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A B C. SOBADO 18 DE SEPTIEMBRE. DE 1954. EDICIÓN DE LA MAÑANA, PAG. 33 EN EL REINA VICTORIA SE ESTRENO EL DRAMA DE ALFONSO SASTRE LAMORDÁZA ANDRÉS D: E URDANETA DE QUINTANA Y MEDRANO, EN EL TEATRO LARA Se proyectó en los cines? Caries III y Roxy B la nueva. película de Esíher Williams La primera sirena Anoche se ¡estrené en el Reina Victoria el drama de Alonso Sastre titulado La mordaza Existía. antes de levantarse el t e l ó n una expectación auténtica, tanto ppr la calidad del publico que llenaba enteramente; el local c. o, nio por los antecedentes del a u t o s que! tan felizmente se h a b í a revelado en el teatro pon Escuadra h a c i a la muerte Y la expectación no, sé vio defraudada. Ante un María Gámez, María Luisa Ponte, Félix Navarro y Antonio. Prieto, decorado muy bien principales figuras de La, mordaza estrenada en el Reina concebido por Mam- Victoria. pasó, y con una fina e inteligente dirección escénica de José crimen, una especie de hombre- huracán, al mismo- tiempo gue concebía el marco para María de Quinto, que supo. graduar con acierto efectos, y matices, se desarrolló la su historia la temperatura de ¡a escena acción de la obra, cortada en seis cuadros y el perfil de todos y cada uno de los resy: un epílogo, para d, ejar transcurrir el tantes personajes: la madre afligida y pía- ¿osa, la nuera enamorada, el hijo afectiobligado paso, del tiempo, que jalona el vo, el temeroso, ei justiciero... Pero el desasunto como un personaje más, como la arrollo argumental de La mordaza. o se sensación de calor, que también cuenta y ha realizado en la mente del autor por pesa en el argumento, o la descarga de la etapas sucesivas; sino de un modo relam tormenta y de la lluvia liberadoras. pensado y exFue aplaudido un mutis dé Félix Briónes pagueante. El drama está jue pudiéramos con una técnica y una frase que alude a la relatividad de presado estatuaria- -trabajando con cincel llamar las circunstancias para determinar el hela obra- Por esa raroísmo o la criminalidad, aunque a las, el bloque entero de escénica dfe Sastre tiezón, la producción palmadas en ese momento se mezclaran ne uña entereza y una valentía dramátialgunas muestras de. disconformidad. Ovaca innegables, y lo que sucede en el esciones largas y resonantes subrayaron el cenario o espectador, fin de los cuadros y de las jornadas. El pero no podrá gustar de no al le interesa cabe que telón se alzó innumerables veces, y con y le subyuga duda ciertos instantes le y en el. autor recogió estas muestras de entu- sobrecoge y le conmueve. siasmo el director escénico. No r e h u y e Sastre ninguna violencia María Gámea interpretó a conciencia su personaje, aunque le perjudicara algo cuando así conviene al desarrolló de los su tono excesivamente cantarín. Antonio cuadros: gritos, llanto, risa, suenan con Prieto, sobrio, justo, enérgico, expresivo, fuerza y con verdad, como en el ámbito de las verdaderas creaciones trágicas. Por actuó de modo magnífico, lo mismo que eso tenemos tíe saludar en este autor a Félix Navarro, lleno de fuerza y de verdad, y María Luisa Ponte, en un papel un dramaturgo auténtico ftue há revalidados en La mordaza el crédito que ganó dificilísimo, y Bardem, Guillen González, Lolita Gómez y Peral, que con el ya citado con su primer estreno. No hay en la obra ni tesis ni moraleja. Briónes se hicieron acreedores a sincero Simplemente la conclusión de que tras la y amplio elogió. néche está el día y que la vida sigue... Los personajes hablan y se. comportan con La anécdota es lo de menos. Ya; lo ha arreglo a su personal idiosincrasia. Si unos dicho Sasíre en su autocrítica. El pare- son piadosos y otros no, si. aquel es vacido de La mordaza con los suceses de liente o éste es cobarde, si alguno dice Lurs es más formal o temático que psico- verdades y algún otro sofistiquea, es para lógico. Lo que Importa en el drama es el que exista el necesario contraste, para ambiente, los tipos, la tensión trágica y que surja el chorjue, la litis el nudo dramático que de otra manera no podría la situaciones. Si se quisiera buscar un antecedente a inspirar la reciedumbre de la tragedia. La La mordaza habría que pensar en El obra de Sastre se mantiene en pie, virildeseo bajó los olmos de O Neill. El clima mente. Sus virtudes teatrales superan a y la angustia, el temblor