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B O. MARTES 24 DE DICEEMBEE P E 1948. EDICIÓN J E I ¡A MAS ANA. PAG. 25. EL SAN LORENZO DE ALMAGRO, CAMPEÓN DE LA ARGENTINA, ÍUGO SU PRIMER PARTIDO EN EL ESTADIO METROPOLITANO Y VENCÍO AL ATLETl COCAVÍ ACIÓN POR CUATRO GOLES A UNO Un recibimiento de clamoroso entusiasmo. El juego de los argentinos impresionó a la afición por el engrana, je perfecto. Una técnica desusada ya en nuestros campos, pero que, maravillosamente; interpretada por todos los jugadores, se impone y triunfa con facilidad sobre un equipo de escasa clase y falto de moral. Impresión de juego. Manifestaciones de los directivos y los futbolistas 1 Preámbulos. -La expectación en torno al equipo argentino llevó al Metropolitano tanios millares de aficionados como para presenciar cualquiera de los encuentros de Liga de rivalidad más enconada. La tribuna y los amplios graderíos, pese al rigor de la iremperatura, se poblaron casi por completo. Y la sa lida de los futbolistas plateases marcó aquel plazo de suprema emoción, durante el cual íntegramente todos los espectadores les aplaudieron y vitorearon con entusiasmo. Todos los jugadores delSan Lorenzo de Almagro, con sus directivos al frente, aparecieron en la boca del túnel llevando unas grandes banderas argentina y española, con las que, a paso gimnástico dieron la vuelta al campo, entre una clamorosa ovación. ¡El espectáculo era al par emocionante y grandioso. Cuando los futbolistas dejaron las, banderas y volvieron a alinearse frente a la. tribuna, el público renovó sus ovaciones, En el palco presidencial, al ministro de Asuntos Exteriores, Sr. Martín. Arta jo, acompañaban el ministro de la Argentina en España, el presidente de la Federación Española, Sr. Rivero Manejes; el delegado nacional de Deportes, general Moscardó; el general Millán Astray, el presidente tíel San Lorenzo de Almagro y réstente directivos y delegados de otras, entidades y Federare- iones españolas. Cuando los clamores de entusiasmo cesaron, los equipos se alinearon, a las órdenes de Es- cartín. Las formaciones fueron éstas: San Lorenzo: BlanzinS Vanziñi- Basso Zubieta- Greco- Colpmbo Imbelloñi- Farro- Pontoni- Martirio- Silva En el segundo tiempo, De la Mata sustituyó a Imbelloni. Atléticto- Aviación: Pérez Cobo- Riera- Farias- Germán- Cuenca Juncosa- Areincibia- Jorge Taltavull- Escudero Expectación. -Tras el cambio de abrazos y banderines entre los capitanes, dio el arbitro la señal de comienzo. Los grandes aplausos cesaron un momento para seguir y contemplar el juego de leus platenses. La pelota, en sus primeros giros, alcanzó pronto las líneas dé la defensa atlética. Sin vertiginosidad, sin rapidez siquiera, el esfuerzo de, los forasteros trenzaba los exactos, medidos; brevas pases para ir dejando atrás los jugadores rivales. En esta serie de combinaciones se pudo advertir desde. el principio la seguridad absoluta de todos y cada uno de los jugadores argentinos en el dominio de la pelota. A este respecto, resultarán casi inútiles los elogios singulares que podamos hacer. La realidad es que se trata de un conjunto de malabaristas perfectas. -con un control del esférico riguroso, definitivo. Pero, además en su honor, hay o ue afirmar que la táctica tiene otras variantes, a. las que hay que atribuir méritos excepcionales. De modo muy especial cultivan y dominan el dificilísimo arte de desmarcarse. Entre nosotros, las peripecias del juego rápido, apenas i dan tiempo a los jugadores para otra cosa que no sea alcanzar y buscar la pelota. Entre los argentinos el que busca y tiene la pelota no está tan preocupado como el que se sitúa a cierta breve distancia, todo lo más alejado posible del contrario para estar en situación propicia de recibir y controlar el esférico. Esta es la sensación. primera, más intensa y más exacta, del juego del San Lorenzo, La que abrió un compás, de ex- ENTUSIASMO Y ADMIRACIÓN Ahora celebramos más que nunca haber recibido al Sa- ti Lorenzo de Almagro y haber gustado de los. malabarisjnos de su juego brillante. Del contacto, de la visita de los brillantes futbolistas, sólo beneficios podrán- deducirse para ellos y para nosotros. La acogida clamorosa del público de Madrid es anticipo de otras recepciones que se repetirán a lo largo de su excursión, y que, probarán entrañablemente a nuestros huéspedes el cariño y la admiración que la Argentina despierta en todos los corazones: españoles, Deportivamente, la calidad de su juego les pone a cubierto de extraordinarias sorpresas. Ello no. quiere decir- -más bien tofo lo contrario- que los resultados próximos hayan de contarse por tan fáciles, éxitos como el primero. Falta por llegar el verdadero choque de las dos tácticas opuestas- la precisa y matemática lentitud de los mejores argentinos y la rápida, áspera y desbordante acometividad de los grandes equipos, españolas- -para- comenzar a juzgar del valor absoluto de fútbol apenas practicado