Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
MADRID, DÍA 5 DE J U L I O DE 1949. NUMERO SUELTO 55 CÉNITS. Ig. W LA PEÑA DEL C I D DIARIO ILÜSTR AD O DE 1 í F O RM A Cl Ó H GE N ER A L f duro hasta el verde- intenso del limón verde. En cuanto al cinéreo, predominante en estas tierras, contamos con el gris tenue y con el ceniza oscuro. (Reservemos blanco a la casa. Para el estudio del habla, en el valle y sus contornos, hab íamos de arrancar de un texto curioso: ti librito Rondalla de rondalles de Luis Galiana (ValénciaT 1769) Se entremete en el valle el castellano en el valenciano: en Petrel se habla el valenciano; en Elda, castellano; en Monóvar, valenciano. En él lenguaje valenciano que se habla en Monóvar descubrimos, vivos, expresivos vocablos y giros castellanos del siglo XVIL Los rasgos salientes del valenciano son dulzura y brevedad. Estudia el valsnciano Rafael Martín de Viciana en su Alabanza de la lengua (1574) Entre otras cosas nos dice el autor que la lengua valenciana es breve y compendiosa, de al manara que hora ppr hora, u hoja por hoja, de escritura dará más sen- tencia, y bien cortada, y ganará el cuarto de palabras habladas o escritas con la lengua castellana Éondalla de Rohdalles el librito de Galiana, es un compendio- -como los de Quevedo y Torres Villarrosl- -de idiotismos, modismos y refranes. En nuestras charlas i or el valle y sus aledaños, hsredades y pueblos, podremos ir observando lo que de estos vocablos y frases queda. Veremos también, con la lectura del libro, cuál es la concinidad del lenguaje. El autor pinta a Eufrasieta, diminutivo de Eufasia, de este modo: Cabells coma fils d or; ulls inquieiadors; boqueta dé sigró; eos d agulla; manetes de plata y psus de perdigüeta. O sea, cabellos como hilos de oro; ojos inquietadores; boquita de garbanzo; cuerpo de. aguja; manir tas de plata y pies de perdícita. ¿No querría, en próxima conmemoración, decir Burgos nada a la Peña del Cid? ¿Y no podrían contestar a Burgos los pueblos señoreados por la Peña? AZORIN E L mayor monumento que tiene Rodrigo Díaz se levanta en la provincia de Alicante: la Peña del Cid. Domina la Peña del Cid el valle de Elda; señorea seis pueblos: Petrel, Eldá, Monóvar. Novelda, Monforte- -Monforte d e l Cid- -y Aspe. Se ncuenlra el valle de Elda en la parte central, la montuosa, de la provincia; el terreno se va elevando suavemente- -en alcores y colinas -hacia la Mancha. Corre por el fondo del valle un río, el Vinalapó, con cañares y lecho de blancos guijos; la vía férrea de Madrid a Alicante pasa también por en medio. Posee la Peña del Cid dos singularidades, una incierta y otra cierta. La incierta, que es dueña de cuatro unos: I Ü I I metros se eleva sobre el nivel del próximo Mediterráneo. H dicho singularidad incierta. -tolérese este escrúpulo de exactitud- -porque puede ser un metro á s un metro menos. La otra singularidad nos la ofrece su cima rio aguda como las demás, sino de forma pjtafta, jjüe c ál terraza poderosa y magnífica, avanza sobre él valle. Hay que ascender a esa terraza por la parte posterior; cuando nos acercamos a sus bordes, tenemos la impresión- n poco absurda- -que, si se nos va el pie, caeremos a plomo al fondo del valle. El tapiz vegetal del valle lo foi man- -como eri los contornos- -viñedos, olivares, almendrales, sembradío, huertas, aífalfar s. Se nos extiende ante los ojos una gama variada de colores mitigados; En el valle de Elda sfe nos impondría el estudio del color, es decir, de la tierra y el cielo, y el estudio del habla, que es, implícitamente, el estudio del hombre. Para el estudio del color dispondríamos de cuatro colores, que en realidad son cuatro grupos de matices r el cabellado, el cerúleo, el citrino y el cinéreo. La luz esplende en el valle; a pleno sol, él fcolor se halla amor- tiguado, fundido en el terrazgo. La Peña del Cid, en su ceja y en sus faldas, se nos ofrece desnuda, sin arbolado. Los cuatro El ilustre escritor y periodista D. Nicolás González Ruiz, premio Luca de Tena ds 1848, fue anoche objeto de un homenaje en Madrid, consistente en. una comida celebrada con- ocasión de haberle sido otorgado aquel premio periodístico. grupos de color resaltan con el comenzar del día y con el decrecen Es uno en sí cada color, y se despliega en varios colores, con la gíadación de la luz. En el cabellado- ecnor de hoja muerta -entran todas las tonalidades de la h o a a partir del momento én que la hoja deja de vivir. El cerúleo nos da el azul, desda el blanquecino del cielo- -en Levante el cielo es blanquecino- -hasta el azul intenso, raro, eri tierras levantinas. En el citrino o limonado, tenemos todos los verdes desde el suave verde amarillo del limón ma- EL BARCELONA, CAMPEÓN DE LA COPA LATINA MADRID. -He aquí el equipo del Barcelona, proclamado el domingo vencedor del torneo de la Copa Latina, después del partido que ganó, por 2 goles a 1, al Sporting de Lisboa. A este torneo han concurrido los equipos vencedores en e 1 Campeonato de Liga de Italia, Francia, Portugal y E s p a- ñ a (Foto Sanz Bermejo.