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N le íe. ccncícenicís y rtcorfla mos. cotidra náménte qUR- Ei es eLJZadre n. u. e 5 trQ- iq. ue... e ti. ii, Jos cielos! os dicen que el cielo ha. sido este año Pero, ¿qué ha sucedido con el pin? Enpropicio, y la cosecha, pingüe y bien tre Dios y el hombre se ha interferido el granada. Del campo maternal nos lie. logrero, que retiene el pan de cada día, el ga un ai reculo prometedor de alivio y de de todos, y lo convierte en un artículo suntrojes colmadas. Dios, que viste el ave y tuoso. Sobre el pan humilde y santo d cahermosea al lirio, ha multiplicado la ale- da día especula la codicia, granjea, la inigría de los hombres a su tiempo y sazón. quidad- -como diría Job- -para sustraer el pan al indigente. El pan de cada día nos Las tierras, grávidas ayer con su caudal de espigas encorvadas, han rendido ya ge- llega recargado de usura; nos llega amarillo, porque lo ha manoseado la codicia; nerosamente el fruto de su flor. Y ahora nos viene negro y mal amasado, porque el descansan en la humildad de los rastrojos y fraude y la mixtificación le han afeado la exhalan un ancho resuello de complacido descanso, como si comprendieran que han blancura y e han hecho objeto de negociasido ocasión para que los hijos de los hom- ción venal, de negra mercadería. bres prosigan salmodiando a lo largo de sus Nunca hubiéramos creído que la vida se caminos: El pan nuestro, de cada día dánosconvirtiera en una lucha enconada por el le hoy... pan de cada día, que hemos de ganar- -es ¡Gran maravilla, Señor, y misterio gran- cierto- -con el sudor de nuestra frente; pede éste del pan! Dios prodigó el pan, y el ro que ahora hay que arrancarle de la maagua, y la luz con mano munificente y no no avara del mvreader, del fenicio del traficante, que negocia con el hambre de los abreviada, para que estas cosas elementapequeñuelos de Dios. les nos alcanzaran a todos y delataran que Se habla de una batalla contra la codiDios está avecindado entre los hombres. cia. Así sea. Y contra la iniquidad de los Nos enseñó que, cuando oremos, pidamos humilde y confiadamente el pan nuestro de que deforman los designios de Dios, que quiere que todos pidamos el pan nuestro de cada día. El, en los días evangélicos, acariciaba con sus manos, hechas a bendecir, cada día. Y que todos participen de él, y que tengan paz porque pueden vivir y enlas espigas gruesas gue vanguardiaban los caminos de Galilea, y tomaba de la abun- tenderse en la comunión del pan. Del pan nuestro de cada día. dancia de sus granos para reparar la fatiga de sus jornadas. Y los fariseos, de mirada P. FÉLIX GARCÍA turbia y codiciosa entraña, le murmuraban (Agustino. a! Maestro. Por dos veces multiplicó prodigiosamente el pan, para que comieran en abundancia, hasta saciarse, las turbas, hambrientas de su palabra, que eran los mend; gos de Cesárea, los pescadores del Tibej: ades, los porquerizos y pastores de las P. GARCÍA. Instalaciones garantizadas. montañas del Carmelo, los publícanos y alle- Coloriros, 3. -Teléfono 10115. -MADRID. gadizos de la gentilidad de Tiro y de Sidón. Y todos los días se multiplica el Señor en el renovado y suavísimo misterio del pan en la Euparistía. JSanta. SIN ENTRADA NI FIADOR EL CADA D Í A AGOULT toria del cosmopolitismo. Para el siglo x i x y para el x v m y acaso también para el x v n el cosmopolitismo tiene un denominador común: Europa. Pero no hagamos caso en cuestión de limites a los tratados de Geografía. Europa quiere decir Occidente. La limita, en la longitud, el meridiano del golfo de Finlandia, y en la latitud, el paralelo que marca las i- cgioncs eu que apenas hay verano, en que llueve n? verano. Hay personajes, más de Europa, que de las naciones a q. Ue pertenecieron por sangre, lengua y linaje, sobre todo en el siglo xix. Ahora ya van desapareciendo. Uno de estos personajes es la condesa de Agoult, tan conocida po. r sus amores con Liszt. Se llamaba María Flavigny. Primera señal de cosmopolitismo: era francesa, hija de un oficial del Ejército y vizconde, y nació en Alemania, en Francfort del Meine. De su marido, el conde de Agoult, tuvo una hija, madame de Charmacé, la cual, con el seudónimo de Sault, publicó un libro sobre las Mujeres griegas en tiempo de Hornero. La condesa de Agoult se hace la compañera de Liszt, el mago del piano, el compositor maravilloso de Jas rapsodias húngaras. ¿Quién no recuerda su enorme cabellera blanca? De Liszt tuvo María Flavigny tres hijos: un varón, que murió siendo niño, y Blandina y Cosima. La primera casó con el político francés del Segundo Imperio, Emile Ollivier. La segunda, con el músico Hans von Bülow, de quien se divorció para contraer matrimonio con Ricardo Wagner. Es