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T M SíTcf PüB LÍC ACIO N ES Cé RECJEhTÉS tos libros y sus autores, o través de ías notas de información Critica y glosa EL TERCER NOVIAZG O er y lo crítico d e A 8 C HISTORIA DE LOS ÁRABES POR i, v P H I L I P K. H I T T I Comprende la obra Historia de los árabes del profesor Philip K. Hitti, -el desarrollo de los pueblos de lengua árabe desde sus tiempos primeros hasta la conquista Otomana a- comienzos del siglo XVI. Su autor posee uña personalidad descollante cómo investigador y- escritor, y durante. años ha estado consagrado á la enseñanza en varias Universidades americanas. Dividida, la obra en, cuatro; partes, versa la inicial sobre. -la edad preislámiea, con, losparentescos étnicos y raíces de la Arabia, -descripción geográfica dé la península, características de la existencia del beduino; primeros contactos internacionales, el? Ya su lectura, a lo largo de siete capítulos henchidos de noticias y precisiones, resul t a t á n amena que tanto los versados como los profanos no, pueden abandonar, el texto y. se adentran con creciente curiosidad e, n el relato. La segunda parte explica el nacimiento del Islam y el califato; pinta a Mahonia, informa sobré él Corán y presenta las conquistas, asombrosamente expan siyas, así como la administración colonial implantada a raíz de éstas. En la parte tercera asistimos a los. imperios omeya y sbasi, percibimos las diferencias con los bizantinos y él auge y decadencia de los an. tenores. Después trabamos conocimiento con los abasidas y nos. enteramos de la or. ganízáción de su Estado, -del nivel dé su cultura, su sociedad y de los rasgos psicoló: gises- del pueblo. Por último, en. cuanto a este apartado, llegamos a la desmembración del califato, observamos las dinastías occidentales y orientales y, como broche, se nos. brinda la caída del califato abasi. Ataarcáv la cuarta parte lo concerniente a los árabes en Europa. SU- conquista de España y su permanencia, en nuestro país, para pasar a su dominación en Sicilia. La quinta parte está dedicada a. los postreros Estados musulmanes medievales, conquis- tas militares, la ¿Cruzadas, el influjo intelectual y artístico... Esta simple reseña, que casi se atiene al ejercicio enumerativo y a una sobria relación dé enunciados, da, no obstante, una idea de la iniportancia del libro de Philip K. Hitti: Y habremos áe subrayar el aliciente que supone la edición primorosa en: castellano, ilustrada convenientemente, y el más saliente, acaso, de la correctísima traducción del, P. Luis Ramírez Velasco, S. I. que Snerece especial elogio. T r DE: CAR L- O- S 11 por el Duque de Maura dS, H af s jane la España de los Austrias y la de los Borbones deben ai arte y ciencia históricas del duque de Maura, se enriquece ahora Un a n U p a o g m p o d e l a Cort d é C a r l o s n ínfimamente relacionado con composiciones l i t hb d l i d garlos M, ya que con anterioridad a sus sñces ¡vos, matrimonios con María Luisa de Orleans y Mariana de Neoburgo, el joven y enfermizo monarca se sintió impulsado en precoz juego de amor, hacia la archiduquesita María Antonia, su sobrina No sé cumplió el plan a que pudiese responder este primer noviazgo Ya, elsegüñdo lé condujo a plena felicidad conyugal, y es el tercero; tema del ameno y documentado opúsculo que ve la luz en primorosa edición para bibliófilos, dedicada por el autor a süs colegas de Arcadia -TM Dio incentivo y razón de ser a El tercer noviazgo de Carlos II el feliz hallazgo v en una librería anticuaría, de un légajiUo que constaba de quince cartas, dirigidas por Carlos II a la duquesa viuda de Alburquerque, cama rera mayor qué había sido de la Reina María Luisa: trece de aquellas, autógrafas, y las dos restantes, en copia, por interesar a la destinataria retener las originales, para poder mostrarlos sin dilación a quien le importaba que los conociese habida cuenta de las intimidades reflejadas en tan confidencial epistolario, pero sin 1 trascendencia superior a la mera vida palatina. Después de la documentación, realmente exhaustiva, utilizada por el duque de Maura en sus anteriores estudios acerca de la vida, reinado y Corté de Carlos II, era sobremanera difícil que- nuevas fuentes alumbrasen noticias que sorprendiesen por- totalmente imprevistas. Cuanto pudiera afectar a l a política de qué fuese instrumentó los dos matrimonios del Hechizado, aparece con. las debidas puntualizaciones en aquellas obras, y, por modo- especial, en el tomo II de la Vida y reinado dé Carlos II -Pero de todas suertes, las 4 cartas que el duque dé Maura saca ahora a luz, y según él las comenta y apostilla, son útiles por lo que confirman o ilustran él carácter del. Kéy; las; peripeD. Gabriel Maura cias de su noviazgo, y concretamente, el azaroso viaje a España de ñoña, Mariana de Neoburgo; las naturales