Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C, 3 U. E V E S 19 D E MARZO. D E 1953. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 33 cío; ingenua la. tfajfe, el primitivo para las gentes de hoy, sin entrar en fáciles erudiciones- -demasiado sencillas de escribir- el publico sonríe como ante esas tablas que tras de cristales pueden admirarse en los Museos. El ejemplo salta después a Cervantes Los estudiantes (Historia del entremés en España) se ha estrenado en la encarnación más entonada de Rosita en el teatro Español Yarza, un poco en marioneta de Julia CARTELERA MADRILEÑA DE ESPECTÁCULOS María Tiedra, aegura El drama penetró en los espectadores y, en Kayser y Seoane y Estamos por asegurar que Alfonso Sastre acaba, de ingresar, tr. araquüa y arriscada- como es de suponer, los convenció. Sin con- si desenfadada en Lómente, en la nóeiina de los autores espa- cesiones, ni blanduras, ni arias. Con la emo- pez- Vázqu- ez, tímida ñoles de hoy. Ya, por anteriores experi- ción y la vida a cuerpo limpio, como en la en Delgado y fugaz Sería mentos, tenía como entreabierta esa segu- vida misma. La dirección de Gustavo Pérez en Fuentes. ridad! Escuadra hacia la muerte el dra- Puig allanó el camino que coronó, victorio- hasta inocente intenma tjae dio a conocer anoche en el María samente, la interpretación. Una interpreta- tar la critica de La Guerrero, como obra inicial del ciclo de re- ción sin titubeos ni fallos. Recta como el cueva de Salamanpresentaciones cíel Teatro Popular Universi- pretexto, y, como el pretexto, con amplias y ca Y ya en el si- tario, lo garantiza, si no íe sobreviene, de cálidas resonancias humanas. Todo, al am- glo XVIII, El maesimproviso, si cambio de orientación. Por- paro de la escenografía de Manuel L. Gue- tro de rondar de líia ncs. suponemos que a Alfonso Sastre, rrero, sobre un boceto de Leopardo Anchó- don Ramón de la íc: nto coir. o figurar en esa hómina, lo que riz. Los afortunados corporizadores de Es- Cruz, cuya escenificals importa es nacerlo y perdurar con reliela muerte fueron, por orden ción ve projiio. Es decir, con personalidad pro- cuadra hacia en escena, y así repartimos por cretaapenas si es disde aparición en el conjunto. pia. Porgue- la m a n ü i con que abre su la- igual el mérito dé su arte respectivo: Agusbor, no puede ser más reveJadora. Es, sobre tín González, Félix Navarro, Fernando Gui- Los tres entremeses se Carmen Lozano y todo, éí. O parta ele éí. Lo demás, como en llen, Miguel Ángel, Adolfo Marsillach aplauden, pero en el E. Giménez Cab. allero ía parábola bíblica, nos lo dará por aña- -aplaudido al término de un alucinante poso de los aplausos didura. monólogo- -y Juan José Menéndez. Los hay como una conte- que algo falta, que manifestación de Por ¡o pronto, su drama es eso: auténtico aplausos se tupieron al término de las dos nidaarranca no ¿rama. Ni subterfugios, ni componendas, ni jornadas de que consta la obra, singular- hacer, comode la letra, sino del modo dede ensayo afectación, ni paradoja. Drama entero, sin mente en la segunda, con tal insistencia que en un tablado tierno, inmaduro, ine es perque improvisa. Si Esajéros y sin amores, sino de nombres y Alfonso Sastre hubo de dirigir la palabra mitido, afirmaría que los actores y la dicon amor, de una pieza, limpio y fluente a la sala para agradecerlos. El comentarista camo un manantial desnudo. Lo primero que firma se complace en repetir, para co- rección de la escena jugaban un tanto a las ene sorprende en el joven autor no es, ni rresponder a! os requerimientos del autor, comedias, en un juego de buen gusto y de con mucho, su técnica escénica. O sea, su los siguientes versos de Manuel José Quin- buenos aficionados) apenas en contacto con la- profesión y el arte del bien hacer y diridominio dramático. Esto del oficio está, por tana, en Las reglas del drama gir teatrales. lo visto, a 3 a orden del día, y se pueden ha Que si asiste al poeta e! don divino cer malabarismos con su destreza, que, en La segunda parte e entera para Ricarda de interesar y de animar la escena, ocasiones, no supone otra cosa que la corde la Vega en su Pepa la frescachona o el siempre se abre al aplauso ancho camino tina de humo de íntimas y falaces supercolegial desenvuelto ya dentro de los moy el ceñq de la crítica serena 1. cherías. El drama fie Alfonso Sastre no dedos que aplaudieron nuestros mayores. Tampende de su exíernidad, de su apariencia Que es lo que sucedió, -precisamente, ano- bién sería poco discreta la erudición a cuenformal, si se quiere. Viene de lo hondo y se che, -A. RODRÍGUEZ DE LEÓN. ta del maestro y sus muñecos de patío ds expresa y esplende, con tintas sombrías, favecindad, arrancados tí- s un momento maESTRENO EN EL ESPAÑOL DE talistas, por el jaego de los móviles oculdrileño