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A- jB O. S: A B. Á: D! Q, 1 P S LA MAÑANA, PAG. 3 S EN EL INFANTA ISABEL SE ESTRENO LA RATONERA DE AGATHA CHRISTIE Reposición de Diálogos de carmelitas en el Español CONCIERTO DE LA ORQUESTA NACIONAL EN EL PALACIO DE LA MÚSICA Cartelera madrileña de espectáculos para hoy; Aíaoche S 3 éstre- nó en el Infanta Isabel La ratoner a de A g a t h a Christie, traducida con admirable fidelidad y soltura por Luis de Baeza. Un buen decorado de Redondela y una excelente d i rección escénica de Arturo Serrano, que dispuso los complicados movimientos de los personajes, que eficaz y certeramente colaboraron en el éxito de este; estreno en. el que Mariano Azaña compuso un tipo de perfiles burlescos con su habitual maestría, y María Luisa Ponte, Irene Mariano Azaña, Irene Caba y María Luisa Ponte, principales figuras de La ratonera estrenada en el Infanta Isabel Caba, Irene y Julita Gutiérrez, -y los señores Chuliá Alonso, Pascual y Casas encontrarán en The níoüsetrap motivos más que suficientes para pasar el rato. trabajaron mucho y bien. El público siguió con interés el curso Además de trabar conocimiento con los de, la intriga, se divirtió con algunas fra- esposos Ralston, muy preocupados por su ses y situaciones de intención humorísti- cocina y por el alojamiento de sus huéspedes, contemplarán también el extraño ca y aplaudió con calor al fin de cada jornada, mientras el telón se alzaba reitera- comportamiento de cierto joven de aire damente y el traductor salía a saludar al enloquecido, que dice ser arquitecto, y la arisca catadura de la señora Boyle, quejoterminar la obra. Uno de los actores- -el encargado del sa de todo, y la nervosidad de la rubia señorita Cásewell, y las raras bromas del: papel de criminal- -habló a los espectadoseñor Paraviciní, y los ¿silencios del cores para decir que los aplausos serían transmitidos, a la autora y para suplicar que, al salir del teatro, el público no contara a los amigos quién es el asesino. The mousetrap ha gustado mucho a los londinenses y esperamos que- agrade también a los. aficionados al género policíaco, que cada día son más abundantes entre nosotrps, según dicen los editores y libreros que venden novelas detectivescas. Agatha Christie no nos maestra en esta obra a su popularísimo personaje Poirot, el Belga calvo y de erizados bigotes capaz de descubrir los más complicados enigmas sin perder nunca su elegante e irónica sonrisa. Poirot es pariente próximo del Sherlock Holmes de Conan Doyle; 3 el Pililo Vanee de Van Dyne; del Maigrét de Simenon; del Paire Brown de C esterton, y de tantos otros protagonistas del género que excita la imaginación y pone en juego las dotes deductivas de los policías de afición. Pero en La ratonera la autora ha preferido que lo importante ño sea la labor del ihvestisacJor, esas sigue la pista del delincuente, sino la inquietud permanente del público al no averiguar, hasta momentos antes de caer el telón en el último acto, quién es el es trangxiüador ce comete sus crímenes con ía luz apagada y silbando Éüeiirantemente una tonadilla infantil. Nosotros nos hacemos eco del ruega que -como queda dicho- -se nos hizo y M deso cubriremos tampoco el secreto, Allí. -en el hostal que acaba de abrir el matrimonio Ralston y que S 9 rncusatra bloqueado por la nieve y con. ía línea telefónica cortada, se congregan oehn irorsnnajes. Uno de ellos es el asesino. -AI principio son todos sospechosos. Aunque hav nno oue... Pues bien, ese uno es el... Pero ¡detenté pluma! Has estadio a HP rometer una grave iRfJ seree fr Y or oi i. a 1 5! -rnos arrebatado, a. La raí yv? r: i la cifra, de su interés. Si íes adrada 1 eníríít ni- miento, la charada, el icroxlífico policíaco mandante Metcalf, y la dura energía áel inspector Trotter. Uno de esos descubre de pronto... Pero, ¿otra vez lo mismo? ¡vaya! Está visto que si continúo lo revelo todo. Lo- mejor será