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D I A! l O 1 LU S T R A D O DE INF O R M A C O N C E N E R AL; DIARIO ILÚSTR AD O DE l. íslFO R M A G t O N GE HE R A 1,38 aferrada a ia letra del OBRE tres princíLA REVOLUCIÓN DE EGIPTO CUMPLE UN AÑO Tratado de 1936, íifUfile: pales- pilares- está nía la ociipacWn S, uei siendo levantado y él Condominio del. Su el nuevo régimen- egip dán; pero sus coletazos cio no es ía popula, ridad del general Naafectaron a todo ló (fecigu ib, susceptible de dental e, inclusive, a to, galvanizar, por sus magdo lo no islftmico. Así, níficas cualidades huse registró la trágica jormanas, el entusiasmo de nada cairota del 26 da las muchedumbres; los oíros dos son el naciotar, que le acerca muchp al nacionalsocialismo enero de 1952, cuando las lurbasr- -enfurecidas, nalismo y las apremiantes reformas de índole aunque del nacionalsocialismo le separa la inpero probablemente dirigidas- asaltaron, saeconómica y social. existencia de una base racial. A la preparaquearon y dcstruy fon, según una estadística ción disciplinaria de la juventud. está encamiMuy a primera vista se descubre que Egipoficial, 463 edificios, casi todos extranjeros. nando la Revolución siis mejores esfuerzos. El to carece de una homogeneidad de nación, porArdieron, entre otros, los cinematógrafos da propio general Piagüib me las indicaba en sus que allí se amalgaman, sin fundirse, multitud la capital, de los- que sólo se salvaron declaraciones: Las mujeres- sé. han incorporade elementos raciales. Las conmemoraciones tres, que no daban más que películas árado al Movimiento con mayor, entusiasmo aún del aniversario congregaron en Alejandría o bes; los más importantes almacenes ingleque los hombres, y ahora- yiténta n incorporargentes de todo Egipto, cuyo conjunto abigases, franceses, griegas y judíos; las Agencias se a todas las actividades, ¡sin excluir las mirrado era una lección viva de pintoresquismo. de viajes y las salas de exposición de cotches litares. Sin embargo, yo creo, por el momento, Gritaba, confundida y revuelta, la gente! ios europeos y americanos, y especialmente los más interesante preparar a la juventud para snos, envueltos en la larguísima kamis que lugares de reunión y distracción, como el Turf que sea una fuerza del mañana, y dejar a fas ué un tiempo blanca; los otros, en el amplio mujeres en los cuidados- que son propios- de Chik y el Hotel Shroheard, f. n el que tutu haftan azul o pardo, sobre el que- -aquel o ellas. sí Cuartel General el coronel Lawrcnce. Eséste- -se había prácticamente colgado tina despecialmente significativo filé el incendio del vencijada americana; y aun no faltaban los Contra lo acostumbrado, el número de fuerque se cubrían, en alarde suntuario, con un, za- -en la inauguración de los Juego. Panára- Cabaret de las Pirámides, a seis u ocho kilómetros de los barrios céntricos de El Cairo, pijama de listado algodón. El tarbuch ya bes- -no fue el desfile de los atletas que, iban dónde- no- sólo se congregaban los europeo; mandado retirar se. hermanaba aquí con el a participar en ellos, sino la exhibición de casi turbante o el casquete de pelo de camello; un dos- mil: niños délas escuelas públicas, que, asirlo también jóvenes musulmanes que, con poco más allá, él simple velo negro, qué apesin diferenciaciones de raza ni color, hicieron- desprecio de la ley coránica, consumían bsbú. nas basta para cubrir, el rostro femenino, con un alarde gimnástico, cuya influencia germá- d a s a l c o h ó l i c a s el gracioso milayeh que, pese a su apuleri- nica era bien upreciable. Tíatficionalmenie Se ha afirmado que los vergonzosos eptso cia, deja libre el tatuaje del mentón y la fren- por su débil contextura física o por la exdios del 26 de enero fueron obra de los co te. Pero, por encima de lo. pintoresco, había tensión de l -7 norbos endémicos- la afluenmunistas. En ellos hubo, incuestionablemenallí una caótica mezcla de rasas, qué forman el cia de reclutas al Ejército egipcio no suele ser te, un impulso y una dirección, a los qim. no fondo de la heterogénea unidad- -sin unidad- numerosa. Ahora se trata de contrarrestarlo, fue ajena, la representación diplomática de egipcia. corporal y. mornlmente, mediante los llamados uno de los países del telón de acero Pero Voluntarios, de la Revolución En lodos los es, e- impulso y zsu dirección hallaron un- tina. En Egipto hay de iodo i elementos coplos, poblados: d, el