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A B C DOMINGO 19 DE SEPTIEMBRE DE L 954- EDICIÓN DE LA MAÑANA, PAG. 41 Crítica y glosa EL RAPTO DE EUROEA V por Luis Diez del Corral Revista de Occidente Madrid, 334 páginas. VON KARMAN, TEODORO: AERODINÁMICA (TEMAS SELECCIONADOS A LA LUZ DE SU DESARROLLO HISTÓRICO) Madrid. 214 páginas. S Muchas personas conocen la sucesión de perfeccionamientos espectaculares logrados en los aeroplanos desde los tiempos de los hermanos Wright. Sin embargo, no hay muchos que sepan de las luchas que entre bastidores sostienen los ingenieros y físicos enfrentados con problemas de sustentación, resistencia, estabilidad, aeroelasticidad, asi como con los diversos fenómenos que se presentan en la llamada barrera del sonido. Este libro es un relato del desarrollo de la aerodinámica desde los tiempos de Newton. De un modo más particular se ocupa de los emocionantes descubrimientos acontecidos en los últimos cincuenta años. El lector descubrirá por qué los alerones se niegan a trabajar a ciertas velocidades y por qué, a otras, invierten su normal funcionamiento. Comprenderá la razón de los ¡Buum, buum! que oye un observador cuando un aerovla. no atraviesa la barrera del sonido. Y sabrá cuáles son los problemas a resolver antes de realizar él sueño del hombre de viajar por los espacios intersiderales. Como en una subyugadora novela policíaca Científica, el Dr. von Kármán señala las huellas que han seguido los hombres de ciencia para descubrir los enigmas del vuelo dinámico. El libro trata de lo que ha sido realizado y no de lo que aún es necesario lograr. Si añadimos a todo lo anterior que su autor ha contribuido destacadamente al prsgreso de la aerodinámica, y que conoció personalmente a los precursores de la nueva ciencia, podemos decir que el libro Aerodinámica (Temas seleccionados a la luz de su desarrollo histórico) está escrito con tanta autoridad como amenidad. El libro está correctamente traducido por A. Pérez Marín. MORAL, BENITO. S. M. ALMAS MARIANAS Sociedad Madrid. de Edueaciñn Atenas. El marianista D. Benito Moral ha escrito este libro de apariencia sencilla titulado Almas mañanas en el que traza la semblanza de nueve hombres y mujeres, casi todos contemporáneos, cuyo ejemplo lo será siempre para el católico y el imvio. Algunos de los relatos toman tonalidad y rango de aguafuerte escrito. En el centenario de la definición dogmática de la Inmaculada Concepción, el autor se asocia así a la maternidad espiritual de María. Kolbe, el franciscano polaco martirizado por la Gestapo; Santa Gema, la Virgen de l ucca; sor Angeles, la concepciqnista. de Valladolid; todas las estampas tienen magnífico relieve en su aparente sencillez. GOYA La Fundación Lázaro Galdiano completa con la revista Goya -cuyo primer número acaba de publicarse- -el gran mecenazgo que va desde las excavaciones de Medina Azahara a las becas personales para estudiar eji América y en España. Dirigida por el delegado de la Fundación, ilustre catedrático y critico D. José Camón Aznar, Goya llena con toda autoridad y riqueza de medios un lugar que llevaba demasiado tiempo vacío. Este primer ejernRevista de Arte. Madrid. I Luis Diez del Corral se vale de un mito clásico- -más que griego asiático también, nos advierte- -tiara titular su nuevo libro El rapto de Europa no es ciertamente porque fe atraiga un brillante juego de palabras, sino por la serie de ideas que sugiere y por la expresión figurada de que ese mito las dota. En definitiva, la fuerza expresiva del mito radica en su virtud de sugestión, de revelación, de realidad plásticamente resuelta en una representación superior a lo concreto, más o menos circunstancial o circunstanciado, eñ el tiempo y en el espacio. Y es tanto más útil para interpretar la actual coyuntura histórica ese antiguó mito de El rapto de Europa cuanto que la voz rapto responde a los dos significados que el autor cuida de puntualizar. Digámoslo con sus mismas palabras: Uno, el de ser raptado, como una novia pueda serlo; otro, el de accidente que priva del sentida según reza él Diccionario de la Academia. Ambas significaciones están enlazadas. Por lo general, el rapto envuelve una predisposición del paciente para dejarse llevar, y a veces, la invitación al robo. Él otro sentido, interno, del término rapto también se ve, con harta frecuencia, fomentado por la amenaza o la facilitación del raptor. En efecto, esos