
pequeño cielo sin estrellas de la sima, vieron cómo el homabiertos los brazos en forma i3 e cruz- -una bre cazador de anicruz anterior al Símbolo- -esperando, males (a los que dasin saberlo, la resurrección de la carne. ba muerte para subEl cuerpo de esta niña, que según los sistir hoy descueruditos perteneció a la última época en brió de pronto la que la Pileta estuvo habitada, fue (al pa- manera de cazarlos recer del comisario de Excavaciones Ar- vivos para que se requeológicas de la provincia, señor Gimé- produjeran y regunez Reyna) sacrificada en aras de un l a r así la subsistenrito sangriento, de una religión anterior cia además de hoy a la Piedad. Ante el acervo de sus hue- para mañana Essos recordé el poema de Rafael Mora- te paso ingente significa nada más que les, Al esqueleto de una muchacha eso... el invento de la Ganadería. Y allí ¡En esta frente, Dios, eri esta frente en sus paredes, cohubo un clamor de sangre rumorosa... y aquí, en esta oquedad, se abrió lá rosa mo un ingeniero que de una fugaz mejilla adolescente! diseñara el plano sobre la pizarra de una (Á la luz palidísima dé nuestras lin- nueva máquina! de ternas, la visión de aquel cuerpo era una su invención, el despatética meditación ignaciana. cubridor primitivo de la m a n e r a de Aquí el cuello de garza sostenía a p r esar vivos los la alada soledad de la cabeza... animales síni darles Y aquí el cabello undoso se vertía... muerte, dejó, asom ¿Cuál de todos esos signos cabalísti- brosamente c l a r o cos que rayan las mil paredes de la cue- el dibujo explicativa representaría el ofrecimiento del sa- vo de cómo podía crificio a ese dios sanguinario que no ha- hacerse estoí testibía, sido aún destronado por Moisés en monió grifíco de esla otra ribera del Mediterráneo? ¿Cuál te salto con pértiga de esos trozos de indescifrada, pero indu- que va del hombre cazador dable escritura, pintada con negro de hu- vernas al de las cahombre mo y grasas animales, contendría su in- cielo raso, pastordel y apelable sentencia de muerfé? ganadero. Lentamente, a medida que avártzábaEstas mismas pamos por aquellas galerías, nos íBámos redes, en una de cuintroduciendo también en la idea de cuan- yas, salas están las to representaban. Porque allí, entremesas huellas escalofrianparedes, han vivido seres humanos au- tes de dos maños lánte más de treinta mil años. Esa cue- ¡manos de cinva en a que nos encontrábamos había cuenta siglos mansido habitada por el hombre durante un chadas de sangrientiempo equivalente a multiplicar por ta arcilla! vieron quince el tiempo que medía entre Cristo el descubrimiento de Los Thompson y sus compañeros, al llegar a la booa de la oueva. Al fondo, dessargando el sherpá Munoí y nuestros días. La ciudad viva más. an- la cerámica, de la tigua del mundo no ha sido habitada ni que hay tanta, que la quincuagésima parte de lo que esta se encuentran troperan la. interpretación de quien sepa o Ciudad subterránea lo fue, desde que los zos de vasijas y ánforas removiendo la pueda descifrarías. vestigios más antiguos anuncian la llega- tierra ennegrecida del suelo con los pies da del hombre a sus puertas hasta que y vieron sin estremecerse, el paso de la Tras excursión aprendieron a construirse con las ma- Edad de Piedra a la del Bronce, cuando algunas seis largas horas de recónditos por de sus galerías y esnos viviendas propias bendecidas por las llegó a la cueva la noticia o sus mistaos condrijos salimos a la luz del sol. ocupantes descubrieron el arte dé fundir lluvias y por el sol. -Nunca pude imaginar que en Europa Pero lo asomDurante ese tiempo estas rocas, estas y modelar metales. existencia mássus pa- t u v i e r a n ustedes esto- -exclamó Mr. broso de todo es la en mismas rocas sobre las que Mrs. Tnomp- redes, aparte las pinturas, de signos grá- Thompson- Nunca pude sospechar que estuviera escrito y aquí lo está, en estas son, una vez captada por su hechizo, posaba las manos con unción respetuosa. ficos, palabras, ideas, escrituras, que es- paredes, el libro del balbuceo de la humanidad, y realizado- ¡oh, esto es maravilloso- -por- los mismos que balbuceaban... Después se volvió hacia mí, y prosiguió, cuando podía en castellano y cuando no en inglés, excitándose a medida que hablaba: -Pero, ¿por qué lo tienen escondido? ¿Por qué no tienen aquí un aeródromo para regular la llegada de los helicópteros, diez hoteles para dar cabida a los turistas, un Museo de Arqueología, un centro de investigación, líneas regulares de trenes y autobuses, dos agencias de viajes y una Universidad? O por lo menos, amigo mío, ¿por qué no terminan ustedes la carretera? Esto ¿verdad, Willie, que tú piensas como yo... esto... Willie y yo no lo hemos entendido todavía... Y emprendimos el regreso, guiados por el sherpa Muñoz por caminos y vericuetos tan detestableSj que se diría, sin extremar la sátira qUe fueron construí- dos al abandonar la Pileta por los últimos: trogloditas. Torcuato LUCA DE TENA Puta-