país existen, ya organismos para biente- favorable. El fiscal general lo señala. que, al decir de algunos, son los descendientes militares qite reólutan a los hombres útiles, los de la milenaria población faraónica; egipcios bd en sus acusaciones: Los responsables de: Cuales, por un tiempo de seis meses, son conpuros, de párpados rectos y rostro de barro; bieran haber sabido que los crímenes sociacejitrados en campos regionales de preparaáiabes, inmezclados desdé la invasión; beduiles son ordinariamente perpetrados cuando las. cum, donde se le p opoiiiwia una instrucnos, que muy raramente se adaptan a la mbe; fuerzas consagradas a la seguridad disrtúnución nuhtai pitiiotita I- tan armados de fulevantinos de Siria y el Líbano, armenias idye mientras aumenta la exasperación del M PI de metí alíelas v enmadrados por ofibaneses, turcos y judíos. Y, dp añadidura, censentimiento nacional, Y concluían tas: suciales (J fjemli) J ¡munido él período da tenares de milgs de europeos- -gneqos itw iucesos del 26 déénefo fian demostrado que no m tiwcion tiiehin n s s haeaies como rae nos o chipriotas- muchos de loi c nales h n la i son sustituidos por nimios contingentes. se puede dar al sentimi énío nacional ta prionacido en Egipto y adquirido su naiionnlidad, ridad sobre el mantenimiento de la seguriCui Uo m, l de e 6 annudos desfilaron por la pero siguen jormando comunidades difeipnciadad pública: la destrucción del equilibrio enpinza dij la hcioluaoii d II Cairo, ante Nadas y semiindépehñieñtes. I ntre estos tan dis 1 s: uib s s lililí! icnient l 2) de julio. Las tre estas dos cuestiones fue la causa de los pares elementos no ha liabido fusión ni ignno oiactones ton qiu fue or nocidos parecían incidentes que se produjeron. predomina propiamente, corno no sea en d ndicr ir r i p ¿t esos l,o n bt c- llegada la ocaNo me atrevo, ni muchísimo menos, a innúmero, porque todos carecen de una lueizn sión, p riman pelt ir pnr I CaruiL señalan, bastante de absorción para mtegiai pina liosinuar que la situación pueda ahora Ser la ante todo ti lonnui- o il l Inuo del ideal de mogeneizar a los demás. Casi nr ctule siquiemisma. En aquella ocasión, las fuerzas mili Lnion- i Distiphnn f nc el nuevo Himno ro algo que se parezca a urr mestízale Y bis tares, tardíamente empleadas, pusieron fin al piurlmiK en sn pnmtra csifíu. dileiencías no son sólo físuus ÍÍ IO, imluinlcffos, y el Gobierno concentra hoy en sus níamente, también espirituales, psicológicas e inñor, loa sobrados resortes de la autoridad ¿ara Una tendencia hacia la xenofobia. impedir con la, energía: necesaria, la repeticluso ideológicas. Tras su triunfo electoral del 3 de enero de ción de lo que ocurrió entonces. Pero el senUnión y disciplina. 1950, el partido Uafcl se iunsá por esa vía sin timiento nacionalista, más que nacional, sigue freno. El objetivo era- á Gran Bretaña, que, El Himno de la Revolución, éuntado por un siendo deliberadamente estimulado y mantecoro de mil voces al ser inaugurados en Alenido a la tensión. Es, indudablepieifr jandría los luegps Olímpicos Panárabes, tiene, te, xno de los poderes del régimen actual, en el primer verso, estas palabras: Al ittihab, que, al fin y al cabo, halla mayor fuerza, en ual nizam, nal amal (Unión, Disciplina, Traacentuar: su awlaciá para alcanzar per los mebajo) Esas palabras, valen por un programa, dios qué sean lo que el antiguo régimen no qué es el que el Movimiento está pugnando- alc unz t, Pcro, u la vez, arma dé dos jilos. La por llevar a cabo. Saben sus dirigentes que la lección del 6 dp. enero fue una lección piuy ilación egipcia más es unís ilusión ambiciosa dura, aunque, ¡acaso, no entnramaale npreiídiqué una realidad práctica. Y aspiran a sustida ¡El paroxismo naéionalisla lleva muy fátuir la entrañable e iniposíblé unidad nacional cilmente, a la xenofobia. Y la xerófobia es un por una artificial unidad nacionalista. Me permorbo gravísimo paré aquellos- países, como mito reclamar la u mción sobre este, lucho, Egipto, que no están totalmente estructurados porque el puede cMpr no pocas actituil s. y que necesitan de la- ay a- ajena para subLo primero, en el. nacionalismo, es la ida s i s t i t de la fuerza. Pero carente Egipto dé un ideat colectivo en que e fuerza pueda ser ppo a -P ééto GQMÉZ APARICIO da, ha empezado a crear el mito físico de la! i (Copyrigla y y. Ágfmcia Efe. disciplina. De una disciplina de rango mili, W un i! n v, SU MAÜCA DE