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MADRID DÍA 14 DE jNOVBRE. DE 1946. NUMERO SUELTO 40 CENTS, ÍS TRAFICO Y POLÍTICA D I A R I O IfcUS TjRADO DE IN F OR M A C I Q GENERAL MÉRICA tiene una puerta trabajosa de ccos compatriotas se han apercibido abrir. En sus umbrales hay, en ocade que, pasando del dicho al hecha y i siones? un deprimente interrogatorio a la. agresión patótíina del simulay Francia se ha publicado tima copiosa cro discursivo, la O. N. U. ha tomado, por selección de los Cuadernos de las consular, un rosario de requisitos fatigoso, firr medidas contra España, Lo mas sítú coni cr naoncs de Éeeüíoven. Autor 1 un aquelarre de fotografías y huellas dactiy genuino de ella, es decir, su a ma. ó sen- de esta obia es el inusicó 1 agó M. Piod hoHK laies y juta mentos, un cupo, acaso, dentro del que es preciso cabei. Cuatidc todo esto sibilidad, por otro nombre la Comisión So- me. Labor cuidadosa y comprensiva, poirque cial y Humanitaria d e la, Asamblea gene- los ext 1 actos del documento aparecen inteli- se ha vencid. o, entonces es posible ir dentro de Los plazos fijados de una punta a otra de ral de las Naciones Unidas, ha aprobado, gentemente enlazados pon una detallada expor gian maboya de xotosj un informe, me- posición, biográfica. Ll original era mucho su enteló territorio sin que una, -nueva fordiante el cual, España queda, excluida de t más exíengo y st ha perdido en gran parte: malidad rnás sea- exigida a nadie. liejva un sQbre sí el pasaporte por inercia, pcjrMa costodos los acuerdos que la O. N. U. pueda- alrededor de 400 cuadernos, de los cuales tumbre adquirida, por si se presentase, inopiadoptar en materia de control de estupefa sólo se conservan 137. nádamente, la conveniencia d e acreditar cientes. Sabed, pues, qu e apenas consumada Lo que se con ei- a mas da Ja imagen del la, personalidad, pero no porque- se ya j a a la victoria y antes de que la paz vuelva, la hombre que, paia comunicarse con sus semeO. N. U. ha decidido combatir el abuso de, jantes, debía emplear un. laborioso método ser conminado a exhibirlo nunca. EÍL la íec pción de 4i s a y llanalas drogas tóxicas, reanudando así el his- de inteicambio. No es imrgen integial, sino mente, los los, hoteles se fifnta, fe los- viaje pliegos de llegada) torial brillante y equívoco de la Sociedad 1 os; en los trenes- no aparece jamás policía fragmentaria y ha 3 tá sombna, la que surde Naciones. Equívoco, sí, porque las esalguno que ¡ecla- ma 1 documentación, y así, s e de estas notas. Compienden- ellas los tadísticas prueban hasta la saciedad que solo al arribar a Nueva, STork y al abando mientras cada país impuso, cuando las cir- últimos ocho años de k viaa de Beethonarlo 1 umbo a Éui opa, ha dév- exhumairse el cunstancias lo aconsejaran, métodos par- ven, de 1819 a 1827. La s conversaciones no son regulares ni olrdenadas, sino ásperas y pasaporte y someterlo al sellado de íigor. ticulares de pievisión y castiga, la toxiJtntre ambos instantes, el itinerario eguido manía, desconocida casi entre nosotros, no deshilvanadas. El humor cambiante se impo- por el área inmensa del país ha podida ser ne sotíie la docihdad úe us oyentes. Casi revistió, ni remotamente, caracteres de catan caprichoso y diveiso como se le liaya 1 lamidad colectiva. El opio, la morfina, la 1 ninguno se atreve, a contradecirle. Casi todos antojado al turista. cocaína sólo consiguieron wfectar la san- Se rinden a sas opiniones, que a veces no son, -piecisatrente, los más lecemendables En gre de Europa después de la gitena. por En realidad, una mutua confianza insosj sus preguntad y reflexiones, en sus réplicas pechable es la que mantiene el equilibrio y Saiajeyo. Antes, el Oriente aBia ico no violentaren l is peco airosas inquietudes de la pacifica convivencia en este pueblo de había contaminado al Oeste anglosajón, gerla vida. cotidiana, el autoritarismo de Beetho 730 000000 de habitantes. Esa mutua conmánico o latino ¿Por qué arte de birhbnlo fiaiiiza s e íefleja n todo. De muchos restauque el caso aislado se resolvió en p de- ven se hace rnás dominante. Caminaba Beotho- veu hacia la muerte, y la rantes es- posible salir sin, pasar por la caja mia y la excepción en contagio apenas surgió en Ginebra, patrocinada por el triunvi- preocupación ¿e u próximo fin llegaiía a ya que el camarero, con mucha sa limita a dejar la nota del pago sin exigiiobsesionarle. No faUan, por cieito, ¿n estes rato vencedor una magna y dispendiosa 16; el acceso al Metro, sin i abono fie los cuadernos, algunos ra os iluminado: es de la oficsma internacional de repiesión? ¿Por cinco centavos que cuesta traspasarlo ortoqué feacia la misma época apareció toda- época. Pero, en ningún memento, iBeethodoxamente, es asequible al menos ágil de sus una literatura de quioscp que, so pretexto ven se abandona a í mjsmo. ni denuncia su usuarios, en los descansos de los teatros no e contar lo ameno v sugerir