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DIARIO ILUST R A DO D E IN- F O R MA G I O N G E N ERA L IL U S T R A D O DE I N F O R M AG ¡O N G EN E R A L ICEN los tratados de literatura usuales que Cervantes no era poeta, que la s musas, de ordinario, ie fueron hostiles; que de su prosa se podía esperar mucho, pero muy poco de us versos. Todos recuerdan el t- erceto famoso: D I ARIO vt EL CASO MÁRCELA CERVANTES, POETA LOS T Í T U L O S L titulo de una obra, de arte tiene, problema psicológico; Marcela es un jurídicamente, semejanza con un símbolo. ¿Cómo podremos definir a titulo de propiedad Si la obra está Marcela? El Quijote es una obra ultra inspirada en un elevado idealismo, es un sensible; hay en el libro, al parecer, patitulo de nobleza. Si entra en la esfera sajes inexpresivos, no reparables, no repacomercial, es un título al portador. rados, en que el autor se confiesa. Se nos En las obras iliterarias, especialmente expone en la novela una contraposición de Yo que siempre trabajo y me desvelo la importancia del título es tan grande que fuerzas primordiales: fuerzas femeninas, Sor parecer que tengo de poeta: muchas veces, no se logra su hallazgo sin fuerzas masculinas. Y predomina lo femeniprevias consultas y prolongadas vacilaciola gracia qua no quiso darme el cielo. no sobre lo masculino. Diez o doce mujeres nes, mientras en otros ca- os, ia luz del pinta Cervantes en el libro; son las que for Cervantes es un magno poeta n prosa. nombre, previamente concebido, inspira la man la atmósfera espiritual de la novela; río El comienzo de El amante liberal es un composición. Si un título carece de acierpueden competir con ellas los hombres que to llamativo, corre la obra riesgo de fraCervantes, con más o menos vigor, retrata. preludio a i a improvisación de ¿orina en el ¿Qué valdrán al lado de estas mujeres un 1 Capitolio de Madame de Staél, sin que: pro- casar comercialmente. Sí, en cambio, desbabl emente, la hija de Nedt. er lo supiera. pierta interés, puede hacerla triunfar en ¡Diego de Miranda, un Antonio. Moreno, un las librerías, aura cuando luego defraude La enumeración de los ejércitos que Don Sansón Carrascoj un Alvaro de Tarfe, un Cardenio? Descuella sobre todas las mujeres Quijote cree ver en la realidad de los re- a los lectores. Resultan, pues, los partos Marcela, la pastora. Marcela es huérfana; baños ovinos está más. cerca de Hornero del estudio y del ingenio prácticamente ampagoza de gran posición económica; muertos cuando describe las fuerzas griegas y tro- rados por títulos onerosos o lucrativos como nuestros actos. sus padres, la tutela un tío suyo, sacerdote. yanas que de don Alonso de Ercilla, al- poFalacia premeditada, éxito casual o adY un día Marcela, que cuenta sólo con quin- ner éste nombres y cualidades en el canto 21 ce años, desaparece; se ha ido a pastorear. de h Arancama a los soldados que arroja el versidad imprevista, los títulos recuerdan, Prendados de ella están varios mozos del enemigo contra los héroes españoles. No di- en. efecto, con frecuencia, el lóbrego zaguami que oculta los) esplendores de una lugar; enloquecidos, vagan por el campo; gamos el discurso de las armas y. las letras, escriben sus nombres en la corteza de los á r- la invocación a las tobosescas tinajas, que mansión palatina, o el opulento vestíbulo que miente fausta ante la pobretería de boles; lanzan al viento sus lamentaciones. Y, empieza con unos versos de Garcilaso y mil pasajes más de prosa poética con imágenes una cabañuela. Marcela continúa, impertérrita, impasible, La Historia nos ofrece múltiples ejementregada a su pastoría. ¿Qué resultará. de felice? y mucha elevación de pensamiento, diplos del poder sugerente co ¡n ¡que nos subtal situación? ¿Cómo podremos resolver este seminados en sus novelas inmortales del yugan los títulos. problema de viva psicología? Tres afirma- -manco sano. Es digno d a ser, recordado, entre ciones hace, en su discurso, Marcela. PriTambién Cervantes es poeta en verso, aun- muchos que podrían. citarse, el, caso de los los mera: Soy rica. Segunda: Quiero ser que le dijeran en sn tiempo lo contrario, impresores holándesés que llevaron a Roma libre. Tercera: N i quiero ni aborrezco a aunque por testimonio indefectible de su ejemplares de la célebre Biblia Poliglota nadie. Razonadas lacónicamente están esse especie contas tres proposiciones. Nos dice Marcela: pluma en haya querido poner lageneraciones. Parisiense, disfrazados con la careta de traria la, conciencia de las una nuevt portada, en la que rezaba este Para poder vivir libre, he escogido la soledad die los campos. Y también: M r inten- En los romances de tono popular, no reco- título Biblia Alexandritia. Heptaglotta ausnoce Cervantes superior. Recuérdese el Yo piciis S. D. Alexandri Vil, -cuyo ingenioción es vivir en perpetua soledad. Existe