patético, el sus defectos- -tuertas concesiones al efecviento de la fatalidad acercan la produc- tismo- Hay drama y hay autor, mis es lo importante. -Alfredo MARQUERIE. ción de Sastre a la del giran autor norteamericano. El diálogo es ceñido, claro y ANDÍES DE TJRDANETA EN LARA. preeisoj con algunas reiteraciones delibeFue estrenado anoche: en el teatro radas, porque obedecen exactamente ál giro de la; obsesión que desarrolla su es- Lara el poema dramático en verso Andrés de Urdaneta original de fray José piral en él curso de la trama. La literatura va por dentro como mandan los Quintarla y José Antonio Medrano. Importa el tema; interesa y emociona cánones del buen teatro, y se huye con muy buen criterio, de todo contacto con lo su desarrollo y convence en todo momento el verso, vehículo, las más de las venarrativo y ñovelesco es decir, con el sus autores estilo de referencias i ropio de los rela- ces, de difícil manejo, quede urdaneta lian; conseguida en Andrés tos pero no de los escenarios. Sucesión Sastre ha visto al protagonista, un ar- en plenadentro de dé aciertos, barajando, y sin dntetipo de violencia pagana, de ímpetu rsiempredificultades, una línea clásicacombitoda clase de dioaisiaco, aué no se detiene- ni ante el reñuií naciones en el ri, tmo y la medida, que se suman fluidas y jugosas. Cada situación, cada personaje, está dotado, del verso oportuno, que mejor se compadezca cqn unas y otros. Versos de arte menor para escenas menores, y de arte, mayor, con preponderancia del endecasílabo, jugado primorosamente, para los moment o s fundamentales. H a s t a rematar la obra con Un, a mí juicio, bellísimo son e t o resumen de una. angustia y do u n a esperanza. La angustia y la esperanza de Andrés de Urdaneta, que vivió dos tercios de su vi- da. por los caminos azarosos de la aventura, aun c u a n d o ayudado por la suer- te y fiado, de su ciencia y su valor, buen cosechero. de desen- Blanca dé Siíos y. gaños c u a n d o la Luis Prendes muerte fue segando sus mejores ilusiones o cuando la vida le fue enfrentando con- las amargas realidades de la traición, la mentira, -la- ambición y la envidia. La historia de Andrés de Ur tíanetá es la historia del homWe- que busca sus Potosíes su Eldorado apoyándose en la fuerza, y los encuentra en el arrepentimiento, en la fe. Una gran lección de vida, nutrida o pródiga hasta el último minuto de riesgos y venturas. El montaje de obra, de tanta importancia, es complicado, pero está resuelto con acierto, belleza y grandiosidad. Emilio Burgos y José Redondelá bien merecen: esta mención por el magnífico logro de la labor a ellos encomendada. La paxte fuerte de la interpretación recae, principalmente, sobre Luis Prendes, que en un papel laígo y deñijo, ricb de, matices, se ha reafirmado como úrio de nuestros primérísimos actores. Junto, a él, Blanca de Silos, actriz que en el acto segundo, en las difíciles esceñas de su muerte llevó la emoción a todos los espectadores. Y ¡María Dulce, actriz portuguesa, casi una chiquilla, que logró una auténtica creación de la joven India. Ricardo Alpuente, Justo y entonado. Miguel Ángel, que hizo un ciego, impresionante. Y el resto del reparto, integrado por Miguel Aguado, Rafael Cores, José- María del Val, graciosísimo y l cuén actor en su papel de cocinero vasco... Y. todos, hasta treinta personajes, qus desfilan con luz propia por la vida de Andrés de Urdaneta. Una noche señalada para nuestro teatro. El poema Andrés de Urdaneta ha demostrado que el teatro en verso, cuando se escribe como lo han hecho fray José Quintana y José Antonio Medrano, tiene derecho a un lugar preferente en la escena española. El público aplaudió parlamentos y finales de cuadros y de actos y, al terminar la representación, autores e. intérpretes recibieron reiteradamente el cálido. homenaje de los espectadores. -José- Antonio BAYONA. Carlos III y Roxy B: La primera sirena Título original: Millíon dollar mermaid Producción, en técnico lor, de Arthur Horriblow para M. G. M. tíuión de Everett Free jnan; basado en la vida de Annett Kellerman. Director: Mervyn- Leroy. Intérpretes principales: Es ther Willianis, Víctor Mature, Walter Pidgeon, David Brian y. la p s queña Donna Corearan. 1 ¡Suele suceder con las grandes estrellas del canto, la danza en, todos sus aspec +o s, el. deporté, etcétera, que- se- con 1 yie S en vedettes cinematográficas, quo