Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
1953. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. Z O del Aire y Sanidad, llegaron pocé: después de conocerse el accidente al Parador da Somosierra e inmediatamente comenzaron los trabajos de búsqueda del aparato, baja el mando del teniente coronel de la Guardia Civil D, Emilio L. ledós Muñoz, jefe de la 101 comandancia de la Guardia Civil, con la cornpañía de Colmenar Viejo. Las dificultades que hubo que vencer fueron- enormes. Nevaba intensamente, y como- además se lleva a cabe? en él lugar del accidente una repoblación forestal, el suelo se. encontraba lleno de hoyos. El alcalde envió a cuarenta vecinos con la Guardia Civil con camillas y mantas. Se formaron diversos grupos, que salieron en busca del avión. -Muchos de ellos regresaron sin encontrar rastro alguno del aparato. La Guardia Civili continuó la labor de búsqueda. Alguna, gente del monte, r ¡ue cooperaba en la misma, resultó calada y con contusiones, porque el aire era tan violento que tiraba á los que intentaban escalas la montaña. El jefe de Sanidad doctoi Lenzano. cotí varios médicos, atendió a los heridos. Sé solicitaron antorchas y elemen- v tos de luz, pues la falta de ésta era la mayor dificultad- con que se tropezaba para localizar el avión. PRIMERAS VERSIONES DE LA CATÁSTROFE A primeras horas de la madrugada, llegaron a Madrid, en una ambulancia militar, el segundo piloto capitán, Sr. Barsen García, que tiene tres costillas rotas y varias heridas, y él teniente, mecánico, Gonzalo Fernández Soto, que fue asistido de profundos cortes éñ las- piernas y numerosas lesiones. Este ha manifestado que clesjPués de estrellarse el aparato fue el primero en salir del avión. El lugar era muy abrupto y se hallaba ya envuelto por la oscuridad. Juntó á los restos del avión encontró V- pasajero Sr. Sáinz Gómez, én unión del cuál- emprendió la marcha en busca. de algún lugar habitado. i Por su parte, D. Joaquín Sáinz, que se halla en el sanatorio- de Nuestra Señora de Guadalupe, sufre numerosas contusiones y erosiones de pronóstico reservado, de las que fue asistido por el doctor SentiMontag- ut. Cuando volábamos normalmente- -ha. dicho- -se encendieron las luces de aviso para que nos pusiéramos los cinturones, paro sin que nos anunciaran que nos haMiábamos en. peligro. De pronto, se pro- dujo un choque violentísimo y salimos prp. yectados hacia el techo del avión. Yo me. ¡encontré de pronto caído debajo dé un. ala del aparato, envuelto en una éspesa niebla, y perdí el conocimiento. Cuando lo recobré estaba a mi lado el Sr ¿Fernández Soto, con el que anduve hacia- el; parador de Somosierra. Alrededor del aparato yj rrios otros cinco pasajeros heridos y una señora al parecer muy grave. La marcha en la oscuridad fue muy penosa y tardamos niás de hora y media en llegar a Buitrago. LOS SEÑORES MARTIN ARTAJO fe ITURMENDI, A SOMO IERPA Inmediatamente dé terminar el. Consejo de. Ministros, los titulares de Justicia y Asuntos Exteriores, Srés. Iturmeridi y (Martín Artajo, marcharon al lugar, de la catástrofe, pero el intenso temporal les obligó a dirigirse al Parador de Turismo para esperar la ocasión de proseguir al viaje. La Dirección General de Protección de Vuelo del Ministerio del- Aire cursó órdenes para que en. cuanto fuera posible salieran de los aeródromos próximos al lugar del suceso aparatos ÜQ reconocimiento para; ULTIMAS NOVEDADES en jerseys y camisas JERSEYS De lana pura 71 punto relieve En. lana merina CAMISAS. D popelín Id. labrado Céfiro u Extrajumsl... 