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ODOS los españoles somos aboga- a Heine amando a la dulce Francia como dos mientras no se demuestre lo a una de las mujeres que se llevan su contrario, y así, todos hemos tenido corazón. La lista es larga y podría ser que manejar desde los años de la Carrera ampliada con muchos nombres. En este el Medina y Marañón es. -decir, los to- horizonte de la cultura, el gusto y la inmos en que estos dos ilustres juriscon- corporación del alma a sentimientos lesultos han agrupado las leyes españolas vantados, Medina y Marañón, juntos como civiles, penales, administrativas, de Ha- para compilar las leyes españolas, se dan cienda y notariales, tomos todos ellos de muy fácil búsqueda, debido al orden on que han procedido los autores en la distribución de materias y en las Botas aclaratorias y j ¡u r i s p r t t d encia principal al pie de cada página, S u nombres s i e m pre u n i d o s van par e j o s al de don Juan de la Reguera Valdelomar y otros c o m p l l a d o r e s de cuanto la vida del Derecho ha llevado a las leyes escritas promulgadas por los Poderes públicos. Manuel Marañón y Gómez- Acebo y León M e d i n a y Brusa nacieron en el mismo día 21 de febrero de 1555, haLeón Medina Bruja. Manuel Marañón rá mañana c i e n Retratos de 1890. años: Marañón en Santander y Medina en La Habana. Ama traducir el Beethoven de Víctor Wilbos murieron en Madrid. Marañón el 23 der (1835- 1892) un musicólogo, tempede septiembre de 1920 y Medina el 3 de ramento muy refinado, de nacionalidad septiembre de 1917. Uno y otro son magisholandesa, que vive en París y escribe en trados y académicos profesores de la Real francés. Don León Medina, él solo, sin de Jurisprudencia y Legislación. Marañón colaboración de su fraterno amigo, tiene tuvo el cargo de consejero del Banco ds un trabajo muy importante y curioso, las España y Medina el de miembro electo de Frases literarias afortunadas que pula Hispanic Society of America, la obra blicó la Revue Hispanique donde se de Huntington. acumulan muchas expresiones felices que Pero uno y otro no limitan sus activi- se han impuesto a la general cultura, sin dades sapientes a la mera labor de juris- que la mayoría sepa el lugar en que se tas, con ser ésta muy amplia y de mucho hallan y quiénes fueron sus autores. Es trabajo y atención. Medina y Marañón libro que guarda alguna semejanza con se entregan a la vida cultural de su tiem- L esprit des autres de Eduardo Fourpo en el Ecumenos de Europa y se com- nier. placen en sentir ese aroma de universaY volvemos a ese intercambio de nalidad en el mundo del espíritu, manifestado en París, en Hungría, en Polonia, ciones, culturas y sentimientos como flocomo intercambio de valores que nos da res de humanidad y humanismo abiertas a Turguenief en la capital de Francia, a al calor de los salones europeos con raStendhal en Italia, a Chopin en los am- zas, lenguas y espíritus delicados formanbientes parisinos, -a Byroh en Venecia y do unidad. Uno de los homares que reen los combates helénicos por la libertad. corren Europa y se asimilan los perfumea I sutiles de lo que fue nuestro Continente desde el Congreso de Viena hasta la guerra francoprusiana, es el polaco Adam Mieckiewicz (1798- 1855) que visitó a Goethe en Weimar y pensó, vivió y escribió en su tierra polaca, en Moscú, en San Petersburfeo, en Dresde, en Posen, en París- -donde Víctor Cousin creó para él una cátedra- -y vino ipor fin a morir a Constantinopla. M i e e fciewlcz es un europeo gustador de todos los modos de pensar y de sentir. Don León Medina traduce una de sus o ras, Tadeo Soplica o el último procaso e n Lituania Se ha llamado, con razón, a este libro la perla de la literatura eslava. En é) se analiza lo qus fue en aquellas reglones la campana de Napoleón I en 1812, y es lo más I n t e r e s a n t e de cuanto se ha escrito acerca de la Lituania. No o b s t ante el valor de tales producciones, la mejor y Gómez- Aoebo. obra de don Manuel Marañón y GómezAcebo es su hijo Gregorio, uno de los más caracterizados polígrafos españoles en el aire de los antiguos, que estudiaba Menández y Pelayo en sus disertaciones del Ateneo de Madrid. Médico eminente, historiador, crítico de arte, literato de finas calidades, psicólogo, estilista en el más puro decir moderno, no desprovisto de solera, Gregorio Marañón se complace, por noble atavismo heredado del padre, en evocar precisamente las figuras que han llevado a círculos sociales extranjeros una inquietud, un estilo, un modo de ser peculiar a un hombre de una nación. Por ello le han interesado Lu, is Vives, Antonio Pérez, el Greco que si es toledano de vecindad y de alma, ha nacido en la isla ds Creta o Candía y ha pasado por Venecia. No son malos el ejemplo y la enseñanza que nos da la efemérides del 21 de febrero de 1955. Luis ARAUJO- COSTA