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ABC. M A R T E S 3 DE MAYO DE 19 S 5. EDICIÓN DE LA MAÑANA, PAG. 23 que prescribe el respeto a la independencia e integridad territorial del país, y que prohibe la unión política y económica entre Austria y Alemania, es decir, el temido Anschluss Un comunicado conjunto publicado a las seis de la tarde dice: La Conferencia comenzó por el estudio de los artículos del tratado, sobre los cuales todas las delegaciones hicieron observacionís. Se efectuaron notables progresos. El comunicado estaba firmado por el embajador de los Estados U n i d o s Thompson; el embajador británico, Wallinger; el embajador soviético, Ilichef; el encargado de negocios francés, Lalouette, y el ministro austríaco de Asuntos Exteriores, Leopoldo Figl. Si los delegados llegan pronto a un acuerdo, el tratado de paz con Austria será firmado en Viena hacia mediados de este mes por los semigrandes, es decir, los cuatro ministros de Asuntos Exteriores (Jahn Foster Dulles, Harold Macmillan, Molotof y Pinay) Pero nadie podrá evitar que haya sido Rusia la que llevase el diapasón de esta nueva danza del Congreso vienes A B C en Washington ¿REPLIEGUE COMUNISTA ANTE EL RIESGO DE UNA GUERRA ATÓMICA? Posible interpretación de la sonrisa de Molotof y de una oferta de la China roja Washington 2. (Crónica telefónica de nuestro corresponsal. En un noticiario cinematográfico vi el otro día una escena extraordinaria. El noticiario recogía el momento en que el Gobierno soviético recibía en los salones del Kremlin al canciller austríaco y a su ministro del Exterior; en el centro de la escena, entre los dos hombres de Estado austríaco, aparecía un Molotof sonriente y complacido, dándoles el brazo. Ver a Molotof sonreír es ya mucho; verle del brazo de dos gobernantes austríacos es poco menos que un suceso histórico. Hoy, en Londres, empezará a verse lo que hay realmente detrás de la oferta soviética para un Tratado de paz y la evacuación de las tropas aliadas de Austria, pero en todo ello la capital americana encuentra motivo de optimismo internacional. Hace días que el clima de Washington es de esperanza. Lo dijo el presidente en su úlíima conferencia de Prensa: He de confesar que siento que las cosas van mejorando... Yo nunca había visto al presidente tan optimista ante el horizonte internacional. Los fantásticos sucesos de Saigón vienen a poner hoy un nuevo interrogante a este clima wasbingtoniano, pero, en general, aquí se cree en una evolución internacional favorable a la paz. Esta creencia se apoya en dos posibilidades concretas, que hasta ahora no existían: una negociación efectiva en Austria, y otra en el estrecho de Fcrmosa, basadas en el concepto de la coexistencia entre el mundo occidental y el comunista. Hay aquí laucha especulación sobre la súbita amabilidad comunista. Pero especulación aparte, hace tiempo que va siendo notorio un hecho que contribuye rápidamente a modificar las perspectivas que hasta ahora ofrecía el mundo exterior visto desde esta capital. Este hecho es el desplazamiento del poder político, la aparición de nuevas potencias en el concierto mundial, la cristalización de influencias hasta ahora inexistentes. Hasta hace poco, sólo Washington y Moscú, centralizaban el poder político en el mundo. La voz de las demás capitales contaba, pero a condición de tomar partido por Estados Unidos o por la Unión Soviética. El fenómeno de hoy es otro. Consiste en la aparición de voces, cada vez más fuertes y más relativamente independientes de Washington y Moscú. Inglaterra opina, y no siempre de acuerdo con Norteamérica. Japón piensa en sus propios problemas y se dispone a negociar con Rusia el reconocimiento diplomático y el intercambio comercial. La República federal alemana tiene que resolver el delicado equilibrio entre su soberanía nacional, sus alianzas y su diversidad política reciente. Pekín es la capital de una gran potencia asiática, a la que sería arriesgado, lo mismo en Estados Unidos que en Rusia, considerar simplemente como un satélite. La voz de la India no puede ser por más tiempo ignorada. El conjunto de Asia es un factor inédito y de un inmenso peso específico en el mapa político del nfundo. Roma, París, Madrid, Ankara, los pueblos escandinavos, los mismos satélites comunistas, Yugoslavia, tienen opiniones y problemas propios, no siempre acordes con las grandes ten ales políticas de Moscú y de Washington. Todo esto está exigiendo un ajuste en las posiciones diplomáticas de Norteamérica y. de Rusia. A ello se debe, probablemente, el cambio de frente de Moscú y fas aperturas diplomáticas chinas para la negociación de Formosa. Ello ha creado acuí una atmósfera de optimismo, y, al mismo tiempo, la necesidad de adaptarse a una nueva situación en la cual eí anticomvinismo, por sí solo, como norma suprema de la política internacional, acaso no ssa. ya suficiente. Esta es la causa de la flexibilidad con que la Casa Blanca trata de adaptarse a las iniciativas de Rusia y de China. Como decía esta tarde uno de los subsecretarios de Estado, las perspectivas de un conflicto son tan aterradoras, que tenemos que explorar todas las avenidas que prometan una oportunidad de paz Para resumir el pensamiento de Washington en este momento, creo que puede decirse que la guerra fría, que hasta ahora se apoyaba solamente en fuerzas militares, evoluciona hacia las fuerzas de la diplomacia y la economía, es decir, la negociación y la competencia comercial. -José Importados ESCARDO 8 V 1 EDEM Hermosilla, 30 Próxima fabricación liaría MASSnv.