característico, gracioso, provinciana LOS ESTUDIANTES tas, por la fuerza permanente del conflicto. e imaginativo, que llegó a calar hasta el fon Nada hay en Escuadra hacia la muerte Giménez Caballero ante las cortinas, en do de los saineteros que vinieron después. El de reflejo caprichoso, de eco de la tiranía el papel de coro, va diciéndonos con palabra saínete lo hacen con Carmen Lozano y José del autor. Al contrario: cada criatura de su correcta lo que escrito está por su pluma y Luis López Vázquez. Bové, Julia Tiedra, Maofcra procede con arreglo a sus pasiones, á ya impreso en periódicos y programa. Com- ruja Recio, Martín- Sil conciencia. Lo ds fuera no es mas que pendia su ambición y paladea el gusto del Marcos, Orduna, Ana Delgado, -Homo, Gil María Ventura, Julia, fruto de la acción interior, acción que, a la ensayo, que bien pudiera llamarse Ejemplo Delgado y Luisa España. El público entra en par, va determinando, paso a paso- -acción del entremés en España Y, levantada, la la escenificación y se ríe. Pero aún no ha por. acción- -el carácter que la promueve. cortina, Gabriel Miranda, Pablo Alvares RuComo advirtió un crítico acerca de Sieg- bio y José María Horno, representan discre- cuajado el intento y La historia del enfded de Giraüdoux, la novedad del dra- tamehte El Aucto del Repelón de Juan tremés se desvanece un poco, recostada en lo impalpable. jna de Sastre- -dentro de sus muchas ten- del Enzina. dencias renovadoras- -es toda de contenido Síntesis en el. decor. ado, realista en su fon- No és que los espectadores- estén lejos de y se traduce en la expresión, dialogada por los momentos, teatrales reflejados, que se una tensión y una densidad que no deja han mostrado como enseñanza, ejemplo, re artes muertas nuevo de páginas dormidas. Es algo más hondo y más sutil. No considero acertado Para ser más concretos, AUonso Sastre lia este salto de direcciones escénicas del Teahuido felizmente de toda usual figurería y tro Español. El teatro es algo muy difícil, logra, por mandatos, de un temperamento muy serio, complejo y vario. Ni puede imbien cultivado, lie su ol ra se desarrolle provisarse, ni es posible llegar- al acierto por intususcepción, como es de rigor en los desde distintas disciplinas, en las que son seres orgánicos, y no por yuxtaposición, comaestros quienes se emplean en la grata dimo acontece en los inorgánicos, con lo que versión. Muchos autores son incapaces de Queremos señalar qae Escuadra hacia la de JOAQUÍN CALVQ- SOTELQ dirigir cómicos después de largos años de muerte es eso: un perfecto- -si lor. hay bajo éxitos. Giménez Caballero, que sabe batir. se la capa de los cielos- -ser orgánico. Nada soLA COMEDIA MAS EMOCIONANTE bra, ni nada precisa. Incluso por lo que en las más varias artes de la pluma, no tieDE LOS ÚLTIMOS DIEZ AÑOS concierne a la concatenación de las diverne ese oficio y manera que sólo es una larga sas estampas de que se sirve para la jugoactuación se alquiere, o brota del temperaTodos los días, tarde y noche. sa demostración de anoche. La fórmula tiemento artístico de un hombre cuajado en el ne valiosos antecedentes en el mejor teatro estudio, pero llevado por su inspiración que universal, desde Valle- Inclán a Lenormand. transmite inexplicablemente a los dirigidos. uisá sea éste el beneficio fílmico- -él úniGusto, realidad y gracia en la ropa; atisco- -que ha recibido el teatro. Así se prende bos, relámpagos de acertado conjunto. Y el el sentido desfilaíorio de la vida actual. Lo conjunto desvaído, ter. eroso, con audacias oíró, como queda consignado, el diálogo, faimaginativas que no llegan a la realidad en cilita este sentido. Un. diálogo taxativo, idóneo- y rotundo: Cácía personaje del drama su momento. Isabla lo sayo, sin que sa porción pudiera El espectáculo ya era difícil para una atribuirse otro. Tai canje sólo s factible mayoría que va a los teatros como todos sa- ea. las demosíraclcaes si color, iii, calor; En ben. Pero lo fue también para la minoría este punto, la x rosa de Alfonso Sastre, recuyas esperanzas no llegaron. certada, sucinta, reviste categoría antológica Y no debemos culpar iii- aÉnzíña, ni é y prueba que su autor, duchr en tantas disCervantes, don Ramón o don Ricardo, que ciplinas doctas, deja en libertad a sus crea. ekius para que sean lo que real y natural- Cinco grandes habitaciones más servicios, en su gloria están. -L. ds A. incntc son, sin poder ser, por suerte, otras todo confort, exentos contribución. 100.000 ORQUESTA NACIONAL. ARGENTA csalguieras... más Instituto, 3 Esqiiilache, 13, semi- Sonatina Halffter; Coacerto orquesta S -sassi; Quinta Bwfchwéli. Viernes, esquina Bravo Muíalo, 77. EN EL MARÍA GUERRERO SE DIO A CONOCER ESCUADRA HACIA LA MUERTE EN FUNCIÓN ÚNICA Y COMO INICIACIÓN DEL CICLO DE TEATRO UNIVERSITARIO EL JEFE