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Cuadro d Zuloaf rep r o d u cid por V. Muro,
dijo un día al joven Gogol: niana, en que el escritor despierta de su sue- Se me ha ocurrido una idea para ño, y, conciliando sus, facultades creadoras una gran, novela. Pero a mí no me unánmes, empieza- -solo, avizor y silencior va... Por qué no se decide usted a desarrc -sd- -a trabajar sobre las vibraciones sonámllarla? Verá usted... Era en una vieja, provin- bulas de la ciudad entornada; a esa hora, aficia de Rusia... Gogol escribió entonces lada y embebecida, como las conchas marinas, Ahnas muertas, y a esa novela, sórdida y de resonancias perennes, yo me imagino al vigorosa, debe Gogol su mejor fama en el ingrávidp maestro vertiendo su prosa, limpia mundo. y sugeridora sobre una máquina de es ¿Por qué, leyendo el último y delicioso vo- cribir. Me lo imagino como a sí mismo se lumen de Asorin, Memorias inmemoriales, imaginaba Miguel de Montaigne: como recuerda uno esa anécdota del cantor del Caú- esas abejas que han estado pillottant de cas ¿Será porque Asorin, en su fecunda cá de- tá les flcurs- -y él, los viejos, Hb. ro s madurez escueta de artista, sigue apurando y de poetas, eruditos y moralistas- y desdepurando las Imitaciones 1 que él mismo ha- tilan luego su miel, qui eslt tout leur que inupu esto a su arte, llevado, iinsensiWemen- ya no es thym ne marjoléine. Asorin conte, cotno la abeja a la flor, por una ne- drnsa entonces, en una prosa traslúcida y cesidad ib oíógica de buscar la esencia per- flúda, iius expíer i encías inmemorraíes, si ti manenitie en el rasgo fugaz y la totalidad cronología, sin orden sucesorio, sin discrien la inmanencia, solidificando las sensacio- minación. Hombres y paisajes, ideas y nes fluidas e inaiprehensibles del presente? sensaciones del jasado quedan transmutaPara Asorín todo es presente, y d primer dos en materia d? arte, no de otro modo gran crítico que tuvo en. E paña, don José ífue del polvo secular de to. caminos se Ortega y Gasset, ya en 1912, decía que Aso- tiflen de. azul y grana, los ocasos y sie forrín reduce el pasado y e 1 futuro a una sola man ios claroscuros del amanecer. Es la dimensión, y en, ella los hace cohabitar: den- Hora incoativa n que Asorin busca esos tro del presente yace el pasado en. condensa- gérmenes pr mitivos, irreducibles y mínir á n y se ihailla el futuro reformado Hay mos que la Naturaleza ha plantado en tina como la die Gogol, que se aforen nuestra mente, y que son tan ajenos a la 1 poco mas hacia, el pasado y hacia el fit tiro, y recogen un orden sucesorio apa- experiencia, empírica como libre s de los, inrente de sxú aMiípHtud La de Azor vn está flujo exteriores y perturbadores; Asi decía concentrada, y extasiada en el momento Descartes que eran las ideas innatas En cada uno de los capítulos de Meinaque disturre la nube que pasa, 1 céfiro que ai -enta, la corriente cristalina que se rias inmemoriales hay un temibler inicial; ote. desliza, la imipresiórit en suma, deí momen- poema lírico, o se contiene el núcleo expanto No ¡podernos traic: onar ese momen- sivo de una gran novela, o el arranque de 1 to, que. es la vida. El momento, y no la un ensayo de estética, o el resorte de un es tudio, levemente excéptico, en l orno a ésa continuidad del tiempo. nueva ciencia codiciosa que inventó Comíe A esa hora prima y virginal de la madru- con el nonibre pedantesco de sociología... gada, que es la. hora de la fecundación azori- Asorin sugiere y aboceta. Deja las cesas es-
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bozadas y aleteando, con rehilo de vida fresca y naciente, en una atmósfera fertilieada por puras ¡sugestiones. Cuando don José Ortega jy Gasset trataba, p. or el año 1917, de definir los primores del estilo y los sentimientos tornasolados de 1 a obra de Asorin, encontró para un epígrafe, este emblema ascético: vMáximas in vunittms. Un Gogol que abarloase con la minada del presente una dimensión más amplia del pasado y del futuro echaría a andar por los caminos y hogares de España a la mayoría de los tipos quie Asorin crea en este libro encerrándolos en su hado ineluctable. Ptjro Asorin limita so. visión a un presente minímci, a. una realidad momentánea y ambulartté; á tih móniento jjue transita; Misar, como si dijéramos, estáticamente er presente dinámica, a la hora recoleta de la madrugada. Le preocupan, como a Stendhal, los detalle justos y nudos de la realidad, y se detiene en ellos, morosamente, con afán de sujetar el curso raudode la vida, y aprehender en el momento huidizo su profunda intimidad lírica. Es ¡más intenso que profundo y extenso. Ño le mueve la (ambición, curiosa de seguir, por s. us recovecos, Ilógicos- o sorprendentes, el cautfal de las aguas que pasan y se diría que cada vez le maravilla un poco más el renovado episodio de la diversidad en la uniformidad. lEl trozo de río que alcanza su pupila coiitraída. es siempre el mismo y siempre cambiante. En este generoso sentido artístico, Asorin ha creado sai ¡propia. limitación y el arte terso y sutil que se- origiáa en esa misma limitación. Memorias inmemoriales, libro autdbiográfico, es quizá la obra donde más deleitosa aparece la seiisiibiilidad del gran escritor. TAL sensibilidad más limpia e insólita de nuestra literatura contemporánea. Luis CALVO