en Europa, y para cuya contraslación definitva habrá que esperar al año próximo, al campeonato del. mtfndo o al concurso olímpico. Impresión de juego. -Lo escrito no significa Entretanto, justo es confesar, sin rodeos, en ningún momento censura para la destreza que la técnica argentina de, los campeones del. fútbol argentino, brillantemente represenes maravillosa, es eficaz y está. interpretada, tado por sus campeones eri esta ocasión. Antes per consumados maestros de la más artís- al contrario, estamos persuadidos de que metica orfebrería futbolística. Si, algunos éqni- diante este, tipo de esfuezo, tan brillante- como pos españoles con sus, fórmulas furiosas diestramente sincronizado, no es posible llegar a mayor perfección. Pero ello na es obstáculo son capaces de superarles, es lo que espepara que pensemos en la escenificación de un ramos comprobar. Mientras estos partidos encuentro donde las dos tácticas, que ya se llegan, abramos el cordial compás de espe- acusan claramente, puedan tener los. mejores rarpara agasajar como sé merece la Emy los más diestros intérpretes. Es- decir, este virtuoso San Lorenzo de Almagro, frente al bajada deportiva de, Argentina que al enBarcelona el Atlético de Bilbao o el Real Maviarnos su mejor, conjunio, nos dispensó ese alto honor, al que la muchedumbre, can sus drid, en sus mejores- momentos de la temporada actual. Por desgracia, las lesiones estorovaciones y sus vítores, ha consagrado debaron esta posibilidad, pero, ello no obstante, finitivamente, Con admiración deportiva y el esfuerzo de los, seleccionados podrá, semecon vehemencia patriótica. jar, por la conjunción de sus valores, ese equipo que, a la hora actual, las lesiones no han permitido poner én línea- pectación durante los primeros veinte minuLas primeras fa es del encuentro fueron de tos, mientras los plateases ensayaban toda suerte de juego afiligranado para esquivar las elaro dominio argentino. A los pocos minutos, atropelladas intentonas de. los nuestros en su sa lesionaba el extremo Escudero, y poco desafán inútil de frustrar el juego r ival y. superior. pués, el delantero centro, Jorge. Por si ello Lentitud. -Cuándo el partido había llegado a no fuera bastante, mediado el tiempo, Juneosa su media hora de transcurso, la sensación exac- también tuvo que abandonar el terreno. Tres jugadores sustituidos por Ramón, Mencia y Lecue ¿que acabaron de desorganizar la modestísima organización del Atlético. Si antes los rojiblancos intentaron deshacer con decisión las trianguladas combinaciones argentinas, después, dislocado el conjunto con unas sustitu: ciones, la resultante fue. la mayor Director para gran hotel, cuatro meses y Biás desorientadas, extranjero, por la anulafácil dominio veranó, en el Noroeste España, indis- ción completa de los esfuerzos locales. Con la pensable mucha práctica, buenas- refe- sola excepción del trío defensivo, donde Riera hizo uno rencias, hablando, por lo menos, francés. mente por la de sus mejores partidos, precisadecisión y la impetuosidad de sus Proposiciones, hasta 15. enero, a movimientos, capaces c (e. frenar la lenta inD. J. Sáénz, Apartado 12498. Madrid. terpretación de los regates rivales. El primer tanto fue rematado por el interior ta del fútbol que estábamos contemplando era de lentitud. Una, lentitud con interpretación maravillosa y. con iniciación de peligros cada vez más constantes para la meta lorcal; pero lentitud indudable, frente a la que esperábamos vjér aparecer la saludable reacción del juego español pictórico de bríos y de amenazas fulgurantes. Esta, esperanza, sin embargo, quedó frustrada siempre a lo largo de los noventa minutos. Es decir, hubo una breve pausa como el. mejor motivo de las posibilidades del: fútbil español: fueron aquellos diez minutos ini. cíales de la segunda parte, durante los cuales vibró de entusiasmo y decisión el modes- to conjunto atlético. Entonces resultaron desbordadas todas las líneas de los de Almagro, y. por eses instantes nos pareció posible que la péplica al virtuosismo argentino se saldara con ventaja para las intrepideces españolas. Esa excepción señalada, el restó del tiempo fue de dominación de dilección y de penetración, favorable a los del San Lorenzo. El juego de les delanteros s e eágarza con el de los medios, y éste, con 1 de los defensas; y el conjunto trama y cose, bor, da y zurce un encaja casi perfecto, estrechamente unidos los encajeros de tal suerte, que sólo por un mecanismo idéntico puede frustrarse aquella trama preciosa. Por un mecanismo idéntico o, conficirnos todavía, por otro de los mecanismos es- pflñoles de los magníficos, equipos que au tiene que afrontar eá San Lorenzo y que no son en nada parecido; al modestísimo conjunto del Atlético- Aviación, puede el grupo- platen e hallar la róplica que el domingo no logró dar él bando rojiblanco, obligado a echar mano tíe todos los reservas imaginables para componer una mediocre organización.