dos significados de rapto concurren en el caso de Europa, y Luis Diez del Corral puede así trenzarlos, sin violencia de su respectivo sentido, para sostener Iá unidad simbólica, y al mismo tiempo real, en el mundo de los conceptos y de los hechos de este nuevo rapto de la ya. vieja Europa; lejos de su caducidad histórica, pero en patente y dramática crisis, y pese a ella todavía ingenua y entusiasta criatura, como la hija de Agenor; raptada por una fuerza que es, desde luego, la razón, a la par, de su grandeza y de su servidumbre. Europa, en cuanto unidad de cultura, ha sido arrebatada de Occidente para informar la vida de pueblos acampados a otras luces, y que reaccionan, cada vez con mayor intensidad, por cuenta propia, influyendo, a su vez, enriqueciendo o matizando el caudal recibido en una especie de inducción recíproca, que tiende a desembocar en una cultura unitaria. A lado y lado del convencional occidentalismo dé la cultura europea, el mundo todo tiende a darse la mano, no dejando Europa Se constituir el punto de referencia en función del cual se justifican, sin contradicción, tanto el optimismo como el pesimismo del espectador ante el compiejo fenómeno. Cuestión ¿le tiempo, en. definitiva. A largo plazo, la situación de Europa puede suscitar, un optimismo con él que Spengler no contaba, puesto que la pos eía el convencimiento de una decadencia que, a juicio de Díaz del Corral, no es tan pronunciada; pero en 1 presente, la situación de Europa es angustiosa de veras, en tales términos que la suerte de la raptada preocupa a su raptor también. América, nosotros diríamos toda América, encabezada por el más poderoso de sus Estados, no puede sentirse ajena, sino que se implica en el común proceso, al destino de nuestro viejo mundo: mundo europeo, occidental y cristiano. A este respecto, el capítulo dedicado a fijar la situación de Europea entre supernaciones es de lo más vivos de la obra, por irrumpir en el razonamiento del autor la alarmante realidad de las dos estructuras políticas supranacionales, la norteamericana y la rusa, entre las que Europa corre el riesgo de quedar convertida en una acongojadora tie; rra de nadie Es indudable que esa realidad, no prevista en todo su alcance por los primeros diagnosticadores de la terrible dolencia sobrevenida con el triunfo soviético de 1917, hace más intensos y apremiantes los problemas de Europa y su unlversalizada cultura: materia muy fluida y dramática de los estudios, -cuya línea, a través de treinta años, va dé Spengler a Toynbee, calando éste, en nuestra opinión, más hondo que aquél, quizá por su más rigurosa sistematización histórica. Pues bien, en esa línea de bibliografía europea acerca de la crisis actual- -persistente y desconcertada actualidad... -la aportación de Diez del Corral es valiosa, y la cualifipa el punto de vista español que adopta en determinados pasajes. Desde España se ve a Europa de modo distinto, con mayor amplitud panorámica, que desde cualquier otro país europeo. Nuestra situación geográfica nos concede el privilegio de ver a Europa por dentro y desde fuera. De ahí que nvestra europeización haya sido, en multitud de ocasiones, tema polémico, sobre todo, en los momentos históricos de revisión y análisis, como el consabido 98. Precisamente Diez del Carral aduce interesantes precisiones acerca de la actitud eutopeístá y casticista en que se contraponían los escritores más cualificados de esa generación, no tanto entre sí como cada uno consigo mismo: Ganivet, Costa, Unarcuno. Con mención especial de una fecunda paradoja de Ortega, cargada de sentido: L europeización es el método para hacer esa España, para purificarla de todo exotismo, de toda imitación. Europa ha de salvarnos del extranjero. En El raptíj de Europa Diez del Corral mane. ia un? gran masa de lecturas y referencias, y toca multitud de puntos vivos, en Filosofía e Historia, Sociología y Estética, para ensayar una interpretación de nuestro tiempo. Establece también contacto con la Literatura, no ya por la traza del ensayo- -típico por su giro y digresiones- siña también porque llegada la oportunidad se asiste de fuentes literarias: Cervantes Nieizsche, Dostoievski... El Fausto de Goethe, le inspira uno He las capítulos más sugestivos: Europa, aprendiz dé brtíjd Y también el extraño, delicado, hisíerioso Bimbaúd tléüe alguna palabra qué decir. M. FERNÁNDEZ ALMAGRO de la Real Academia Española