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MÁDRÍD, DÍA 23 DE NOVBRE. DE 1946. D I A R I O IL UST RAD O, fv EL IMPERIO HISPÁNICO ELÍLÜSTREPOETA BfARiO ILUSTRADO, AÑO TR 1 GESI M O N O VEN O N. 12,709 FALLEGIO AYER EN NUJ A itóRK A CONS EGIIÉ- KGÍA DE ÜN AtAp l E GARDIAGO MiVDR- IÜ: Ü MES, 10,50 PESETAS. PKOV 1 KGIAS! TRÍES- MESES, 31,50: AJVLERICA V POKatTGAL: TRES MESES; 84. W ¡lllES MESES; 51 PESKXAS. REDACCIÓN X ADMINlSQCRAClOy: SERRADO, 6 1 MAPRID. APARTADO N. 3 UN BELLO. ARTICULO EL. EDITORIALISTA DEL DIARIO DE LA MARINA DÉ XA HABANA, J. ARISTIGUETA Ya no es el Imperio español, porque no es de España, pero sigue siendo ri Imperio hispánico, del que España es jaíz y savia. Y; t a ttíuérte le sorprende repentina melote cuando proyectaba su iníne comprende España y Portugal, ía Arríéricá diato regreso a España. Pénsafea 1 escribir una obra sobre la coloniza- 1 hispánica y la lusitana, más Filipinas. ción española en Colombia. Unánime pesar por el fallecimiento liemos llevado más de; un siglo de espaldas a ísta realidad, España. como laá naciones T Al otro lado del inar, en esa. tierra, america- de: la magia reyerjjerqnte, el del recamado hispanoamericanas, aturdiáís 1 por la explosión ¡del liiiperio que se fr gmeiitó, al estallar, en r. a sobre lasque- él había dejado caer como se- orientalismo le atrajo también. Era una: Moche 1 veinte naciones, y éstas sin norte, a! l punto millas fecundas, con su amplio. y robusto pde- en Bagdad Él pavo real son ¿nuestras- evimári de sembrador, las voleadas. p ¡rubi is stro- dentes dét esa rica y ly, JQsa expresión con la que un ministro de Estado de una República centroamericana me dijo no hace mucho: Us- fas de su españolísimo verso, ha muerto Eduar- que quiso, adornar su producción! escénica. il y Doña: Ma tedes, los cubanos, tuvieron. la inmensa for- do May- quiiia. Presentíamos, a Invista de: sus Pero desde Las, hijas: deí, Cid tuna de 00 separa, rs de; España hasta hace sesenta y siete anos, una ancianidad; gloriosa ría, la Brava hasta Él estudiante endiabla- poco. No sabía qu e yo, era español- de ori- Si. su obra había alcañsado yaíla Ibide difícil do y Él galeón y el. fHilagrp pasaiido por, gen; me presentaron a él como editoriaíista de lá antología pura y de la auténtica inmor- En; Flandes ¡se ha puesto: el sel La ermita; kl Diario de la Marina, de, La Jlabana, y no talidad también, soñábamos para su persona la, fuente y el río Él pobrecito carpintero pod ía suponer tfuánta satisfacción habían dé una longevidad patriarcal. Su corasen, ese co- El, rinoHJe blanco o Teresa de Jesús son producirme sus palabras, que, más jüe: un rasón de Marqiiind, que tantas ve ces- asoma la Patria, la Historia- -en sus más, pitras ex- de declaración, era como la expansión involun- en. el temblor de su vps grave sonora de re- podientes de tradición, 1 fe y heroísmo- ¿y el cita ¿dor emocionado y emocionante, de gran amor a lo vernáculo, a lo natal, a lo termitetaria de un íntimo y doloroso pens ainiento. Y no fue. en la rota, de Carabobo donde per- rapsoda ibérico, en la palpitación ardiente, ro los que apoyan y sustentan, esa armoniosa dimos el Impexfo comúnj el de: tedás las: Es- en. el vibrante pulso de su, verso, se había en- y: poderosa arquitectura teatral ¿y poética de pañás, el Imperio sin Emperador que subsis- tregado: con demasía a la obra literaria ¡para la labor dé: Marquina, cantor én el mejor