Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC. SÁBADO 2 BE MAYO DE 1953. EDICIÓN DE LA MAÑANA, PAG. 16 mosférico normal de mediados de este mes venga en nuestro auxilio y consolide el Al rendir homenaje en Córdoba a la fibuen espado actual de los campos que se PRENSA K P A Ñ O L A han librado dé los efectos de la seguía; gura del Gran Capitán con motivo de su y finalmente, a que la granazón se reali- V Centenario, el Jefe del Estado ha rentambién las ce por sus pasos contados. No olvidemos dido El siglo tributo acreyóvirtudes militaliberal S O S C R I P C. l. Q N que la deñciente sazón en las dos últimas res. la convivencia pacífica ingenuamente estaba reñida DE A B C: MADRID campañas (mucho más en la de 1951- 52 que las primeque en la de 1950- 51) nos arrebató va- convista bayonetas. Efectivamente, alas eneY PROVINCIAS, THES parece que las armas son rios millones de quintales métricos. En ra MESES. 58,50. REDACmigas de la paz. Y esto sería cierto si el nuestros cálculos ocupa el lugar adecua- hombre fuese un ser naturalmente bueno, CIÓN Y ADMINISTRAdo la reducción prevista en parte de Ara- si no existiese el pecado original; en una CIÓN: SERRANO. 61. gón v de Jaén fundamentalmente, pero palabra, si fuese exacta la antropología MADRID. APARTADO NUMERO, 43. TELEdel mismo modo consignamos en la co- roussoniana. Pero desgraciadamente no es FONO 25 19 59 lumna de las posibilidades el aumento de así. En toda sociedad, la fuerza representa superficie triguera cultivada para este año un papel importante. No hay derecho por en razón a que en la época de siembra no sible sin un poder coactivo capaz de aplieran agradables las perspectivas para el carlo. Al criminal hay que llevarle esposado mercado de gramíneas de pienso, debido ante los Tribunales. Las leyes y los jueces Concedemos la máxima importancia al a su baja cotización. Esto indujo a Ios- por sí solos no bastan para hacer justicia, discurso que pronunció ayer el ministro agricultores a forzar la producción de ce- como tampoco bastan para ejecutar las sende Comercio, en el acto inaugural de la real rey, ya incrementando la superficie tencias. La fuerza es una exigencia social en lo XXXI Feria Muestrario Internacional de de 1952- 53 como acabamos de decir, ya Valencia. Acerca de algunas afirmaciones dedicando a esa especie las tierras de me- interno. Y lo seguirá siendo también en formuladas por D. Manuel Arburúa, que- jor calidad. Añadamos a estas circuns- la esfera de la política exterior mientras remos consignar una glosa que fluya sen- tancias favorables el hecho resolutivo que continúen subsistiendo los Estados naciocilla y naturalmente de la lectura de sus debe traducirse en mayor producción por nales o las rivalidades entre bloques de pueunidad de superficie, consistente 1 en la blos. Estas verdades elementales han afinautorizadas palabras y opiniones. Sabíamos, por ejemplo, que la campaña abundancia de fertilizantes de otoño y de cado ya definitivamente en la mente del de exportación de naranja, cuya segunda primavera, para los que han regido y ri- hombre actual. Sólo los aferrados a tópicos y temporada acaba de empezar con las va- gen precios normales. lo que ha motiva- decimononos creen que antimilitarismo diriedades tardías, Yerna y Valencia- do su empleo en escala no alcanzada des- liberalismo son inseparables. Se podrán las la función social Late se había desarrollado bastante fa- dé antes de la Cruzada nacional. El esti- sentir respecto a pero respecto a la de necemulo fundamental para esa expansión ttfi- fuerzas armadas, vorablemente, a pesar- de cierto colapso güera residía, no obstante, y sobre todo, en sidad de su existencia no hay diferencia posufrido por los precios en los mercados sible. de Alemania Occidental, Gran Bretaña y que está garantizado al trigo un precio Es evidente que cuanto mayor es la forBélgica en el transcurso de las últimas remunerador en el grado que no se puede mación cívica de un pueblo menos necesa- semanas, como consecuencia de la acumu- asegurar a los demás productos en mer- ria es la fuerza y más infrecuente la interlación de mercancía de procedencia es- cado libre. Naturalmente, los organismos sobre los vención de los Tribunales. En la ciudad pañola. Pero la cifra de los envíos realiideal no habría ningún género de pleitos ni zados hasta ahora y revelada por el mi- que gravita la noble responsabilidad de de crímenes; pero mientras haya uno sólo; nistro supera a las impresiones más op- procurar el abastecimiento normal y per- serán necesarios los códigos penales, los matimistas, pues la hace ascender a más de manente a la población, no pueden, ni gistrados, las rejas y los alguaciles. En loa 500.0 QO toneladas frente a 322.000 en deben, en buena política, estar a resultas pueblos de bajo nivel ciudadano el país en 1948- 49; 382,000 en 1949- 50 y 616.000 en de las cosechas, tan problemáticas entre tero deberá estar en perpetua vigilia para: I95I- 52. Consideramos justo poner de re- nosotros. Prever con buen sentido es te- evitar la quiebra del orden