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ABC. VIERNES 20 DE M A R Z O B 1953. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 16 ella. Esto es lo peligroso de la secta: un intolerante fanatismo que hace imposible la convivencia. El comunismo, como la masonería, no concibe más que dos posturas: o la lucha o la dominación absolu: a; la guerra o la sumisión. Esta es su S USCRIPCJON adical peligrosidad. DE A B C: MADRID Y PROVINCIAS, TRES Hay tres antídotos contra la masonería: la. disciplina religiosa, la inteligencia y la MESES. 58. S 0. REDACbuena fe. Porque los masones inteligentes CIÓN Y ADMINISTRAy de buena fe no pueden ser católicos. Si CION: SERRANOo 61. se dicen católicos y son inteligentes, es que ftADRID. APARTADO NUMERO. 43. TELEno obran de buena fe. Y si, siendo catóFONO 25 19 59 licos, obedecen de buena fe a la masonería, es que no son inteligentes. De aquí un catolicismo pensado REAPARECE LA MASONERÍA que el antídoto por consciente ycontra la sea excelencia Recientemente; el diario Arriba ha he- masonería. Esta es la consigna que concho públicas las instrucciones y consignas traponemos a las ingenuas instrucciones dadas por el Gran Oriente español para que desde el otro lado del Atlántico se inspirar la acción masónica en nuestro han lanzado a los cuatro vientos de la país. Que la secta actúe no nos produce la opinión española. menor sorpresa. Lo seguirá haciendo mientras exista. Como decía Maeztu ser es defenderse Renunciar a la defensa es tanto como darse por muerto. Y sería ingenuo creer que porque la masonería ha sido barrida de nuestro país, haya perecido definitivamente. Las instrucciones y consignas a que aludimos se reducen a recomendar la conquista del Poder (órganos de expresión, cargos políticos y militares y cátedras) y el aniquilamiento y desprestigio de cuantas fuerzas se opongan a ello. La verdad es que esperábamos más del Gran Oriente español. Estas instrucciones y consignas parecen más bien dictadas por Perogrullo. Ya en tiempos de Tácito este documento hubiera pasado por trasnochado y rancio, cuanto más en nuestros días, cinco siglos después de la publicación de El Príncipe Estas instrucciones y consignas no pueden ser tomadas en serio. Lo interesante es el espíritu que las anima y la existencia de personas que las dicten. Que un general recomiende a sus soldados que hagan todo lo posible por vencer, carece de interés para el historiador; es lo obvio. Pero, en cambio, puede interesar el hecho da que existiera un general y éste dispusiera de un ejército al que arengar. Pasemos, pues, por alto, la ingenua y simple insustancialidad de las instrucciones y consignas que, desde su sede mejicana, -envía a sus hermanos el Gran Oriente español. Admirablemente confeccionaLo que no podemos pasar por alto es la existencia misma de la masonería. De dos en encaje, en gros- grain, en ella decíamos en nuestro editorial de n de glcfcé en fafétán. i Últimos monoviembre del pasado año, que es una sodelos. de París en jnuestra Secciedad total y absolutamente recusable. Entre otras razones, porque su carácter de ción de Costura! Tercer piso. asociación de mutua ayuda la hace, al fin (También exquisita ropa interior, y a la postre, sectaria. Además, en cuanto fajas, etc. y los más finos acinternacional, la masonería suele ser anticesorios en las respectivas secnacional y concretamente antiespañola. Por añadidura, ha tenido una actitud definida ciones. y concreta ante numerosas. cuestiones de fondo qué afectan a lo má s sustancial de nuestra concepción del universo. La masonería es anticatólica, pragmática y revolucionaria. Su intervención en nuestro país desde que fue fundada por Felipe Wharton. en 1728, ha sido lamentable. Contribuyó a la emancipación de América y a la implantación de la primera y de la se gunda República. La masonería tardó más MADRID de un isiglo eii derribar, la institución mo iiárquica por su negativa a colaborar con 4 EDITORIAL PRENSA ESPAÑOLA EL GALOPE DEL FANTASMA En las comarcas pamperas da Cailiue y Guámini ha aparecido un jinete fantasma (De los periódicos. En el Sur argentino, en América, donde el espacio bate el agita y la llanura seca la boca; -donde el sol cae como una rosa desierta en otro Océano según cantó melancólicamente Molinari con su grave vos poética, ha reaparecido, un viejo tema, olvidado desde los días virreinales; tema nacido en la oscura lejanía del primitivo indigenismo: el tema del fantasma. La llanura, el cielo, el viento, la soledad, componen el largo mundo del Sur y dan al paisaje su fisonomía característica. Sobre, él pasan y repasan los dos animales característicos, potenciados por el viento: el toro y el caballo. En el verano florido he visto un cabaíllo azulado y un toro transparente beber en el pecho de los ríos. Sobre todo, el caballo. Con su enorme cargamento lírico, con sus infinitas metáforas sobre el centauro, los caballos. de la pampa, cuya genealogía americana arranca inequívocamente, con la conquista, son la base de. esa rasa acuestre que, arriba y abajo, galopa sueltamente por un mar de hierba y arenar entre vidalitas leyendas, soledades con música de guitarra y viento del sur. Una vida dura, pero muy capas de encantar, definitiva- mente, a los que. a ella se. entregan sin reservas. Ahora, sobre ese enorme y bello paisaje, ha aparecido un fantasma, naturalmente a caballo, que anda haciendo de las suyas, asaltando estancias, liberando rebaños oprimidos y atemorizando a las tropillas de servidores endurecidas contra casi todo. Contra todo, menos contra representaciones del más allá Ha sido, primero, un bisbiseo encadenado por toda la pampa, contando a trompicones las trastadas del fantasma. Y, claro, en cuanto ha habido una reunión en una estancia, con gente joven, repiqué de guitarras, tangos, un pericón con acompañamiento de espuelas y un- flamear de pañuelitos, ha surgido el valiente de todas las historias. El hombre, un peón cetrino y bien plantado, miró a su muchacha, dio unos pasos en la oscuridad del campo esgrimiendo la faca, y lanzó un pregón de desafío prometiendo al fantástico jinete convertirle en ceniza del primer ew. bite. Cuando acabó la retahila, a unos metros de la iluminada estancia, clavó los ojos en la lejanía y esperó. Muy poco. Una voz ¡ría se levantó en la oscuridad: Mocito, te está sobrando la vida Allí se acabó el valiente, que dejó caer la navaja mientras un jinete, salido no se sabía de don de, arrancaba chispas a la tierra en un descuidado galope. Todavía los últimos. restos de bebida quisieron promover ui; a expedición de castigo. Afortunadamente, un viejo gaucho sentencioso templó les ánimos; No hagáis eso. Era el difunto Crisanto Pacheco. Un- matrero que murió hace cincuenta años acuchillado por lo. soldados que le seguían. Su cuerpo quedó insepulto. No hay que perseguir a las al mas en pena. Lo que hay que hacer, porgue ya se acabó la fiesta, es rezar. La culpa es nuestra, que le hemos nombrado También é so es malo. Y así ha crecido hasta saltarse el Océano, esta nueva leyenda pampera. Ya sólo falta el poeta que le dé un nuevo toque al misterio de la llanura argentina. -Enrique LLOVET. Elegantes trajes negros para la Semana Santa Sederías Carretas Galerías Preciado