Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C DOMINGO 24 DE A B f i i l DE 1 S 5 S. EDICIÓN DE LA MAÑANA, PAG. 35 DON JUAN VALERA Cobra estos días realce la figura de don Juan Valera con motivo del cincuentenario de su muerte. Se recuerdan sus rasgos de ingenio, sus sátiras ajustadas siempre a la más fina cortesía y a los modales prescritos por la más esmerada educación. El D. Juan Valera íntimo no ha trasceadido nunca al exterior, y hemos de contentarnos con el examen de sus cartas, sobre todo las dirigidas a Menéndez y Pe layo, publicadas hará unos doce años. Valera, nacido en Cabra, tiene posesiones en Doña Mencía, y su andalucismo ha sido materia de estudios diversos, uno de ellos, el de Luis Caballero Pozo, salido a luz en una revista argentina en 1953. Una vez acompañó Valera por los pueblos de Córdoba, especialmente por Cabra y Doña Mencía, a un su amigo alemán, el barón Griendl, hombre de mucho saber y muy indicado para departir con el polígrafo egabrense de lo humano y lo divino. El barón quiere corresponder a tanta finura, y, como además de erudito sabe pintar y dibujar, regala a su anfitrión un álbum con magníficos y muy claros dibujos de las escenas transcurridas en la patria de los Sénecas y Lucano. Griendl, que también se autorretrata, es un señor muy siglo XIX, con una barba que le asemeja en su fisonomía a Zola y a Clarín El álbum tiene por título Las delicias de Cabra y Doña Mencía Los dos amigos, cada uno desde su lecho- -por lo visto compartían el mismo cuarto- -discuten de filosofía, van a pelar L pvra ante la reja de una mocita a que se pone claveles en el pelo, son atacados por unos bandidos, porque no puede faltar lo pintoresco del bandolerismo andaluz; tocan la guitarra, bailan flamenco, se reúnen a tomar café, y lo más curioso en esta serie de escenas que jamás tuvieron realidad- es que acuden ellos dos juntos a charlar con la novia, cosa que no sabemos que haya sucedido nunca en las noches cordobesas consagradas al amor. Los dibujos del barón Griendl recuerdan en su nitidez al pintor inglés Hoggard y sus escenas de la vida de familia. Diríase que en la estampa se puede dar la vuelta a todas las figuras y objetos. tal es la claridad corpórea de cuanto constituye el conjunto. Abandonemos las tierras de Córdoba y vengamos al piso bajo de Valera en la cuesta de Santo Domingo. Se halla muy animada la tertulia. No falta a ella don Narciso Campillo, catedrático de Retórica y Poética en el Instituto del Cardenal Cisneros, buen poeta, excelente escritor, hom bre de mucho saber en muchas cosas, pero muy liberal y entusiasta de lo que llamaban entonces conquistas de la democracia. Se acaba de instituir el Jurado, y Campillo lo estima como un progreso digno de todos los elogios. Don Juan, también liberal, no comparte los entusiasmos de su amigo y le dice: No se obstine usted, Campillo, en defender lo indefendible. Figúrese que usted un día se pone malo, y en vez de llamar al médico, va usted consultando uno por uno a todos los inquilinos de su casa, a todas las comadres del barrio, a los vecinos de ienfrente, a los más alejados de la ciencia y práctica de la Medicina. Cada uno da su opinión, que usted va ordenando cuidadosamente, y de todas ellas, sin verle ni recetarle, ha de formular el galeno el diagnóstico y ha de someterle a un plan curativo. ¿No es ello notorio disparate? Pues lo mismo se puede decir ¿ú Jurado, amigo Campillo. Fuera de staa diferencias de criterio LAS TORRES ÓPTICAS de luces y clepsidras cronométricas para comunicarse a distancia. El telégrafo de Chappe se componía de 9.999 signos y el militar español del coronel Kancaño de 32.000 signos. La mayor gloria del telégrafo óptico fue transmitir toda la gloria de la era napoleónica, todas las campañas de Bonaparte. La torre óptica central se instaló en el Louvre de los antiguos reyes, blanca, roja y azul, sobre el llamado Pabellón del Reloj. Chappe, el. inventor, se fue a vivir enfrente, al muelle de los Teatinos, llamado entonces ya Quai Voltaire No estaba empleado. Luego le dieron un destino en Lyon. Pero descifraba desde su mansarda. Descifraba: R- I- V- O- L- I A- RC- O- L- E El sistema óptico después de morir en el territorio metropolitano francés revive en la guerra de Crimea con puestos de torres volantes que llevan al Cuartel General los partes del frente y las voces de las victorias: el Alma, Balaklava, Inkermann. Se monta en el fuerte Malakoff un puesto heroico, que da heridos a Miss Florencia Nigthingale. En la metrópoli, después del decreto del 44, que ordenaba la creación de la red eléctrica según el modelo Foy Bre- guet, el mundo de las torres ópticas -que dos años después se