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MADRID, D? A 10 DE M A R Z O DE ¡948. NUMf- RO SUELTO LOS CRÁNEOS DEFORMADOS D AR IO IL U S T R AD ti DE I N F O R M AC 1 P N G E KE RA L, LA P U B L I C I D A D Y E L S I L E N C I O P- rNoJ- áé- Wlfe- -me contesta el director- pero en todo caso pasma pensar 1 que la tfcíumanjdad haya llegado- a estas atroddefdfc- s. STA vincha nos dice el director, ¿Opina usted- -le respondo- -aue estaÉ habla mucho, y con razón, de servía para- vendar los cráneos de mos, tasj, iejes de ullas? No lo crea. Nuesnues tra ignorancia aobre los suceios recién, nacidos y producir süá tra JitKitóiiaria civilización también Resos que pueden- acaecer tras el teespantosas deformacioijes. forma los cráneos, pero lo hace dc de íon de aceio fra ¿se que ha hecho fc ¿r- iin e! e 3l ar. it; hay ana serie de cai ve- dentro. -No coloca una: tabellas- en los tuna justamente para designar nuestra ras alucinantes, en i orma aplastada, como tiernos parietales del rectién nacido, pero ssparación de ios Estados comunistas del un cofre, crecidas por un solo lado, con apenas ha coraensadV a discurrir, ya trata Oriente, europeo. Ante la frase se nos i silueta- de pilón de azúcar. Porque, hasta de deformarlo. ocurre pensar en qué consiste tal telón; doce deformaciones diferentes ha clasifies decir, T uál es el hecho real que ha. daNuestros cráneos, por dentro, también cado el doctor Gorsse. están aplastados pomo cofres, crecidos de do lugar a la afortunada metáfora. Y, Estamos en la sala incaica del Museo un solo; lado, en forma de volcán o pilón comprobamos don sorpresa que entre tode La Plata. Y horrorizan, peladas y san- (de azúcar. das las causas posiblemente determinangrientas, las cabezas ktíé los hombres plás- Los grandes truts periodísticos nos tes de nuestra ignorancia, la capital es ticos mosteando las alteraciones brutavendan ias meninges, la radio- nos opri- Ja falta de información, periodística, el les eri sus órganos, producidas por las me el cerebelo, las 1 empresas de cine silencio de la Prensa, la celosísima centabletas opresoras y por sus crueles ven- nos sofocan el lóbulo dé la fantasía, sura que sobre tedos los mediósi infordajes y turbantes. Contra el cuerpo, la violencia física j mativqs ejerce el poder comunista. Los in, cas, que ignoraron el alfabeto, ¿En cuántas novelas chirles no hemos ¿pretendieron frioldesr al pensamiento? -ha dicho un político tuco- contra el leído la frase a la explosión sucedió un ¿intentaron- -caso único en ia cuiírüra hu- alma, Ia; mentira. Y un filósofo centrceuropeo ha com- gran silencio Pues bien; esta frase ir. ana- -llegar a la creación de nuevos individuos, at polimorfismo como hacen las pletado la frase: Una ¡mentira, repetida tópico encierra, como todos los tapíeos, un fondo imprpsionante de verdad. Es hormigas o las abejas renunciando a la varías Veces, se convierte en verdad. Quien posee actualmente la fuerza es tras el gran- ruido tras el que se ájente máquina? el duefi de la propaganda, Señor del mejor el gran silencio. El valor dé los Precursores bárbaros de Sombroso, ¿acaso sabían oprimir el lóbulo donde Adjetivo. Y el epíteto es todo. Un filóso- I contrastes que en tal expresión, se e nfo chino afirmaba: Si matas a un hom- cierra está contrastado y corroborado está el crimen, suavizar la circunvolución por la realidad. Y él explica que el side la guerra o hacer florecer, bajo lajiam- bre, no ha sucedida naáa. Si alguien te lencio de les normalmente ruidosos y plia bóveda de un cráneo ensanchado, las llama asesino, entonces- has cometido el asesinato. hasta gárrulos medios de información más extravagantes flores del espíritu? radio Prensa, noticiarios de cine En todo caso, ¡qué- horripilante esa niEs inútil que en un país una horda en ea enormemente sensible, y que se dé ñez con el cerebro atado, esa fantasía con furecida cuelgue de los faroles a toda una bridasf ¡Qué lúgubre el sueño ds ese alto clase dirigente si el Dueño del Adjetivo la colosal paradoja de que los mismos cerebro, como una torre abandonada, por ¡ha resuelto 1 que esa nación sea un mode instrumentos que sirven para la difusión donde entraban las más extraías aves i lo de democracia. No interesa que un de las noticias, para eí conocimiento de nocturnas de la imaginación! ¿Qué. pen- l gobernante dicte las más justas leyes si los sucesos, con sólo deformarles o ha sana esta cabeza aplastada como la de el Dueño