y te, puesto que nuestras naciones permanecen que el sueño del. poeta longevo- pudiera ¡troy. más vibratité. sentido de, la palabra de iodols asidas enke sí por el habla- los idiomas es- carseyén realidad. Y, el corazón, que nunca, va- béüó y acendrado, del valor permanente, de pañoles son. tres: castellano, catalán y portu- cüabd enla armoniosa lira de sus composicio- la substancia eterna, de lo que, mezetadp. a gués según nuestros clásicos- las costum- nes, le. fattó: en la hu- manq caja de: su pecho. veces con la pasión hpmn a, tiene, sin embar- -bres, la civilización, la idiosincrasia y la san- Sobre la ancha y pálida frente del poeta se go, categoría, perenne porque suonda, decisiva gre, pues aún la gran parte habla y se- proiobcé ciñen, los laureles que ng. rse iiarchitañ. en efla, que. remonta ercúrsá, or émima- de las. íp. españoly mantiene 4 a fe dé: Grist qae cons- el haz, de los mundos dé habla hispana, que edades, ¿e Q j m o r f o J r f Z f e w b r f f f l j f tituye tan poderoso factor de homogeneidad aprendieron a: decir los ¡krsq s ¡que tampoco, Y. si heroica; era: su inspiraéión, heroico, verboCÉt. opJpMaboidél. fohumana e inte, rimperial. Y psra entenderlo a? í mueren nunca, un sincero y. iiriáiiiníét dolor da también era su hepos! de: recordar que ni uno. solo dé. os lj- el eco a la nqHciá del fallecimiento ídt Mar- juanee antiguo, el castellano endecasílabo, la gracia del pie; quebrada: deiwíes tras tonadaí bertadores hispano. ainer. ¡canos. abjuró jamás q u i n a populares, sHm áe su origen y, como Martí; se proclamaban Vendimias Églogas y: J Etegías Cerón pfe con Idla métrica clásicai ftianejada y: bi ¿a mayor destreza, gala, -brío españoles, pues el apóstol de la libertad. de los rótulos de; sús primeros versos. Horacio Cuba flec ta, refiriéndose a Longfellow- r- Tam- y Virgilio, abejas y: paimleí, enjambres ru- fría, se mezclaban én, la íaboK, del poeta. átláa ó, 1 bién tradujo a nuestros clás có; s, Lopedá. Vega morosos, pastorales esquilas, pánipanos y -ra- de los mejores y más luminosos juegos itíey Calderón Y no. dijó los clásicos es, paño -cimos ¡siembras y recolecciones, Ha. emoción iáfóricos- con audacids fórmales de- ejecución íes sino, nuestros clásicos poique, Martj, del canipo j de la Naturalepq, copo fuente con- persprMvsimüs mancas dé ésefibir y ri- -toiar. -A, sí, las. de la. obra El pobrgciio- carpinel e Libertador, ra un español en cuerpo y alma, primera dé trabajo, de; inspiración y de vida p m m á s ni menos que Bplívp. r, qpe habiendo acompañaba al nacimiento Utefár. ióM? la gran tero -dohde. se ensayó genialineiite üUa: n éva de fusilar a ¡doscientos españoles foj- necesi- personalidad, del poeta que advenía. áVM tiem- técnica deP teatro en ver soy para apoyar; lá rer dades que entendía dé la guerra. ilcrjba la po y a Una escUelaj, llamados vagamente mo- citación, sencilla y Uaná; que, des gracidka: sangre cjüe hábíá de verter, de España, que dernistas pefosiit que iungúWcrüicch íidon píente, no; túvo- continmdpresJ: pOrque; ísU (iifícil secretó pértenecíjü; por leñtero al po eta tanto necesitaba América t 7 tó tó 4 nieblas del Y. no se ha perdido. elf Imperio español, i aparición lírica ¿ni Attdfpüó que. fwé, uno que- se no fué- defovidaietíiréiqs Imperio de las Espáña. á: bastai ahora, las na; de sus más fervorosos; paiifgiristas- -se atre- Hudson: yJos; rásc cic 4 elbsl ne ciones interimpériales