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A B C. B O M 1 N 6 O 10 DE A B R I L E 1955. EDICIÓN 1) 8 1 A TOABAN ífttí. 0 I o b r a empieza, e n u n pripara cada uno de los cuales hay que de- i mer acto que es exactamente un prólodicar ¡particulares y merecidos elogios. go narrativo y expositivo, pudiera creerse Tras las risas del público vinieron los que nos amagaba una historia folletinesaplausos (que también interrumpieron vaca de ladrones y- secuestradores, pero en rias veces la representación) y el autor los actos, siguientes la aicción se centra en saludó entre grandes. ovaciones y reitera- alg- o tn s prétfundo: son conceptos opuesdos alzamientos de telón. tos, pasiones contrapuestas las que se en f rentan y ludían sobre el escenajíio y es la: verdad en labies de un sacerdote, el Algunos críticos dicen que recuerdo a padre Miguel la que en definitiva dicta Jardiel un poco. Es la época ha sostela última palabra- de comprensión, de nido Miguel Mihura. Y en realidad el priamor y de generosidad cristiana. mer acto de Sublime decisión con su trepidante ir y venir de personajes y una. ge ha dicho muchas veces que la noacumulación deliberada de elementos de velares análisis y el teatro síntesis. De su intriga, es de pura estirpe jardielesca, pero primitiva concepción como relato, 3 La hija tanto en la gracia y originalidad de los de JancK guarda lo flue pudiéramos llamar diálogos como en el hallazgo de los infaresabios introspectivos. L o s personajes, libles resortes cómicos, como en la consmás que hablar y dialogar, piensan en voz trucción- -mitad poética y humorística- -alta, se autoanalizan, pero salvando el de la farsa, la obra acusa el sello de su carácter enterizo, inflexible, de una pieza, singularísima personalidad. El autor dé de la puritana protestante, inhumano por Tres sombreros de copa y de Ni pobre excesiva sequedad, las restantes fasuras de ni- rico sin perder su gran ambición lite- ficción acusan en su modelado el barro raria y burlesca, se ha serenado y soseflorido de las cria irastevivás, can sus dugado. Está de vuelta como se dice vuldas y sus vacilaciones, con su sombra y garmente. Sublime decisión es una carisu luz. catura escénica en la que bajo su. apaLa técnica de los cuadros cortos donde riencia intrascendente laíe toda una imla unidad de tiempo no eídste, exige al espresionante revisión de nuestro costumpectador un esfuerzo; mayor que en las sacio producciones escénicas- desarrolladas de un brismo festivo: del teatro con coñver mesanes de visita del brasero. y de la modo normal. EI público tiene que colacamilla, de las criadas dé treinta reales, borar con la intención del- autor rellenanpuedo do imafrinariameitóe las lagunas de los de la cursilería, del quiero, y no, y de los de los textos de Sinesio Belgadó oscuros en las qnie Jos: -personajes camdibujes de Cilla, del Madrid Cómico de Man de indumentaria, pero también sulos cesantes y de los partidos turnantes, íren transformaciones y evoluciones en su de la. hosca burocracia y de la desgraciada, proceso psicológico, que debe ser adiviname ocraeia con sus niñas casaderas y sus tío o intuido. Tío quiere esto decir que Gipretendientes gorrones faénez- Arnáu deje cabos sueltos o extre- movedor, que muchas vecesdel drama confúé tragedia, de mos sin determinar, sin qué presupone en nuestras sacrificadas clases medias. xus oyentes una identificación comprrtisiva con el desenvolvimiento general del Con todos esos- elementos y con una csynto y las reacciones de las criaturas trama donde no falta la burla quevedesca escénicas. de les temas fundamentales- 1 hambre, el amor, el dolor, el frío, la miseria... f ta hija de Jano tiene hondura y vuela Mihura lia construido su obra en tornó a alto. Pertenece al ámbito del buen teala primera fémina audaz que se anticipó tro, con preocapaciottes y! congojaste raíz a los tiempos en que, como decía Concepentrañable, sin caer en (la fácil trivialidad. ción Arenal, la mujer sólo podía ser reina. E! reparo más importante que podemos maestra, telefonista o estanquera. Por su hacer es el de que, jen. ocasiones, el lenacumulación de elementos cómicos y por guaje resulta excesivamente literario, lo 1 ae resta en ciertos momentos naturali- sHJ- juí go ¡sutil, entre burlas y veras, entra dad al diájogo. Quizá también esto es un Itiép. y ilirismo, Sublime decisión me paresiduo del primitivo origen novelístico de r ee una ipiéza de humor deliciosa, en la que si hay acotaciones al paño, relatos la obra. retrospectivos, y deliberadas deshumanizaciones, y humanizaciones de