dejar que ustedes comprueben personalmente- -si eso les suvierte- -lo que pasa en el escenario leí Infanta Isabel, convertido en Tióstería británica y en lugar del suceso Tin b en cebo para la curiosidad. Eso es la pieza estrenada anoche con la suficiente áosifícación argumental para que no cansé ni aburra. Y un pequeño- -y tal vez petulante- -consejo a la. dirección escénica: convendría suprimir el oscuro y el silbiao inicial con que comienza la obra: hace reír innecesariamente y no crea clima Por lo fiemas, todo va perfectamente. -Alfredo MARQUERIE. REPOSICIÓN DE DIÁLOGOS DE CARMELITAS EN EL ESPAÑOL Por, tercera vez lia vuelto al escenario del Español. Diálogos de carmelitas de Bérnanos, traducida por María Elena Ramos Mejíá y adaptada por José María Femán. Dentro dé unos días alcanzará su 150 representación y, como en el día de su estreno, ayer por. la tarde conmovió hondamente a los espectadores, que aplaudieron entusiasmados al director, José Tamayo, y a los intérpretes. Las actrices y los actores, muchos de ellos eminentes figuras de la escena, qus intervienen en el largo reparto, dieron a la obra vida palpitante ante el impresionante decorado de Emilio Burgos. El admirable drama volvió a reverdecer sus triunfales laureles. -M. La Orquesta Nacional, en el Palacio de la Música En el concierto celebrado ayer en el Palacio de la Música, la Orquesta Nacional tuvo como director á José Yves Limantour, mejicano, en- la actualidad titular de la. Municipal de Bilbao, al que hemos de agradecer, por su gran interés, el programa ofrecido en esta ocasión. Prokofieff, considerado como -uno de los grandes de la música contemporánea, en, su Sexta Sinfonía escuchada en este concierto, alcanza para muchos la cumbre; de- toda su obra. ¿Para qué exagerar? Cuando tal cosa se afirma, es preciso recordar la belleza que contienen sus páginas pianísticas o sus ballets pongamos por caso. Esta Sinfonía no representa, -ni más ni menos, que la continuá. ción de la estética musical rusa, en un lenguaje actual. El poder rítmico, la in. terna poesía, su profundidad expresiva o la fuerte nostalgia peculiar en el alma eslava, son características acusadas tíe la música rusa de los últimos tiempos: Construida esta Sinfonía dentro de la for má clásica, podríamos decir que toda ella está contenida en un gran lamento, ya que hasta en su último tiempo, apoyado en la rítmica popular, pese a su carácter festivo, se halla constantemente atormentado. Podrá o no gustarnos, pero si, c- oj, nó dice un tratadista alemán, la historia de la música es la. historia de la disonancia Prokofieff es indudablemente un gran maestro, por el dominio y adecuado- empleo que de ella hace, en toda su obra v, concretamente, en esta Sexta Sinfonía La Sinfonía, india del compositor mejieano: Carlos Chávez, se encuentra, tota! mente basada en el folklore indígsná- de su- país, tiene un contenido demasiarlo superficial y, aunque 1 a belleza dé los temas y ritmos empleados es incontestable, no pasa de ser una mera traducción orquestal de lo popular, cuyo, ropaje no es ciertamente muy interesante, pesa a la profusión de sus típicas percusiones. El maestro Lünantour dirigió ambas ...obras plenamente adentrado en el laberinto de sus partituras y nos ofreció unas claras e interesantes versiones de Iss raismas. No ocurrió lo mismo con la Xiapsodia esnañola dñ Ravel, cuyo espíritu tí nota haterse esforzado en comprenderlo, aunque sin pleno acierto. De entre la i cualidades que posee este joven director NUEVOS TIEMPOS, MUEVAS TÉCNICAS, -NUEVAS PROFormas nuevas de ganarse la vida en España, descritas en un curioso reportaje de José María Deleyto. Léaloen EL ESPAÑOL, núm. 311, que hoy se pcme a la venta. 64 págs. huecograbado: 2,5 D pesetas Selecta caüáa- 4 Estii impecable- cnta en las casas C I B E L E S 3 e Atocha, 81; KoaxaEones, 7, y- Pardiñas, i Tartóbién puede usted adquirirlo en las casas FAÍMA y CORTSFIEh