, fue que los vallisoletan os hicieron enseñar a los madridistas la descomunal, oreja de su debilidad más profunda: la total incapacidad de jugar eficazmente cuando el contrario les obliga del Madrid tienen un gravísimo defecto: a emplearse con velocidad. Con el adver- son lentos, y, sobre todo, necesitan sosario pegado a. su costado, con el mareaje bar repetidamente el balón antes de adopestrecho en el lugar peligroso, todo el fá- tar esa actitud decisiva que es el tiro a puerta. Miró lo sabía muy bien y opuso cil malabarismo de la zona central del iampo, se convierte en una aguda impo- velocidad física a la lentitud individual; acoso y superioridad numérica al toquetencia, Que se acentúa todavía más cuantío un arbitro como el Sr. García Fer- teo de balón. Así no hubo una salida de regate, pase medido, que no encontranández está decidido a conceder prima ran en un camino el oportunísimo pie de su de impunidad a los defensores. Los ases un defensor colorado. Y así, ante la desesperación de sus seguidores, el gran campeón estuvo a un tris de doblar la rodilla ante el voluntarioso partidario del anti fútbol, que es lo único que jugarán los RESULTADOS débiles ante los poderosos, en tanto no se modifiquen las reglas de juego. Real Madrid, 1; Valladolid, 1. Barcelona, 7; Coruña, 0. EL OFFSIDE Y EL ANTIOFFSIDE Atlético Bilbao, 5; Hércules, 1. Si un día los supertéenicos del fútbol Sevilla, 5; Valencia, 1, decidieron modificar la regla del offside De nuestros pronósticos dominicales se han cumplido todos, menos el relativo al Madrid- Valladolid, lo que no quiere decir qué el empate de Chamartín pueda ser calificado de sorpresa. No tuvo el. campeón, como tantas otras üeces, la gran llave maestra contra cerrojos y los vallisoletanos descubrieron con burlona irreverencia el talón de Aqjiiles de un Madrid al que le falta velocidad física para equilibrar la magnífica técnica, individual de muchos de sus hombres. Así, la eliminatoria queda indecisa e incluso con lóbregas perspectivas para el campeón que, a pesar de todo, puede ir a hacer a Zorrilla lo que no supo hacer en su propia guarida. Decidieron la eliminatoria el Barcelona al aplastar al anciano Coruña, necesitadísimo de entusiasmo y de vigor juvenil, y el Atlético que recobró frente al Hércules la capacidad realizadora que le había, fallado otras veces en San Mames. En cambio, el Sevilla a quien considerábamos ganador, superó nuestros cálculos y su diferencia de cuatro tantos debe bastarle, c. n M. estalla aun cuando no cierra, la posibilidad de que los levanpuede adonirirlos tinos fuercen el partido de desempate. Xh CONTADO X A PLAZOS Pese a todo esto, el torneo sigue sin interés y seguirá hasta el encuentro en los establecimientos dt Barcelona- Atlético que se ve venir y que será la final de Copa si el Valladolid deja al Madrid en la cuneta. -L. L. S. Barceló, 15, y Ñúñez de Balboa. 55 gracias a lo cual surgió la semilla de este LA COPA PISOS SEÑORIALES VENDO ar LISTA, 17 TODOS LOS TIPOS DE MOTOCICLETAS iouei V. Pastrona MADRID amenaza mortal para el guardameta. Pues bien: cuando un equipo coloca por sistema seis hombres dentro de su área y no los saca de allí eu ningún caso, esa superioridad numérica es tan contraria al verdadero e s p í r itudel juego como la dsi delantero aislado entre los defensas contrarios y la puerta que defienden. ¿Por qué no castigar e impedir este sistema? A los púgiles- -ya lo d e c í a m os hace días- -se les obliga a combatir. No se Irs consentiría de modo alguno que levantaran su guardia, escondieran la cabeza entre los hemitros y e s p e r aran así, re- sueltos solamente a evitar todo golpe, el ataque de su adversario. El fútbol va a perder su ascendientc sobre! as multituSASO yLESMES I des si se convence el público qiw no puede esperar otra cosa que forcejacs como el del domingo, er. que un equipo séío pasa cuatro veces dsl centro del campo, no tira a gol ni una sola y se encuentra- con un tanto en una de las dos soias veces en que, una arrancada súbita, ha descolocada a la inactiva defensa adversaria. Es decir, que los yuc tanto amr. r. lo que han dado en llamar el fútbol pspení Iculo, no han conseguido otra cosa que Eerpbrar en algunos céspedes, entre ellos, el dn C hsmartín. el antifuíbol antiestrecíácuie. Lo contrario, precisamente, de lo que úieron ver y pasan por ver las 1 rarsas. x Vm iv dos: o se crea la resla del antiofsside que castigue el permanente estacionamiento defensivo de tres hombres en el ira; a se obliga a los arbitros a ofii; c: tsí Tií r de verdad, inflexiblemente, todas las faltas que en tales condiciones cometan los equipos ultradefensorcs. MERECIDO EMPATE DEL VALLADOLID Y no es que nos duela el empato que el Valladolid se llevó muy merecidamente de Chamartín. Miró vino a hacer un paitido determinado y sus hombres subieron hacerlo. ViUaJonga tenía que haceí círo partido y sus hombres no supieren ni pudieron hacerlo. Justo es, pues, que no haya habido ni vencido ni vencedor. En ningún momento lograron Jos delanteros blancos, pésimamente apoyados por Muñoz, romper el sólido muro vallisoletano, reforzado, por José Luis, Tin i y LoJo, y en muchas ocasiones por Dominan que se retrasaba dejando allá lejos a Mryrillo, Morro y Valdés que se bastaron para des- 1