79 99 T 2 S 20 WkltMm. en las casas QTUÍROS de PRECIADOS, 13, y FUENCARRAL, 92 A KJESA N Í A PARA EL DÍA DE LA MADRE les ofrece, sus artículos confeccionados en elar manual y a mano: Alfombráis de nudo, Cortes de traje, Faldas, echarpe Cortinas, bufandas y y otros arcículós 1 artesanos, tejidos con lanas de primera calidad, lo que podrá; usted apreciar en íii GÁÉtA E n c a j e s g r a n a d i n o s! locali zar el avión y contribuir á tos trá- bajos dé salvamento. i 4 A las dps- j- y media de la madrugada salieron dé Madrid para el lugar de la catástrofe el resto de las fuerzas del Grupo de Reflectores, del Regimiento de Artillería Antiaérea y una sección de treinta hombres, al mando de un oficial, para coope rar en los trabajos de socorro. i HALLAZGO DEL AVIÓN CAÍDO 1- -A. las tres y cuarto de la madrugada una patrulla dirigida por el cura párroco de Somosierra, D. Pablo r Valdericeras, encontró los restos del. a ión en Sierra Ce- bollera, a trea kilómetros de Lozoyuela. Fueron hallados ocho supervivientes, entre ellos una mujer muy grave. No se descarta la posibilidad de que haya más personas vivas dispersas por el monte. In- mediatamente de conocido el lugar donde, estaba el avión salieron de Somosierra cinco patrullas con mantas y otros efectos, dirigidas por el teniente coronel déla óuardia Civil D. Emilio Lledós y guia dos por prácticos del terreno, para pres tar socorro a los heridos. Se han pedido a Madrid plasmas y otros medicamentos y material sanitario. Poco después de las tres llegaron a Sombsierra el ministro subsecretario, de. la Presidencia del Gobierno, Sr, Carrero Blanco; el ministro del Ejército, teniente general Muñoz Grandes, y del Aire, te. niente general González Gallarza. A las tres y inedia de la madrugada, la Agencia Mencheta ha dado la siguiente versión del hallazgo del aparato: Cuando todo hacía temer que esta madrugada habría que desistir de localizar el aparato siniestrado, regresaron al pueblo de Somosierra el cura párroco don Pablo Valdericeras y nueve vecinos que, provistos de linternas eléctricas y de la trompeta del alguacil de la localidad, sa habían lanzado a la arriesgada búsqueda del avión y de las probables víctimas del accidente. Dieron cuenta de que habían encontrado el a v i ó n en Sierra. Cebollera, y entre los restos, nueve, pasajeros vivos, entre ellos una señora que sufría la amputación de ambas piernas. Uno de los vecinos que integraron la expedición, llamado Nemesio San Gerardo, de cuarenta años, natural de Pradeña de la Sierra (Segoviá) riósdijo que se había prestado a acompañar al 1 párroco en unión de otros cuantos, vecinos én busca del aparato y de sus pasajeros. Iban provistos de. linternas y de una trompeta par a atraer la atención de los posibles supervivientes. Figuraban, también, en la expedición los vecinos de Somosierra Pedro San; Jiménez, Mateo y Salustiano Casado, Eugenio Rodríguez, Lázaro Sanz y Eleu- terio Azcárraga: Salieron del pueblo hacia la sierra a las nueve y media de la noche, dirigiéndose por la. Peña Eldelezan a coronar la cordillera, para seguir despu és, por el Reajo de Cebollera y porral, de Cebollera. hasta el- lugar, denominado Castillejos- C; alcüí ¿ñ que dieron. vista- al avión- a; ía um- de, la madrugada... Entre los rtstos lograron encontrar a nueve pasajeros e n vida, entre- los cuatíes- figuraba la señora de que antes hablamos. La amputación de las piernas de- bío ser causada por el fuselaje del avión. Como los expedicionarios carecían de elementos adecuados para recoger a los heriidosj- se; licitaron a acondicionarles la njfej or posiblé, emprendiendo inmediata mente er regreso a Som. osiérra, donde se organizó síguidamente una expedición s. fe socono ron el propósito d. icr si esta mis na nwdiug kúv c- n- Qiit i I CCJ el s, ia, s ¡ado de Ftib hcildob pic trirlca s it rul