Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
MA DR 1 D VIERNES i 5 DE ABRJL DE i 9 55. EJEMPLAR UN A PESETA ANO CUADRAGE- s 1 M 6+ 0 OCT A V O i N UM E R O 5. 3 2 O PA G 1 N A s NO EXISTEN YA OBSTÁCULOS PARA UN TKATAOO DE PAZ CON AUSTRIA Las conversaciones de Moscú a este propósito terminan con un acuerdo LOS OCCIDENTALES DEJAN OTRA VEZ A LOS RUSOS LA INICIATIVA La visita del canciller austríaco a Moscú ha Mamado la atención del mundo entero. Se ha supuesto que en este viaje había una intención solapada del Krentiin para impresionar a los aliados, y muy especialmente a los alemanes. Así, en un ambiente de recelos, empezaron las conversaciones. Según las últimas noticias han concluido con pleno acuerdo. He aguí nuestros informes y explicaciones de este importante hecho internacional. Julio Raab pertenece al ala derecha del partido católico de Austria. Su predecesor, doctor Figl, tuvo que dimitir, precisamente por haber sido considerado relativamente izquierdista. Cuando Raab subió al Poder se pensó, incluso, que no colaboraría con los socialistas (bastante moderados en Austria) y que se orientaría hacia la extrema derecha. No obstante, la coalición se ha mantenido sin serios rozamientos, y, precisamente por no ser sospechoso, ha podido acudir a Moscú sin despertar inquietudes. Sus contemporáneos sabían que defendería los intereses del pequeño país alpino. Al llegar al aeródromo de Moscú, el canciller Raab se apresuró a exaltar los méritos del valiente Ejército ruso que hace diez años liberó a Austria de la dictadura hitlerista No es probable que Raab estuviera obligado a ¡hablar así, pero a las amabilidades- -desacostumbradas- -de los moscovitas ha querido responder con la mis- nja moneda. Además, el hecho de que; hava aceptado la invitación del Kremlin indica ba claramente que Raab quería negociar para obtener buen resultado, aun a costa de causar descontento a los occidentales, especialmente a los norteamericanos. Para dar a los rusos una respuesta negativa no valía la pena emprender un viaje ien pleno invierno moscovita. En el aeróüromo, el estadista austríaco fue acogido por una tempestad de nieve. Para limitarse a decir nyet imitando a Vichinsky y Gromyko, se habría quedado en Viena, en e! palacio que ocupó antaño el gran canciller Metternich. ¿Qué significa la actitud de los rusos y de Julio Raab? No es posible negar que el viaje y los resultados de las deliberaciones representan un serio revés para la diplomacia de Occidente. Se diría que Raab espera poco, o no espera nada, de unos políticos que hablan demasiado y que constantemente se ven forzados a aplacar Ja oposición o el ala derecha del propio partido gubernamental, como ocurre en Norteamérica. Mientras las democracias deliberan, los soviéticos actúan, y que ac túan con habilidad, maquiavelismo y eficacia, e innegable. Raab no ha hecho sino atenerse a las consecuencias de dos métodos radicalmente distintos, y como nada práctico esperaba de las democra cias, ha preferido entenderse con los moscovitas. En este sentido seríamos injustos si k acusásemos de haberse mostrado demasiado débil frente a los amos del Kremlin. Es lógico que, al cabo de diez años de ocupación, los austríacos aspiren a verse libres de tropas extranjeras. De unificación no cabe hablar en Austria, pues, a pesar de las cuatro zonas, el Gobierno ha sido siempre el de la totalidad de la pequeña República. En este aspecto el problema austríaco es menos complicado que: el alemán. Ei gesto del canciller Raab se explica fácilmente: posibilismo frente a un ideal inasequible- más vale pájaro en mano que ciento volando homenaje indirecto a una labor eficaz, aunque ¡a realice el adversario. Yalta se perdió porque, durante muchos años, el mundo occidental había practicado la política del menor esfuerzo y de menores gastos para el rearme. Por otra parte, las responsabilidades del revés occidental en Austria