intrigas cortesanas, la silueta de los distintos- personajes directamente, aludidos en la correspondencia o relacionados con el asunto de ella... No necesitaba de más el duque de Maura, dado el conocimiento del tema en su totalidad, para hacernos respirar el ambiente del regio Alcázar; para reconstruir el tercer noviazgo, de Carlos II, con las razones que lo abona ron: una, genésica, por la faitia de prolíficas que venían gozando las princesas dé la Casa de Neoburgo, y otra, política, por la familiar aproximación al Emperador Leopoldo de Austria, con lo que parecía garantizarse la sucesión antifrancesa al trono de las Españas. í SENTIR DE HOMBRE POR A: ME- DINA FUENTES Es Alfonso Medina Fuentes un escritor joven, con decidida- vocación, -que ahora saca a luz su primera novela, titulada Sentir de M F E R N A N D E Z A L M A G R O hombre El relato reúne, a más del interés cte su acción, cualidades estilísticas meritorias i firmeza- en la construcción de las frases, originalidad en el modo de decir, siem- LA CRUZ SOJA Y LA PAZ POR práctico, como en el plano jurídico, cuanto guerra. pre- correcto, y adecuación, de las palabras -r JEAN S. PIGTET -se. ha intentado por proscribir la carácter Tieneippr lo tanto, el trabajo, un poa las imágenes. Pero, ante todo, lo que más Desarrolla en el presente folleto, fe- lémico y de respuesta defensiva, y aduce resalta es la- sencillez narrativa, que hace csn. argumentos y datos, sólidos, aquello que que el lector siga los capítulos del volumen chado én Ginebra e impreso en castellano con deleitosa facilidad y creciente interés j con el título de La Cruz Roja y la Pa? la Cruz Roja ha hecho y hace por abolir las hasta el desenlace; -el director de Asuntos generales del Comité terribles- plagas bélicas. ¡Internacional de la Cruz Roja, -Jeán PicE MARTYR POR MECÍA RUECA DE LOS SUEÑOS POR tet, los esfuerzos realizados por la benemérita institución en favor de la concordia, y al MQUZINHO DE ALBURQÚERQUE EUGENIO CANTARINO MARQTO propio tiempo rechaza los reproches lanzadosEn Romances Versos de la tarde, del contra ella de que perjudica, tanto en él plan- Fechado en Lisboa, y en su lengua original portuguesa, nos llega el sentido; poe- campo y del amor y en Horizontes de salma Ríainha e martyr qué dedicó su auvación y de fe divide sus composiciones, del tora, Mecia Mouzinho de Alburquerque, a Libro La rueca de los sueños su autor, Eula Reina Amelia, y que iuvo de Su Majesgenio Cantárino Mároto. Responden los tres apartados a distintas inspiraciones del poe- VENDO MAGNIFICO PISO tad la recompensa de uña emocionada carta, que ahora se ofrece en facsímil en la ta, a diversas modalidades, tanto desfondo presente segunda edición, que actualiza el tomo formales. Mas en todas ellas se advier- Todo mediodía, CUMIO bwacionés, más servicios. reciente, fallecimiento de la Soberana. Los le una rifa vena ¡oética, y una patente sabiversos se consagran a cantarla y consti- duría técnica para el hianejo de nietros y- bolsandb rimas. Asi, Cántarino Maroto se nos revela tuyen un verdadero alarde de honda- tíílicomo un cantor que acierta a hallar a cada cádeza poética. Al sentimiento ha respon 90.000 PESETAS motivo el adecuado acento, la justa manera Verjo; Juan de Urbieta, 29, nróxiriíó Menén- dido, encías distintas partes: del poema. x pe: expresarlo y- reflejarlo inspiración, Vcon ella, las formas dive... d Pelayo. MADRID A la vez- -y en esto se cifra probablemente reí objetivo, de El tercer noviazgo dé Carlos II -el autor nos descubre lo que hay de personal y humano en la Rejnay. el Rey sobre el fondo de la época. Cuando D. Carlos escribe a la duquesa viuda de ¡Alburqiísíque, por ejemplo, par encarecerle que doña Mariana no se ponga color hasta que ella vea ni chapines aparte alguna- otra prevención más vemos en él al novio receloso- y suspicaz. s que trata de preverlo todo. Son muchos y muy sabrosos los detalles de esta composición biográfica tain erudita como entretenida; Del grupo que forman princesas y damas, meninas y jpajés, magnates y cortesanos dé todo orden- -desde el Grande de España al humilde sangrador- se destaca, la real pareja, y más que en D. Carlos, nos fijamos en doña Mariana, personaje mucho ráenos familiar al lector de Historia. Péré a ninguno de los dos nos será posible verlos con los atributos de la realeza, imponentes y solemnes, como en los conocidos retratos ecuestres dé Lucas Jordán, sino humanizados? en sus vulgares afecciones, y por lo que hace a lo físico Mariana de Neoburgo queda fijada tal como fue: huesuda, pelirroja, cariestrecha y cuellilarga Así cómo para darnos cabal idea dé las dos consortes de Carlos II, líos bastará con esta frase agudísima del duque de Maura: ...reemplazó en la almohada de su tálamo una cabe- za de chorlito, inquieta pero amablej con otra de sanguijuela; pegadiza pero insaciable V.