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POR DERECHO Wá: ó pío HELGA LINE Alemana de origen y extraordinariamente bella de nacimiento, se presentará él viernes, en el teatro Albéniz, con el estreno de Mujeres de papel ¡Prevenidos! gritaba el íaastro Daniel Montorío, dirigiéndose al personal de ensayo, cuando nosotros, recién llegados de la calle, nos dirigíamos a saludar a Helga Liné; y supusimos, con razón- -ya veíamos a Helga, bella si. las haíy- que fí maestro nos ponía en guardia. Hslga, realmente es sorprendente a simple vista. Todavía no debutó y ya es conocida y celebrada, Helga Liné, alemana de origen, rubia, de un rubio natural, cbra de Dios, maravillosa ás figura, de educación encantadora y juventud divina- -iveinti dos años- es la vedette de auténtica destreza y alegría que acaba de captar para su compañía de revistas- -titular úú Albéniz- -el director y autor don Mamisl Paso, sagaz y audaz como pocos. ¿Contenta? i- ¡Ilusionadísima! -nos responde con vehemencia la magnífica estrella. Suspiraba- -nos revela sinceramente, ¡por trabajar en ¡España, cerno suspira ahora por acertar, ara continuar entes nosotros. Conoce España y la adora. Ss ha Hecho mujer, en realidad, cerca de España, percibiendo su aliento y enloquecida, coa sus bsllezas. Muy niñar- -nueve añitos- la guerra última la condujo a Portugal, y desde Portugal entró en España con frecuencia. La seducía irresistiblemente. Su fermación artística, dé vocación innata, continuó creciendo y robusteciéndose entre Portugal y España, y últimamente, como al principio, en su propio país, con el deseo absorbente, único, de satisfacer su ilusión de artista, cosa Qu. e ha conseguido plenamente en poca tiempo. Trabajó, nos dice, desde los trece años, y ha intervenido principalmente, cómo protagonista, en unas quince películas. -El cine entonces... ¡No! -nos interrumpe vivamente- -h. i ¿úie; me gustó y me gusta; pero lo mío es el teatro, sobre todo el teatro. Y no vishe al teatro por vez primera. Helga ha tenido ya su compañía, su propia compañía de revistas, de organización lusitana, con la que trabajó y triunfó no ha mucho en el Brasil, desde donde la solicn: n cor, s; antiim- nte. Allí precisamente vio a ctuar Manolo Paso, y allí fue contratada para Madrid. ¡Para Madrid! remacha Helga ilusionada. ¡La encanta todo: ¿obre venir a naturalizarse artísticamente en Madrid, le hace sentirse jubilosa la compañía a que viene, por el prestigio de sus figuras relevantes- -Selica Pérez Carpió, Lina Qanalejas, Garriga, Barbero, Peñíta... el teatro de su presentación -el suntuoso Albéniz- el director que la captó, por su destreza- -Manolo Paso- la obra que va a estrenar- Mujeres ds papel, graciosísima de libro, cuyos autores son el maestro de autores cómicos don Antonio Paso y su hijo Má- nus e inspiradísima de música, original del maestro Montorio. Tolo, en verdad, la encanta, y, al par de todo lo dicho, la novedad- -novedad agradable para ella- -del génsro de revista, netamente español, que se cultiva entre nosotros. Helga, hasta ahora, sólo ha tomado parte en las revistas de cachitos de atracciones desligadas, de una estampita por aquí y un número por allá, sin ilación, ni tema, ni interés, que es lo que se lleva por ahí, en otros sitios, y a Helga le ha satisfecho siempre y lo ha aplaudido- -y ahora lo acepta con mil amores- -el modo de hacer de aquí, más armonioso y tentador Inspiración, xtnidad y esfuerzo, que es lo que puede producir un interés, y éste, en resumen, la obra de arte que se desea. Es decir- -nos insiste Helga con espontaneidad- Mujeres de papel cuyo estreno- -anticipamos nosotros- -lo celebraremos todos esta misma semana- -el viernes 12- -en el teatro Albéniz. Helga, entusiasmada, nos asegura el éxito: Helga, que, sin perder su acento de origen, deliciosamente dulce, se expresa en castellano... casi correctamente, casi que es un encanto más de su perfecta sencillez. Helga es sencilla; Helga és tan distinguida como bella, quizá- -qui r justificarse donosamente- -porque también tiene su parte de española Su abuelo- -linea paterna- -fue español. No quiere hacer declaraciones, ni siquiera a instancia- -insistente ésta- -de su director, don Manuel Paso, que- -dicho sea todo- r- está como chiquillo con un haiga -rhoy los zapatos nuevos ho distraen- -son su maravillosa- adquisición. Manolo cree- -y nosotros con él y con muchos más- -que nos trae una vedette de cuerpo entero, artista, joven de veras, entusiasta y divina. Ya es rumor y creencia de que vale un tesoro, porque el tesoro es ella: Helga Liné. En fin, como grita Montorio: ¡Prevenidos! -J. M. j i