sé, Olalla, que me adoras el lf ¡Oh, tú so y desenfadado ardid hizo creer a los en Cervantes una. apetencia de soledad y de que estás en el lecho el Hermosita, her- bibliófilos incautos que adquirían volúmesilencio. El adjetivo maravilloso lo aplica masita, ia de k, 3 manos de plata Este nes raros de una poliglota inexplorada, varias veces Cervantes al silencio. es el Cervantes poeta, no el de la Galatm, cuando, en realidad, podían hallarlos igua ¿Y cómo podrá Marfcela vivir a perpetui- ni el del Viaje del Parnaso, de- sobra arles en cualquier librería, de un aficionado dad en el campo, por montes y por valles, tificioso y pesado, til siquiera. el del soneto vulgar. sola, independiente, gozando de absoluta li- con estrambote ¡Voto a Dios que me espanY apoya bertad? Marcela ha de tener, por fuerza, ta esta grandeza! Los versos de cabo aquel también fin queel aserto- donosamente trágico tuvieron los libros de casa e el lugar; estará al frente de la; ha- roto que dan proemio incomparable a la don Enrique de Aragón, marqués de Villem cienda de Marcela un mayordomo. Habrá novela inmortal, s ofrecen sueltos, gracio- na, por orden de don Juan II. Aquel ilusque tener al menos un punto, un breve punsos y entretenidos, y el soneto Si no eres tre procer que, bien distinto del Villena to, de contacto, con el mundo. Y después par, tampoco lo has tenido supera al arque se apellidó Pacheco, renunció a la t a de todo, ¿es que esta soledad- en que vive chifamoso del Túmulo de Felipe II. rrera de las Armas para dedicarse a las Marcela es tan, austera, tan rígida, tan abCervantes, en versó, es un poeta sencillo, Letras científicas, vivió y murió acusado soluta como le parece a Marcela? A fines popular. No está SM vena, aunque él lo hude nigrománticc y hechicero. Esta fama del siglo xvi y principios del x v n contando inspiró la espontánea o sugerida, decisión biese querido, en Tasso. y Ariosto, en la ya con la. despoblación de España, no serían versificación monocorde de la Divina Come- real de hacer revisar su biblioteca cuando estos campos tan soledosos como Márcela dia, en los Capítulos, de Francisco Berni, su ilustre dueño hubo pasado, a mejor ¡vida. supone. Pastores andan por estos anduY a consecuencia de la, revisión, fueron rriales; a ellos ha de apelar Marcela. cuando e 1536 reforma el Orlando enamocondenados a perecer en la hoguera 1 muY si Marcela se 1 encontrara en Amé- rado, de Boyardo. Cervantes se hombrea con Gongora. y Quevedo; en, los romances rrios de sus libros. Perc los delincuentes rica, eA nuestra América, ¿qué sería de sus fueron, los títulos y no los textos, si heansias, un poco vanagloriosas, de soledad? que el pueblo español estima como jai es- encreer Juan de Mena cuando ¿Cómo se enfrentaría Marcela con los lía- cia fragante de su espíritu y de su manera mos de Perdió alos tus libros sin ser conos en Venezuela, en el Ecuador, en el de sentir. Si. el cantor de Salido y Netnoroi- afirmó: noscidos y Perú? ¿Y cuáles serían las sensaciones de so, se ha inspirado en Virgilio y en el gran el testimonio si merece fe a nuestros ójcs del del Rey, Marcela en los Andes? ¿Y cuáles en las bucólico de Siracusa para sacar de nuestra Gómez de: Ciudad. físico consignado Fernán Real, pampas argentinas, con sus dos mil kilóme- tiejrra y de nuestra lengua tos Jugos popu- cartas que: dirigió a dicho inspirado en las poeta tros cuadrados de llanura? ¿Hasta qué pun- lares, al héroe de Lepanto le llegaría las ma- diciendo: fizo 1 quemar más de cieo, libros, nos desde la propia cantera vernácula y él to el espacio sería gozado, por Marcela? ca. no los Barrientes, ¿No se apocaría, por no. decir se anu- les da forma hechicera con expresiones qu- e encargado vio él (Fray López que el Rey, del más laría, el ansia, de soledad enMarcela? Posi- saben a ¡mieles y son perfutoe de tomillo y de Marroecos esp. urgo) lectura de las porLa, sola blemente el espacio nos descubriría el ver- romero. tadas acusó por tanto a las tal vez inocendadero carácter de Marcela. Espacio y tiem ¿Mo podría ser fruto del centenario la tes producciones del maraués po ¡son los dos grandes enemigos del hombre. estimación de Cervantes como poeta en ver- ere delito de nigromancia, y como incursasi hechicería. El honafore. se, esfuerza en domeñar esos dos so, desechando viejos prejuicios retóricos sin contrarios suyos. Cto toda su independencia, base ni razón? Un estudio comparativo de No cabe dudarlo. Er buen nombre afecante un espacio inmenso, no. el español huta tanto a las. creaciones literarias como manizado, sino el americano, virgen aún, toda nuestra literatura habría de llevamos las personas. a la inmensa verdad de. Cervantes en cuanMarcela retrocedería. Luis MARTÍNEZ KLEISER tos motivos ha rozado su genio. Ií la 9 al Española UJIS ARAUJO; COSTA AZORIN M ARCELA es un enigma; Marcela es un D E V