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Informaciones bibliográficas noías Y culturales Ensayos C O R T E S CAVANILLAS, Tulián: LA KARABA EN ROMA Crítica y glosa EL MITO DE LA NUEVA CRISTIANDAD por Leopoldo Eulogio Palacios Ediciones Rialp. Madrid. 148 páginas. UANDO el mundo pasa por una crujía tan angustiosa como la actual, los penI sadores de todo orden se sienten llamados, con más fuerza que nunca, a enMadria. 1952. 212 págs. V cender luces que puedan servir, si no de orientación definitiva, al menos de Con éste atrevido título ha escrito Corconsuelo. Sólo la fe religiosa aporta el remedio a los males de que adolece el espíritu tés Cavanillas uno de los libros anecdóticos en las grandes crisis, y no ha menester de iluminación que no sea la eterna del Cielo. más amenos y audaces de los últimos tiemCon mirar hacia arriba, basta, esclareciéndose y adquiriendo pleno sentido todo lo pos. En él se reúnen trece ensayos, a los de abajo. Si se nos permite apurar el símil, digamos que lo peligroso es mirar con que sólo vincula entre sí el estar recogidos exceso a lado y lado, por lo que hay en esto de tentación a equívocas desviaciones. eñ un volumen y el referirse a la paradójica y actitudes, en el Italia de los años 1945- 1946. El estilo es ne- De ahí el aire polémico levantado por Maritaín, con sus librosentre otros dilemas, azaroso período histórico que estamos viviendo, bajo la presión, tamente periodístico, lo que vale tanto como del que nos impone la más difícil quizá de las opciones: convivir o luchar. decir, directo, audaz, conciso y brillante. L (ts La significación de Maritata a ese respecto es notoria, y a definirla y contrastreinta y ocho primeras páginas comprentarla tiende el ensayo de Leopoldo Eulogio Palacios que motiva den los fragmentos de un diario que corre mito de la nueva cristiandad que, realmente, no es sólo una este comentario: El crítica de las ideas desde la primavera de 1945 hasta el advesino, complicado fenimiento de la República. La descripción de Maritaín, sitúa más ampliamente, una interpretación personal delen armada preque al cristiano de hoy frente a las fuerzas del mal, ás este último acontecimiento, aunque es- nómenocorpórea. Trátase, efectivamente, de enemigos en presencia real y plan de sencia quemática, es extraordinariamente sugesinmediata ofensiva, sin margen fácil a treguas ni armisticios; situación muy grave, tiva. Ido el Rey, se, producen sin solución a no dudarlo, pero no enteramente nueva, y así, uno de los modos de entender la de continuidad crisis, escándalos en la táctica filosófico- política de Maritaín es el cotejo con sus grandes predecesores en Asamblea, refriegas, huelgas generales e incircunstancias más o menos semejantes: la Reforma, la Revolución francesa. quietudes en el Gobirno: Una huelga- -sinahí el procedimiento de que tetiza Cortés Cavanillas- otra huelga, huel- cir He lector en el conocimiento de se vale Leopoldo Eulogio Palacios para introdual Maritaín, de su humanismo integral y de la gas por aquí, huelgas por allá, y Viva el nueva Cristiandad que postula. La Reforma protestante y la Revolución francesa holgorio. Al fin, todo termina con una ley crearon sendos grupos de polemistas. Belarmino, Bossuet, Moehler, la una. José de de defensa de la República, para imvedir Maistre, Lamennais, De Bonald. la otra. Estos, escritores de genio; aquéllos, -teólogos que en un futuro referéndum vuelva a triunconsumados. Palacios ve en Maritaín, cpn acierto, una rara combinación de ambos far la Monarquía. tipos. Encierra en su personalidad- -dice- -de polemista católico las características Por esta obra desfilan los ejércitos de del teólogo y del escolástico riguroso, pero también la del ensayista cristiano y el ocupación, los hombres y prohombres ita- escritor brillante. Parece un teólogo cuando escribe apoyándose en la tradición tolianos, las gentes de la Roma postbélica, diamista, que hoy le distingue entre sus representantes; pero parece también un simple logando en el club o en el hall del Gran filósofo cuando enfoca los problemas de nuestro tiempo de una manera desenvuelta, Hotel, los diputados y hasta los amigos del arrojando al campo de batalla hipótesis morales y juicios aventurados sobre lo que autor, contando casos extraordinarios. Cada ha sido, es y debe ser una civilización cristiana. En esa coexistencia de elementos anécdota supera eñ brío y exotismo a la andispares estriba el acento personal, la singularidad, de Maritaín, y, al mismo tiempo, terior, y la obra concluye con dos pincelalos fallos de su doctrina, en el plano del acontecer histórico. ñas- La Venus de Ostia y- Gagas -de La nueva Cristiandad en que se cifra el pensamiento de Maritaín es un ideal un humor picante y en ocasiones temeque Leopoldo Eulogio Palacios analiza con penetrante juicio, acertando a aislar, en rario. mezcla de muy varios elementos, los ingredientes de paradoja y utopía que de ella Por su técnica y por la circunstancia hisparticipan. Todas las