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EL MUNDO ATÓMICO EN DOSCIENTOS MfTROS La Exposición El átomo al servicio de la pal Monos amarillos, reactores, manos mecánicas. -La lucha contra el tumor Por FERNANDO DÍAZ- PUJA KANKFORT. El autobús que sirve pedagógico. El argumento muestra cómo para ir a Festsaal donde se ce- desde que el profesor alemán Otto Hann lebra la Exposición del átomo al logró separar el átomo del uranio, en servido de la paz no se detiene en la 1938, la conquista del asombroso elemisma puerta. Alguien le pide al chófer mento ha llevado, si por un lado a la que lo haga. destrucción, por el otro, a la creación, ¿Dónde está el átomo ése? ¡Ni por dé fuerzas inagotables para la agricultura, la industria, la salud humana, la tracpienso No quiero volar por los aires. Esta reacción es todavía muy general ción en submarinos, buques de superficie, en el inundo. Xa gente sabe del átomo en aviones, locomotoras. cuanto a su terrible poder explosiva; igA la salida de la sala, dos señoritas ennora, en cambio, sus beneficios en favor tregan opúsculos de propaganda. Van vesde da paz. No hay que ocultar que la pro- tidas con monos amarillos. paganda soviética y la de la tercera fuer- -Esos monos pregunto a i organizaza ha ayudado bastante a esta idea. La convicción era fácil. Para la inmensa mayoría de la población él átomo se ha preséntalo bajo el nombre de Hiroshima, símbolo de destrucción t o t a l Porque ello está en las primeras páginas de los periódicos, en los noticiarios cinematográficos, es decir, en todo lo dirigido al gran público. El otro aspecto llega, en cambio, difícilmente a la masa, ün agricultor científico sabe que una patata tratada radioactivamente se conserva al cabo del año en perfectas condiciones de comestibilidad; un técnico del acero conoce la posibilidad nueva de calcular con mínimo error el grosor de una plancha; los médicos, el tratamiento de los rayos isótopos sobre los tumores cerebrales. Se trata de una minoría selecta, pero siempre una minoría, y los Estados Unidos han emprendido una vigorosa campaña para multiplicarla. Les mueve esencialmente un sentimiento herido: el de ser considerados como capaces de destruir el mundo y jio. de ayudarle a sanar sus viejas heridas. Si hay un punto en que las mentiras soviéticas han hecho pupa en la sensibilidad americana, es el de imaginarles estudiando sólo la forma de acabar con sus enemigos, sin pensar en las consecuencias. De ahí la llamada al mundo que hizo el A- esídente de los Estados Unidos en diciembre de 1953 en su campaña La fuerza atómica al servicio de la paz sancionada por las Naciones Unidas un ano más tarde. De ahí esta Exposición, demostrativa de los Ideales que la empujan, que se ha inaugurado en Frankfort en el principio de una jira que recorrerá las principales ciudades de la Alemania occidental en los próximos meses. (En Berlín íúé presentada en septiembre de 1054. La Exposición- -seis toneladas de material- -está presentada con un gran sentido de la publicidad. En un intermedio entré la visita libre y el recorrido con cicerone, el público es retenido en la primera sala, en la que se proyecta un film explicativo de la historia del átomo y su desarrollo. Un personaje de dibujos anima dos, Mr. Atoin se mueve, se divide, estalla en cadena; todo explicado con evidente base cien- Aspecto genera. de M Kxpeticftn. Loe retrato oñ te cisnfínoo distinguidos de lá lueHá oi e ¿totífica, pero con auténtico sentido mo. En l entra ouede apreciarte la Manoi maníais (Pata u l Unli. Duede preciar Mano mágloM (Foto Usff Unil. l F dor, señor Ourley, que me acompaña con extraordinaria amabilidad- ¿tienen algo que ver con la fuerza del átomo? Pues sí; es el uniforme que llevan los obreros en Oak Ridge en íenriesée, la principal fuente de isótopos en el mundo- ¿El jersey negro qué llevan debajo, también? El señor Ourley consulta con su colé ga el señor Goplen. No; al parecer el Jersey no tiene nada que v r con el uniforme de Oak: Ridge. Ha sido idea tíe las señoritas. En las salas siguientes empieza el desfile de lo hasta ayer extraordinario una historia que se inicia con ttemócrito, el primero que sospechó la existencia de un. elemento infinitamente pequeño, basé y origen dé los demás. Un diorama nos demuestra lo diminuto del átomo. Es, en proporción a una manzana, lo que ésta es en relación al tamaño de la tierra. El grupo de alemanes, hodlbres, muje-