personajes, es autor, de un perfecto y BL IME DEC ISI O N ¡porque elderecho, en usó conforma con los legítimo no se EN EL clichés establecidos y, al compás que se desarrolla la acción, va inventando su pro 1 N F AN TA IS AB EL pia técnica. Mihura, lleno de ingenio, de s: ¿DE ACUERDO, SUSANA? EN E L TEATRO DE LA COMEDIA Son las tres de la madrugada. La jornada ha sido para el crítico exhaustiva- -como ahora se dice- pero no importa. En el teatro de la Comedia ha tenido el final más feliz con el estreno de una admirable pieza de Carlos Llopis: ¿De acuerdo, Susana? y con la confirmación madrileña del mérito y del éxito de un primer actor extraordinario: Alberto Closas, que anoche, sobre el tablado de la. calle del Príncipe, dio una lección magistral de sobriedad, de emoción sencilla, sincera y humana y de ejemplar dirección escénica. Saludamos en. él un valor positivo, que felizmente se incorpora a nuestras. filas faranduleras. Con Closas triunfaron también Mari Carmen Díaz de Mendoza, en la mejor interpretación que le hemos visto hasta ahora; Mercedes Muñoz Sampedro- -justamente aplaudida en un mutis- José García Noval- -en un tipo visto edre acierto rotundo- -y los señores Mendy- -también actor excelente- Navarro, Cebollas Domoslavsky, Asensi y Pefnas. Francamente buenos los decorados de López Vázquez. La obra se representó sin concha, sin un bache ni un lapsus. Hubo, ovaciones vara varias frases de jugoso e intencionado humor, y al final de los actos el telón. se alzó muchas veces y el autor saludó con los intérpretes. Los actos primero y segundo de la farsa son de un buen corte sainetesco, medidos, calculados llenos de trucos y de sorpresas y- -sobre todo el segundo- -quizá cargados con exceso de apoyaturas cómicas, que tal vez Llopis elimine en representaciones sucesivas, seguro ya del éxito rotundo de su nueva producción, que no necesita de ciertos retorcimientos verbales. En el aeto tercero los personajes principales se humanizan, y la acción se serena y remansa sin perder su. buen tono humorístico, para cobrar un agradable i tinte conmovedor y sentimental, de muy buena ley hasta llegar a un desenlace difícil y sin concesiones que Closas supo bordar con pulso exacto y de precisa medida. Con una historia de ladrones, que tiene su interesante dosis de intriga policíaca- -absolutamente lícita dentro del propósito que animaba al autor- Carlos Llopis ha sabido urdir una trama que interesa en todo instante, y dar vida, grotesca, primero, y. naturalísima, después, a unos personajes con los que el público va encariñándose de un modo insensible hasta cobrarles auténtica simpatía. Lo que en un principio hace reír, al final logra arrancar ese punto de emoción que el autor deseaba, y mucho más cuando eí protagonista decide voluntariamente aceptar el sacrificio que su amor y su palabra le imponen, y pagar y purgar sus delitos, con lo que tanbiéh se saliia la moral, que no es un detalle despreciable, ni mucho menos. El diálogo, agilísimo, vivaz, caustico en ocasiones y en otras osadamente burlesco, que caracteriza toda la labor de Llopis, rinde aquí sus mejores y más sazonados frutos. Sencilla en la apariencia, complicada y difícil en el fondo por el laberinto argumental en que- ven sorprendidos los personajes, que al fin encuentran por el esfuerzo ingenioso del autor, la auténtica salida ¿De acuerdo, Susana? durará mucho tiempo en el cartel de la Comedia. ¡Qué satisfacción para el revistero poder concluir con esta profecía- optimUtal ALFREDO MARQUERIE su -A. -J 1 Grandes carcajadas acogieron el es- i treno- -lo m i s m o que la primera representación privada que presenciamos- -de Sublime decisión le graciosísima comedia de Miguel Mihura estrinada en el Infanta Isabel, a 1 a que- Redoadela ha, servido, unos deliciosos d e c o r ados cotí toda la intención b u r l e s c a del ambiente finisecular y en que Isabel Garcés encarnó de modo admirable la- figura de la protagonista- -humor. sin retorcimiento, delicadeza y ternura Eelízmente secundada por M a r i a n o Antonio Casas, Erasmo Pascual, Mariano Azaña, Irene Caba e Asíaña y E r á s m o Isabel Garcés, en una escena de Sublime decisión estrenada Pascual, que crea... en el Infanta Isabel. ron dos tipos gro- téseos estupendos; imaginación, de fantasía, cruel a veces y Irene Caba, Ana María Ventura, Irene y otras cargado de soterrada y dulcísima terJulia Gutiérrez Caba, Rafaela Aparicio, nura, revalida, P. SÍ su condición de gran auCarmen Gil, Honorina Fernández y los setor y dé primerísim humorista. i t V ñores Gutiérrez, Casas, Alonso y Ppvedano,