lo misterioso, verdad interior; ni siquieia habla de- su se dan contraseñas ae salida, pero a ningún embellecía y publicfba el vicio? P o r que arte El genio del músico perfnatjece (encea medida- que la oficina de Ja Liga por la nadoi en su insobornable intimidad, amura- tianseunte callejero se le ocuirirá engrosar el público; los vendedores de periódicos paz consumía millones y recomendaba or- llado par la, sordera que lo aisla del munido, abandonan sus puestos con frecuencia peí o denanzas pieventivas j penales contra los ¿mpetmeable a esas encantpdoi a 1 debüidat- nadie es capaz de retirar uno solo de aquétraficantes, Acundía es regularidad v voludes de l e ai fastas, que suélela poner tanta llos sin su importe; y men el comercio- clandestino de estupefa- complacencia eui mteuogarse y lespondeise morboso abonar de abandonar el madrileño el placer el trarMa o cientes? Dijérase, y ya se dijo, que detrás sin ajena ayuda. autobús en descubierto, no es un placer del dé un oigamsmó tan inútil como caló, o a Ota a es la verdad del hombre que se mueBioadway neoyorquino. I su sombra, fnn cnaba cieito manpiprJio, que, ve en estas páginas, 1 c ta cierta punto autode acuerdo con los celadoies del fielato, En fin, la tónica es ésa: una mutua conbiográficas. La imagen reci a del músico, conseguía legalizar aliaos y abr r a la mer- transmitida p i la leyenda, sur e aguí en s sti fianza, sólo concebib e n las pequeñas ciucancía mercados nuevos. ¿Se trata de e o exacta piopaicióm. pero más ll na de mati- dades suizas, es á q ¿ié rema en este país que me devuelve) por correo, a mi domicilio, a ctia vez? ¿Se pretende, so pfetexta de re- ces El caiácte. eminentemente realista da las veinticuatro horas de su olvido en el t en sidenciar como supuesto dehcuerte de gue- sus preocupaciones no, deja de sorprender, y íra si Gobierno de Madrid, exclujr a Es- ha ía diríamos que desencanta ¡Pensamos t que, con el nombr de Chief, hace el trayecto de Nueva York a los Angeles, e l reloi de siempre que los artistas vhen como sgnaámoro abandonado en. el departamento. A mí, paña de la ofensiva mundial contra la dro- bulos, extraños a la tiiste veidad del mundo subdito- de un país en el qtue, según cuenta ga a fia de que, la duoga piieda inundar Eu- en, tonto! Y Beet- hoven da la sensación de Melchor de Almagio San Martín, la In eníopa plr los puertos y fionteras del Suroesdencia de Pa ¡a ¿ío había de cubrir las profute peninsu ar? Con más sensatez quie sar- Una éscrupdlosa dueñaxde casa, ai quien ansas bajas de cucharillas, a la mañana sicasmo, el delegado de la Argentina, doctor gustian los detalles materiales de lajexisten- guiente de un baile- de gala... Corom ñas, decíalo en una Asamblea, for- -cia: lo que puede o tío enccjntiarse! n los ál- j macenes de provisiones, el alza y baja de las A quiein en América no este dispuesto a 1 mada por los grandes, los meaos grandes y servir con casi todos 1o s chicos, que si el tráfico de subsistencias, la calidad de los vinos hún- j, sujetarse ypero estricta honesta entrega la inexpresa tabla de. prescripnarcóticos const tüye, por encima y por fue- gaios, el precio de los libios de medicina y ciones vigente, nada le queda por hacer sira de las situaciones políticas, pn proble- las libierías ¿n que se- venden... He aquí el, no knzaiisé al camino. Ahora bien, las cosas ma tmivevsal, su solución ha de ser tam- punto neurálgico y denunciador Los terao- i como son; al camino se lanza mucha gente: res por su sallud concluirán absorbiendo alh bién mancomunada y solidaria (ésa es el oanqsiSr. Y es que, realmente, en Así ha hablado el lenguaje, diplomático músico que, en su lecho de en, fermo, inte J A m é n el término medio entre el gángster woga ansioso a sus médicos y amigo- Se El dekmien sartido podría denunciar el y el probo ciudadano se da muy poco. Así, mismo desatino mediante la proposición de queja, ¿íde consejos, d spute y responde el pícamelo, cáncer nacional español, no es- que, si se prescinde de España, no es tanto ratos crea actitud. Acentuase el sentido trá- en honor, a la verdad, fauna de esas latitua título de vejamen cuanto porque la bu- gico de las últimas hoias... ces. El gángster, sin embaí go, con su trágica Diiama ¡de la, criatura humana que, prisiolocracia de la O. N. U. tiene ahora, como secuela de asaltos, depredaciones, vjblacionera de su soledad, ha luchada duramente kntes i m o la burcciacia ginebrina, razoT B s, robos escandalosos y muertes, sí. Concon, la x ida mientras l e ritmo s de la- ¿ieilra t t a el gángster, la sociedad ameifcana desplienes c; fnarciales para qu otra vez fracasase la defensa de Occidente Contra el vene- y del cielo afluían grandiosos a stt entendi- ga, piimero, una organizacióa eficacísima, no amarillo ¡miento cieiklor. montada con todos los medios materiales v MARIANO DAR ANAF precisos de que Hollywood nos- tiene, a traMANUEL VEGA P CUADERNOS DE B E E T H O V E R E A