se habían p e í d i d o a s í viera a encajarle en estricto iíc (iéro, iti en ca- rañdo qtásá en su último sueño. él otoño domismas, extraviadas en e l ¡tiempo, ppí las dis- sillero exacto. Porque tal e: s, entre otros mé- rada de ías. sencillas masías qiii; intorparó. f tanc ¡as, y coalas mutuas cónturbacioiKs polír ritos, el que siibr. aya ihM gvand es: y auiénticas genialmente a sus musical és y dulces poemas. l Personajes inmortales de nuéstrn Histúna. ticas. V de Religión No se ha. perdido el, Imperio, pero ahora, personalidades- poéticas el; dé escalpar: al lazo figura- legendarias, arquetipos: es que empieza a perderse por culpa y para, -áue muchas veces, es trpiñp a -de las rigurp- y de la Rasé, y hombres y mujeres dé huma -t. í riísiinu contextura, defibra a asibnitdar de, ge- mal. de todos. Absortos en adoraciones idea- sas clasificaciones. Es i inspiración b ícólíca, eglógica, campes- nerqsa -y entrañable condición, cqriio dqúeles, acloímecidos en las pasadas glorias, he: imó de mos descuidado las exige cia- s: del. vivir; y, en tre y sanano dejó nunca de acompañar el estro Ua María, la viuda qite cimentó e! despertar, nos cantan sirenas. QÜé- se llaman y él vocabulario del poeta. Sus imágenes, sus susnUtimós- y- tnáts ¡resonantes éxitos tiéafrá Progreso nos atraen imanes efe mate. rialis- metáforas más conmovedoras sgny a lo largo lesj todos con la flor del romancero cir los mó cjuc habíamos desdeñado y nos subyugan dé sii vasta obra, las que- alude A a- ese alien- -labios, con ún piropo encendido para SuPa las lentejuelas de la vida rnoaerna, porque- los to maternal de la tierra, que con el de, la Pa- tria, on un amor o unreso en la cadencia- ár hombres le hoy: entienden muteho m á fácil- tria; y el de la. Historia componen también tnóniósa de sus rimas, escoltan el recuerdo de mente d e los encantos- del automóvil charolar la trilogía vital de sit teatro. este embajador de. la poesía, Jiispana. Miu do, el co. n. fort üer los Hvathe. f closed de, Como- iodos los grandes; creadores de poe- rió en tierra extranjera, y jaéírÁps ¡fe poeta: sía, eli elemento fantástico e imaginario, el y- novelista, fue tambiénítraduefot. cariñoso. y mármol- y el mareo tóxicp dé las cigarrillos- rubios; que- a Sant 6 Tomás, J o a Cámóeris, o fidelísimo Z casteMnp de! autores de oWas a. Menénde- z y Pelayo, ¿a Martí o a Sarriacio nes- -iin, Guerra Junqúeiró, úk ¡Éca- de. m i e n t o otros 1 miámíps; y -Üíios con: otoos o; tibí Quéiroa, un- Bmdeldirel. como para, -de Ahora es cuando- -énipiéza. -a perderse el remos en mís ras- coloniast. de. otros, imperios mostrar- que en iw. vida y en su labor: cabía jrnpsrio. de ias: Espáñas; que tiene; por Em- que, ya- nó s- acechan, sin- qué nos queé! et: l: a po- i no sálo lamiís rópuSta. y sólida- creación per. pej- ador la Fe, el Hfbla, la. cótóún civilización: sibilidad de que, como a Roma, podamos de- souál, sino taMié n- la cordialidad generosa Se nos están cambiando. por el Tirano de la: vo; lverlé; enipérádofes. f para la vos ajena, el mismo safaw q ué p iso moda. materJal- y, hemos de advertir! quejnps Pü. es. h, gr 3, sí. él botín de, ñuestras s nyliSíidd de ütéj: lRM: A hallamos; ¡en 1lo? i? ste? it; es u premps encieñide; los apslitósj mi; 9 ímp! i rtá riquezas arrancar tpnésjeñ la: ReMAca Pde, o volvemos a éricpntr. ajiiós- a tíos ié iso éAVlrátÍHp í demig, Española y en cuantas. empresas y tro-