panaceas de que el hombre guarda memoria adolecen dé un tórica sobre la que está hecho, este sugestiequivoco inicial, y no es pequeño ciertamente el de este nuevo mito, que brinda las vo libro recuerda o ios del discutido Curzio ventajas de todas las otras Edades sin ninguno de sus defectos. A esta plenitud se Jiíalaparte. -NOG. la designa con el titulo de humanismo teocéntrico y también humanismo de la Encarnación y humanismo integral Sólo en éste se cumplirá el lema de distinguir Filosofía para unir. En la Edad Media, las realidades sagradas y las profanas se unen hasta ARTIGAS, Tose: SÉNECA. LA FI- confundirse; en la Edad Moderna se distinguen hasta separarse. En la nueva civilización se distinguen para unirse. LOSOFÍA, COMO FORJACIÓN DEL En bien concertada alternativa de razones que afectan, en su oportunidad dialécHOMBRE tica, al orden especulativo o al práctico, Leopoldo Eulogio Palacios acosa la- posición Madrid, 1952. Edit. C. S. I. C que adopta Maritaín, por los flancos que su humanismo ofrece desde- el punto de vista de la Ciudad de Dios y de la ciudad temporal, y al acusar los riesgos de toda ineficacia propias, que el La bibliografía sobre peneca es, práctica- posición mixta, ypor su endeblez eposible tanto él rigorse coloca a la altura cultura tema requiere, que a él le hacen de su mente y de su mente, inabarcable. Quizá sea ésta una- de como el equilibrio de su temperamento literario, y precisamente en atención a la las razones de. que el autor se haya tdo. dedignidad de su lenguaje, nos parece inconveniente el empleo de términos como pasrécliáviente a los textos; hasta el puntó de teleo y componenda que, por su sentido peyorativo y familiar, más bien caricaquiñón referencias a ellos las que monopoturizan que expresan un determinado concepto. lizan los pies de todas las paginas. Se trata, Ensayista de calidad, Leopoldo Eulogio Palacios toca, en fluida y. clara exposiPéés, de un libro directo y líntierudito. ConS ción, puntos vivos del espíritu contemporáneo, y nos previene contraja estúpida conta, dp tres partes. En la primera ¡e plantean amenaza con su golpe decisivo. los ¿runfles, temas de la filosofía sene- quista, fianza de la mano tendida al puño ue tales actitudesdescargar manos juntas de ¿Cómo no hallar la superación moral de en las destacando por su amplitud y por su valor antalótficQ: el; capítulo dedicado a la Jbea- la oración, ademán que dio título, por cierto, al primer libro de Mauriac... tituS. a segunda parte aborda la cuestión M. FERNANDEZ ALMAGRO central qué plantea Séneca. ¿Era la suj a una de la Real Academia Española filosofía práctica o teórica? Él autor analiza las dos vertientes del pensamiento Sene- mente filosófica. García Hoz, haciendo uso quista: pradicidad y teoricidad. Y al cabo de la teoría aristotélico- tomista de las cau- la educación es la persona humana; la caude su investigación, se separa de la postura sas, hace una minuciosa y perfecta disec- sa formal es la voluntariedad, esto es, el tradicional pata afirmar que teoricidadción de las relaciones entre el educador y hecho de que las perfecciones adquiridas y normatividad son, sin duda, notas inte- el educando, entre éste y la cultura circun- por el educando lo sean por influjo, de una grantes de la noción de filosofía en Séne- dante. Para el autor la causa material de voluntad. La causa eficiente es la voluntad del educando y subordinadamente la del ca, que autorizan a enunciar que ella es maestro, quien tiene, junto a su función ciencia teórica y ciencia normativa, vero no ejemplar, la de la enseñanza. Ante el proabsolutamente, sino otra vez perspectivizanblema de cuál sea la causa final de la edudo el sujeto cación, García Hoz sostiene que son múltiPese- a ciertos neologismos poco felices, el ples, pero no infinitas: el fin de la educaestilo del aütof és claro y su profunda vición son las virtudes. La obra term- ina con por traspaso peletería sión de Séneca es una decisiva contribución unas sugestivas consideraciones sobre el caespañola que viene a completar la abundante rácter social de la educación: para el pro- literatura sobre el. gran moralista cordobés. sor García Hoz la educación contribuye- al GARCÍA HOZ, Víctor: CUESTIONES bien común, fortaleciendo la capacidad para PRECIOS BARATÍSIMOS pE ¡FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN el gozo ie los bienes espirituales y para la producción de los materiales, y despertan Mkariá, 1952. C. S. I. C. 144; págs. L I S T A 4 2 (P, Salamanca) do y fortaleciendo la capacidad de renunEn esta su última obra, el catedrático de cia. Pedagogía. Experimental de la Universidad de Madrid ha aoótidadó éereehattíenie ése Por su precisión, su sobriedad expositiva, inundo íntimo y difícil de la educación. Y Sport; Muchos accesorios. Como nuevo. Ge- su fidelidad a la terminología tradicional y esta vez desde una perspectiva rigvrosasu rigurosa sistematización, esta última obra nova, 17. Teléfono: 23 09 20. LIQUIDACIÓN ABRIGOS DE PIEL ERNAULT 4 4