del Adjetivo ha ordenado que cerles callar produzcan la mayor ignoun reptil, o esa otra sólo crecida por un se le llame tirano rancia y el silencio, pudiéramos decir nelado, con media cara áz hombre y otra de El Dueño del Adjetiyo determina quié- -gativa, sobre sucesos y noticias. bestia mortecina? Contemplándo as, reTales instrumentos lo son a la vez de cerdaba la escalofriante colección de nes son hé es, aunqufe a sus pies huCuzco, también visitada el año pasado, íheen las ciudades, y quiénes criminales. la máxima publicidad y del encubrimienEn toda una. guerra di vil no ha habido to más absoluto. En épocas pasacias, perentre los kerós de madera en rojo y 1 r. egro de los quechuas los pututos más que un muerto: el que interesa al no existir esos medios, r. Q eran posibles los telones de acero. Las noticias fce filr las grandes cucharas en champí de los Dueño del Adjetivo. incas, y aquellas momias acurrucadas en Los crímenes, cuando conviene, son. traban con mayor facilidad de lo que tela de saco y con- un grito, que no se justicia del pueblo. Los juicios más le- nuestra vanidad publicitaria de hay nos p a, en el agujero de sus bocas momi- gales- de un Estado con 1 el que no se sim- hace suponer. Las relaciones de sucesos, auténtico Aidimento de Prensa; las ficadas. patiza se denominan asesinatos. A capricho del Dueño deLAdjetivo, los confidencias, los, relatos de viajeros, los Muchas culturas americanas, precolombinas, deformaron los cráneos, y todavía heroicos guerrilleros se transforman en. -correos y Embajadas proporcionaban un campas del Ecuador, y los bandoleros jDesgraciado del que en conocimiento de países y sucesos proporjlbs jíbaros reducen las cabezas del enemi- una guerra es calificado por él de re- cionado a las exigencias de aquel tiempo, como los poderosos medios informativos go al tamaño de un puño, deshuesándo- beíde 1 las y ajusfando aquella triste máscara, en ¡Feliz al que se llama leal aunque de hoy lo son a las exigencias del nuestro. El fallo de alguno de aouellos medurecida con nicotina, a piedras de tama- sus manos chorreen sangre! v nos Recrecientes, hasta rellenarlas de areSí, mi querido director, nuestra civi- dios no suponía la ruina e ineficacia de na. Conservan las facciones reducidas lización, ya no tiene salida, porque juega todos, en tanto que hoy, al sobrevenir el silencio de los actuales, la ignorancia es merced a yugos desconocidos y a áci- con la Verdad. completa, pues los instrumentes antiguos dos d, e hormigas. Durante meses ayunan, Estos pobres indios deformados eran de información no funcionan, y les mobajo eL, palb que sujeta a la cabeza enana unos cuantos cientos de unas reducidas con sus facciones mnagrasnmente en mi- regiones. Pero ahora, andan millones y dernos han sido heiidos de muerto con niatura, al bort -e da los anchos ríos- millones, de hombres qon ef cráneo ven- un solo rnpacto. Antes, acaso, en vez de teipn, se cernía sotare todo ura niebla dado. En la bella Arequipa (toda morada de mas o- menos, densa, mientras que r. la bugambii a cuyo Ciclo es el más, azul Si se pudier? radiografiar el pensamien- luz cegadora de la pfibücida d actual, lux y diáfano de la tierra, con sus picaflores- to, usted se quedaría aterrado al ver el llamados sar: tarros ¡tas que van de rosa desfile de los achatados como maletas, loor intensa no menos deformadora que a rosa con vuelo de insecto) vi también puntiagudos como volcanes, abultados la niebla, sucede una oscuridad casi ab- las cabezas, fabulosamente puntiagudas, como capacetes, que, desfilarían ante us- soluta. de los vicios í: d: os nacidos bajo el ne- ted dispuestos a votar en nombre de la Aunque parezca sutileza paradójica, la. gado y rojizo Tviisti y que, por motivos opinión pública. Prensa, ía radio son a la vez el insreligiosos, dieron a sus cráneos la forma Los quechuas deformaban el cráneo, trumento vmás ruidoso de- publicidad, y del volcán. es decir, la cascara del persamiento. el ínedfo más impresionante áe silencio. ¿Lograron así fabricar saceidotes y Nuestro gusano corroa la carne, a p ülpa La luz y la oscuridad conviven e- i ellas guerreros o acaso esclavos, diabólicamen- jugosa. Este gusr. no ss llama la Men: ira. en potencia, dispuestas a- manijetá a te embrutecidos, para que no sintieran el voluntad dej que las j dolor de su cervíJumbre y fueran bestias Agustín DE FOXA mansas sin nirnir. a rebeldía? Toso María DE COSSIO Co: ¿o üe T- xá. E S