son más bien colectivas que individuales. Los norteamericanos llegarán a comprender quizá que no basta declarar sistemáticamente que no están dispuestos a negociar con los moscovitas si sus palabras no van respaldadas por algún gesto enérgico. Tampoco basta condenar la contención si al mismo tiempo se reducen las fuerzas armadas, medida severamente condenada por el general Ridgway. Creemos que los rusos se han mostrado muy generosos con Austria, con el propósito, poco disimulado, de impresionar a la República federal alemana. A pesar de la ratificación de los Acuerdos de París, Moscú no renuncia a la esperanza de minar la eficacia de las fuerzas armadas del bloque atlántico. Con ello insinúan a los alemanes del Oeste que, aparte de una asistencia militar- -innecesaria, dicen, porque no habrá agresión de viejo estilo, y, por consiguiente, tampoco guerra- nada pueden esperar de los occidentales: ni su uní- ficación, ni la devolución de sus provincias perdidas; nada práctico, en fin. ¿Por qué no imitar: -piensan, sin duda- -el inte- EN ESTE NUMERO El proyecto de ley de Régimen del Suelo y Ordenación Urbana pretende resolver, de acuerdo con los principios de la justicia social, graves problemas (Fág. 33. Anoche emprendió su viaje a los Esta- dos Unidos el ministro de Agricultura, D. Rafael Cavestany (Páff. 34. Los rebeldes del Vietnam meridional rompen la tregua y atacan una ciudad (Pág. 36. Oon la típica fastuosidad oriental se celebró anoche en la capital del Protectorado español de Marruecos la boda de la princesa Cherifa Lal- la Hajssania con Sid Ahmed Muley el Mehdi, hermano de S. A, I. el Jalifa (Pág. 41. Mientras jugaban se caen a un pozo tres niñas, hermanas, en el pueblo de Lezuza (Albacete) y mueren ahogadas (Páff. 53. PAGINA EDITORIAL Las Diputaciones tienen ahora una nueva misión que cumplir, cual es la de propulsar el progreso de los numerosos pueblos carentes aún de elementales signos de bienestar ligente ejemplo del Gobierno de Viena? Sólo hay paz cuando así lo quieren los rusos; sólo hay Tratado de Paz y retirada de tropas extranjeras cuando los rusos tornan la iniciativa. Esto es lo que el Kremlin deja entender a los políticos de Bonn y del Berlín occidental. Hay un telegrama que señala con mucha claridad el desconcierto de los gobernantes de Washington ante el rápido acuerdo en Moscú. El portavoz del Departamento de Estado, Lincoln White, ha dicho en una conferencia de Prensa que no hay confirmación de las noticias procedentes de Moscú según las cuales se había llegado a un acuerdo entre Austria y los soviets para un Tratado de Paz. ¿A qué conduce ahora negar la evidencia y mostrar un mal humor que ya no arreglará las cosas? Hubiera sido oportuno actuar antes del viaje, y no con prohibiciones ineficaces, sino mediante una hábil política práctica) Sin pensar eií otros pueblos, y con 1 esperanza 1 de seducirlos los soviets n se hubieran mostrado, probablemente, taa comprensivos con los austríacos. Mas pop los motivos apuntados, Moscú se muestra hoy más dispuesto a hacer concesiones eco nómícas que en los años transcurridos desde la redacción del borrador de Tratado de 1949. Desde lueg- o, para que el acuerdo se convierta en Tratado de Paz será preciso que los í. es occidentales lo aprueben; pero ¿cómo podrían rechazar éstos lo ya aceptado por el jefe del Gobierno, católico y ¡conservador? Hoy se conocerá el comunicado oficial; el secretario de Raab ha dicho ya á los periodistas que se ha conseguido un acuerdo general sobre las principales cuestiones. En resumen: un éxito para Rusia y casi un iraca i para los Estados Unidos. Ya estamos acostumbrados a que los occidentales tarden; e. rj tomar la iniciativa- TECNICOS rÍA ASOCIADOS Orientaciones técnicas. Ásesoramientos DECLARACIONES DE RENTA Estamos especializados en su preparación y en- todo género de asuntos Fiscal y Tributario. C Bf Jerónimo, 19. Madrid. T. 3213 24