la madre de Sigfredo y fue, durante muchos años, en su vejez, el alma de las representaciones de Bayreuth. La condesa de Agouit es escritora. Firma sus libros y artículos con el seudónimo de Daniel Stern (no la confundamos con el inglés Lorenzo Sterae) Daniel Stern cultiva la novela, la crítica de a, rte, a lo Piderot y lo Baudelaire; las memorias, las impresiones de viaje, los estudios sobre Alemania, e n los que imita a madame de Staél. Su novela Nelída contiene, bajo clave, sus relaciones con Liszt y las causas de la ruptura. Se inmiscuye en política. Ataca a Luis Felipe, Escribe una Historia de la revolución del 48. Estudia la política de los Países Bajos en los finales del xvi y comienzos del x v n Da a la estampa los Diálogos de Dante y Goethe, la Tragedia de María Estuardo. Nos informa, sobre Heine y el poeta alemán contemporáneo suyo Fernando Freiligrath. Se contradice de unos libros a ctros y rehabilita la memoria, de Luis Felipe y los hombres de la Monarquía de Julio. Hace representar un drama histórico acerca de Juana de Arco y compone unas Memoria. referentes a sus años de juventud (1806- 1833) que pueden servir de continuación y de apoyo a otras Memorias interesantísimas de otra europea del x v m la pintora madame VigéeLebrun. La. condesa de Agoult vivió sesenta y ocho años, del 5 de diciembre de 180 Í al 5 de marzo ele 1876. En el Pére Lachaise, de París, descansa en un monumento funerario del escultor Chapu. Pommier la dedicó un libro en 1 S 67, nueve años antes de su muerte. Hoy está nury olvidada. Losviaj- es por Rnropa son difíciles. El europeísmo que ella hubo de encarnar en Francia, en Suiza, en Alemania, en Austria, en Hungría, se va extinguiendo y se reemplaza por los nacionalismos o por las organizaciones socialistas internacionales, tan lejos de la civilización, de la exquisitez de alma, sensibilidad y cultura, que un dia la tuvieron per mus a e imagen viviente. Eñ las rapsodias de Liszt flota el alma de la condesa de Agonlí, como a helWn delicada de Matilde Wa- endone, en fl ífc- mríltihmiento del Tristún wagnerinno. S ERÍA verdaderamente curiosa una his- Pararrayos JÚPITER MUEBLES A PLAZOS CAM S METÁLICAS Para la fracción del pan se sentaron a una misma mesa Dios y el hombre, y el pan Tresillos, dormitorios, armarios lana, comedoquedó constituido en el supremo vínculo de res, aparadores, mesas, etc. Grandes facilidala caridad, en el signo más universal e indes de pago, teligible de unidad y de comunión. El pan ALMACENES RUIZ- PONTEJOS, 1, 1. izqda. que depositamos en la mano del necesitado es la moneda de Dios, que iguala en el amor ANEMIA al que la da y al que la recibe. Y el mendigo ARTRITISMO- -hermano de Cristo, delegado de Cristo- -INTESTINOS besaba en otro tiempo religiosamente el pan DIABETES recibido con piedad- porque el que lo daba previamente lo besaba con amor, como el ESTOMAGO Santo besa las llagas del cuerpo cancerado. Después, el mendigo y el señor se socializaron con exceso, hablaron con solemnidad y con ira de revindicaciones, y se rompió entre ellos el vínculo sagrado del pan nuestro de cada día. ¡Qué fuerte y expresiva vinculación esta del pan! Al Señor, resucitado ya, no le reconocieron los viajeros de Emaús, a pesar de ir confiriendo con ellos de camino y en largo coloquio, sino a la caída de la tarde, INDICADÍSIMAS ER LOS sentado a ia mesa convivial, por la forma TRATAMIENTOS SULFA llOICOS adorable de bendecir y fraccionar el pan; le reconocieron en 3 a persuasiva unción de las INSUSTITUIBLE AGUA DE M ffA manos que al tenderse, acortan distancias y valen, más que por el don, por la gracia del movimiento con que saben dar. El Señor acude con preferencia en sus en- MISIONEROS HIJOS DEL I. CORAZÓN DE MARÍA señanzas a la parábola, a la semejanza, al rico simbolismo del pan. Es el buen Sembrador Cea Bermúdez, 53. -Teléfono 37467. -MADRID que hará la selección definitiva entre las Preparación para el ingreso en la Escuela de mieses logradas y la zizaña intrusa. Contemplando los campos tendidos de Genesareth, propuso y esclareció a los discípulos la parábola, profunda y bella, del sembrador que salió, al romper del día, a sembrar su se- Magnífico Internado, en la misma. Residiencia, para los alumnos de provincias, A mentera. También entonces revolaban ya en torno de la semilla los pájaros agoreros y Profesorado Compuesto de Ingenieros Agrónovoraces, que hacían estremecer la voz del mos especializados en estas enseñanzas, Mae tro. En la vida de la naturaliza y en la vida de la gracia el pan tiene una profunda y COMPRA BRILLANTES- -fflHM vasta simbolización. ¡Ese pan nuestro de caA R E N A L 3. Residencia- Academia Claret INGENIEROS AGRÓNOMOS J 0 YEÉÍÁ MATO Luis ARAUJO- COSTA