implantaba en España- -era un mundo que se moría. Quedaba, hacia el 50, algún trozo de línea en el sector de Metz o de Narbona, hasta alguna plaza fortificada por Vauban, o hasta el obispado en algún departamento de los Altos Alpes. Había en las torres ópticas en las vieSe estrena el telégrafo óptico, como jas torres de señales, empleados temel areostato de campaña, bajo la Con- blorosos de vejez, 4 ne hablaban aún el vención, para anunciar la toma de argot de un oficio a extinguir y deConde. Lo inventa el Abate Chappe, cían porté f e r m é p e r p e n que había colgado los hábitos por la zeró cuando miraban al puesto vecino Enciclopedia del s e ñ o r D Alembert. por catalejos de verdoso latón y lentes Unos dicen que Claudio, de pequeño, enturbiadas. Subsistían, es cierto, las inventó el telégrafo en las vacaciones líneas de Argelia, con estaciones que para divertirse con los primos. Otros parecían morabitos coronados de cruces dicen que se le ocurrió antes al señor rotas. Amontons. Pera todos los niños de El Abate Chappe se había cortado la Francia, que estudiaban humanidades, yugular en Lyon, el año de Austerlitz. leían en el Tomo Octavo del ítollin El se acordaba de los grandes días mala Digresión de Polibio sobre las seña- tinales y antiguos, cuando la campaña les por fuegos Sabían quizá también de Italia. ¡Días en que, de torre en toque Vegecio, en el siglo IV, sustituyó las rre, corría cantando la victoria del Puenantorchas por el semáforo diurno o que te de Lodi y empezaba La Chartreuse Eneas el Táctico ideó una combinación de Parme en muchas cosas, Valera y Campillo eran muy buenos amigos. Campillo llevaba a las tertulias de Valera a su perro y allí se hacía notar en muchas de sus notas pintorescas. Los Cuentos y chascarrillos andaluces son producto de aquellas ameni simas reuniones. Los firman Fulano (Valera) Zutano (Campillo) Mengano (el conde de las Navas) y Perengano (el doctor Thebussern, D. Mariano Pardo de Figueroa, caballero del hábito de Santiago) ¡Cuánta romántica memoria en este centenario de nuestro leíégrafo! A la carretera de Burgos a Irún, por Briviesca, Pancorbo, Miranda y Vitoria, en un tiempo, nada le faltó. Era el camino real más bello de este mundo, entre Montes de Oca y Obarenes, hacia el Ebro y hacia el Zadorra, hacia nuestro Pirineo azul y hacia el entero palpitar del universo. ¡Dulce para ir y para yolver! No hubo calzadas enlosadas como las suyas, ni más blancas piedramilleras, ni más frondosos olmos y álamos, ni mejores fuentes de agua clara, con plazoletas sombreadas y bancos de piedra para alivio de los caminantes, ni posadas más bien halladas, ni más fresco cambio de tiro para la posta. A la izquierda, subiendo hacia Miranda, se veían sobre unas alturas a la mano, como aun hoy, en alguna última ruina se ven, las torres del telégrafo óptico. Trabajaban sus alas todo el día con la buena luz y las plegaban todavía con sol, como pájaros misteriosos. Subían- ¿en qué viejos abriles? -los mensajes primaverales por tierras de Mío Cid, sobre los frutales en flor de la Bureba, r hacia la llanada de Alava, hasta el pi nte del Bjdasoa y a correr y saltar, desde allí, por los campos de la Gironda. ¿Solían poner pss tes ópticos los poetas enamorados a las niñas del sí de las niñas íA París se la llevan y él está diciendo en Madrid el antiguo cantar de Toscana! 5 Los mis amores se me van a Francia A LA VORACIDAD DE LOS GRAMÁTICOS Lanzamos a la voracidad de los gramáticos la siguiente cuestión que nos somete un lector: ¿Debe escribirse al Escorial o a El Escorial? ¿Del Toboso o de El Toboso? Nosotros sólo podemos contestar por lo que un escolástico llamaría criterio de autoridad Y en el Día, de Cervantes, en realidad debemos contestar lo que el glorioso escritor contestaría: del Escorial y del Toboso Al Ferrol y del Carpió Pero no querernos meternos en lí s porque, en la materia, la venerable matrona Real Academia Española anda tan despistada como nosotros. En su Diccionario vigente dice: Escurialense. Adj. Perteneciente al pueblo y monasterio de El Escorial y Ferrolano. Adjetivo. Natural del Ferrol Cervantes escribía Dulcinea del Toboso y siempre se ha escrito, por ejemplo, Bernardo del Carpió y así. En los idiomas hermanos (francés, portugués, italiano) se conserva el uso de la contr cción cuando se ira. ta de poblaciones cuyo nombre lleva por delante el artículo. Así de Le Havre no se dice. je. viens de Le Havre sino je yiew. DEL CARMEN Asegura que e! GORDO de íes extraordinaria del día 5 de mayo terminará en 9. Admósi. siúm. 36. Caüe del Carmen, 8. Madrid. Remite a provincias, previo pago. tendrán, aspirando RUY- RAM Laboratorios RUY- RAM- Carretas, 29 Oíonopln