social. Porque, lieve el éxito que representan estos re- ner mucho adelantado en el logro de una cuando ésta se produce de un modo total, sultados por cuanto no desconocemos que aspiración, y nosotros nos permitimos in- y definitivo, lo que hubiera podido serun en el exterior tropezaba la naranja espa- terpretar la saludable indicación del mi- simple proceso se convierte en guerra civil. ñola con la dificultad representada por los nistro de Comercio como la exoresión de En la España de 1953 resultan, por fortuna, precios mínimos con que la de otras pro- una fina sensibilidad política; de una so- inconcebibles crisis como la que en 1909 cedencias acudía en plan de competencia licitud encomiable y de una magnífica vo- provocó la caída del Gobierno de Maura. a Igs mismos mercados consumidores. luntad de servicio. Para cubrir la even- En aquella ocasión se calificó de cruel y Queda, pues, superada la campaña con tual falta dé trigo -ha dicho- Pudie- sangriento al hombre que cumplimiento resultados bastante satisfactorios- -quizá ra o no- -decimos nosotros- -producirse. En de su deber había ejecutado a los responmás para los huertanos que para los ex- el primer caso, él propósito de importa- sables de la insurrección. Las consecuenportadores- debido a que el ministerio ción, aun apreciado; solamente, desde eí cias no se hicieron esperar. Desde aquella de Comercio hizo entrar en juego, opor- punto. de vista de los abastecimientos, es fecha hasta 1936, la fuerza de los enemigo tunamente, todos los resortes que podían digno de los mayores elogios. En el se- del orden fue creciendo hasta hacer nececonducir a la obtención de cotizaciones gundo, caso, dos millones de. quíntales, mé- saria una operación a vida o muerte: el 18 adecuadas y a asegurar un volumen apro- tricos- -ía vigésima parte del volumen de de julio. piado de exportación, teniendo en cuenta una cosecha ¡triguera normal en España- -Por eso, en la raíz de toda comunidad constituiría Una, base de reserva pn la política están las virtudes militares. El Jefe la gran cosecha conseguida. A nuestro parecer, otro de los puntos que por elemental sentido, de previsión, y del Estado ha descrito al Gran Capitán más interesantes del discurso del señor siempre que no existan imponderables que como el hombre de la guerra, el hombre Arburúa es el que se refiere a la firma de impida constituirla, debe contar nuestro que conocía las algaradas y emboscadas, un acuerdo comercial con Turquía para país; dida. la irregularidad en. los rendid que sabía de la táctica y del arte militar, cubrir la eventual falta de trigo 1 y que mientos de sus campos a causa de las ca- que conocía de los resortes y de los efectos puede determinar, la importación de racterísticas especiales de nuestra climato- de la sorpresa y que tenía corazón y valor logía. para lograr el triunfo. Pero- -añadió Fran 20.000 toneladas de dicho país r co- -el Gran Capitán era también el hom Señalamos recientemente que en EspaVengan, pues, en buena hora, esas 20.000 ña hay posibilidades de recolectar una toneladas de trigo turco que, poT lo visto, bre de la prudencia. El ejercicio de las cosecha triguera de volumen análogo al pudieran tener como contrapartida otros funciones guerreras tiene un alto valor forde las mejores del siglo. Quizá no falte productos españoles, lo qtxe representa una mativo. La sociedad necesita de los fuertes, quien vea una contradicción manifiesta demostración más del vigor que se está y los fuertes se hacen mejores, en el servicio sociedad. Por ha recor. -que nosotros no vislumbramos- -entre imprimiendo a nuestras eorrientes comer- de la en esta misma eso, Francocarácter de ocasión el ese pronóstico y el propósito anunciado ciales y que se traduce en la estabilidad de dado de capitanes que tuvo nuestro, modesforja por el ministro de Comercio. Insistimos nuestra moneda y en su mejor cotización to conflicto marroquí. Su discurso, que es en que aquellas posibilidades siguen de en el exterior. -según se deduce de las con- un canto a las virtudes del soldado, lo ha actualidad, y que pueden transformarse fortadoras palabras del Sr. Arburúa. Lle- sido también indirectamente a uno denlos en la realidad ansiada si conseguimos re- gue a España ese trigo, repetimos, pero el más firmes soportes del orden social. Porbasar sin contratiempos ocasionados por ideal, nuestro ideal, es que no haya nece- que, como recordábamos en nuestro edilos hielos esta encrucijada que es la. pri- sidad de utilizarlo en cubrir Un déficit de torial del día 1 de abril, sería injusto y mera decena de mayo, en la que estamos producción, sino en constituir las necesa- arriesgado en grado sumo olvidar oue toda metidos y por la que, gracias a Dios, va- rias e indispensables reservas. Nosotros se- nuestra España encontró su posibilidad de mos, avanzando sin sobresaltos. Después guimos abrigando esperanzas, en ste sen- existencia histórica en el bronco y alegre tendremos que esperar a que el riego at- tido. redoble le los tambores, victoriosos. EDITORIAL VIRTUDES MILITARES EL TRIGO Y LA NARANJA