Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABO. V I E R N E S 26 DE JULIO DE 1946. EDICIÓN DES EA MAÑANA. PAG. I I ínclito patrono el gloriosísimo Apóstol Santiago. Gratísima es para mí esta ofrenda de manos de un delegado a quien me unen amables vínculos de paisanaje y amistad y el padrunazgo de mi consagración episcopal; y de un marino abnegado e ilustre, que ha prestado servicios poco conocidos pero muy valiosos a la Patria, en el glorioso Movimiento nacional, colaborando dignamente con el forjador de la victoria en delicadas misiones diplomáticas y en puestos difíciles de direceón de nuestra Marna de guerra. Con emoción muy honda acepta la Iglesia compostelana este d e v o t o homenaje de la ofrenda nacional como un testimonio perenne de la gratitud de España hacia nuestro padre en la fe y en la vida cristiana y vigilantísimo defensor en las vicisitudes tan diversas de su hstoria. Y ¡rebosa de tanto júbilo al ver postrado ante la imagen bendita del Apóstol a tres preclaros ministros de España y al brillante cortejo de autoridades y representaciones que con la insignia de Santiago en el pecho veneran al Hijo del Trueno e imploran su constante favor para la grandeza y la, prosperidad del jacobeo pueblo de sus amores. El santo Apóstol desde el cielo recibe y agradece los sentimientos devotos de la Nación querida, tan elocuentemente expresados por vuestra excelencia y presenta este homenaje y nuestras oraciones como fecunda semilla de celestiales bendiciones ante el Trono del Altísimo. Recogiendo, excelentísimo señor delegado, vuestras atinadas observaciones- sobre el eficaz patrocinio de Santiago, a través de la Historia Patria y la fidelidad inquebrantable de España a los doctrinas evangélicas que nos enseñó nuestro santo patrono, no puedo menos de hacer resaltar con la mayor complacencia que, efectivamente, es España la nación predilecta de la Providencia y como el pueblo elegido en la Nueva Ley para ser baluarte de la fe católica y vanguardia de la cristiandad en el mundo entero. Hoy m i s m o es evidente un espectáculo ejemplar el que ofrecen España y su Gobier no al invocar en estos momentos y con frases tan expresivas y emocionadas al Apóstol Santrago, por boca de uno de sus ministros. NUESTRO SENTIDO CRISTIANO DE LA VIDA Y DE LA HISTORIA Esto significa que la nación y su Caudillo siguen mirando constantemente hacia el cielo, agradeciendo favores y pidiendo beneficios, mientras que en otros países es tan frecuente el que los conductores de los pueblos se tapen los ojos con lentes ahumadas; en frase de Pío XII, para no ver! a acción de la Providencia en el g- obiemo del mundo o se avergüencen y recelen de- a invocación de Dios, Creador, Padre y Señcr; del Universo, cómo si la Humanidad pudiera llegar nunca a una mayoría de edad en que se baste a sí misma para resolver todos sus problemas o como si los grandes hombres temblasen, según dice de los modernos filósofos, uno, compatriota nuestro y recién convertido, ante la noción del Ser Supremo, cuando surge majestuosa, pero indeseada en el horizonte de sus meditaciones. Se cumple realmente en grandes y elevados sectores del mundo político internacional lo que ya 1 Apóstol San Pablo echaba en cara a los filósofos de Grecia y Roma cuando les decía que: Ve itatrn Dei in justitia destinent aprisionan la verdad de Dios con la injusticia de su conducta rehusando glorificar al Señor y darle gracias por sus beneficios. Por eso, Dios. de quien nadie se burla impunemente, permite que sean a veces. estériles las gestiones e industrias de los hombres para establecer un sistema de justa y estable pacificación del mundo, víctima de tan espantosa y general desolación. En cambio, España, discípula aprovechada é hija fiel y agradecida de Santiago, a cuyo espíritu y protección debe las mayores glorias- de su Historia, como acertadamente habéis proclamado, excelentísimo señor, España ha tenido siempre y conserva por dicha nuestra un sentido cristiano de la vida y de la Historia y lo expresa gallardamente en su lengua, je y en su conducta y especialmente en el culto público al Señor, a la Virgen Santísirna y- a los santos. LA MARINA DE GUERRA Y EL APÓSTOL Bien decís, excelentísimo señor, que la Marina española, al igual que el resto del Ejército, no puede olvidar a Santiago, el marinero de Galilea, que vino a España por las rutos del mar y por ellas volvió a Jerusaléri, desde donde nos envió, en una nave, el precioso tesoro de su cuerpo sagrado. La Marina de guerra, nacida cabe al sepulcro del Apóstol, creada por un prelado ilustre para defender su templo y sus reliquias y la tierra que lo- s piratas córtenos llamaban Jacoblandia (La tierra de Jacob) obtuvo del hijo del Zebedeo muy señalados favores y le dedicó fervientes homenajes de gratitud como el gallardete de Lepanto, enviado por D. Juan de Austria, el héroe de aquella jornada gloriosísima y que la basílica compostelana guarda como valioso exvoto y ofrenda en las grandes solemnidades. Ni podemos olvidar que fueron las naves de España las que llevaron al Nuevo Mutido y a las islas de todos los océanos la religión bendita que Santiago nos enseñó, multiplicando de este modo la eficacia de su apostolado. P. eirmanenzca siempre en todos los españoles la confianza filial en el Patronazgo de Santiago; que no se interrumpan los cultos y ofrendas tradicionales y estamos seguros de que. mientras suba al cielo 1 a oración litúrgi- ca, envuelta c- n espirales del Humo sagrado del incienso, no dejarán de bajar sobre nosotros las misericordias de Dios. Que el Santo Apóstol nos conceda lo que acabáis de pedir en vuestra hermosa y devotísima invocación, para que siga siendo Santiago el sidus ptjulgens y el defensor almus Hi cible. Hoy, que el alma de Espaíla se yergtte gozosa en aspiración sublime hacia los valo ares espirituales, cuando se han abierto las viejas arcas, que custodiaban las ejecutorias de nuestra noble ascendencia, cuando hemos descubierto de nuevo la ruta de Compostela, que son las de nuestros destinos, proclamamos aquí, como hicieron nuestros auténticos antepasados, nuestra fe en Dios, nuestra complacencia en militar bajo vuestro caudillaje y patrocinio, y nuestra confianza tn la grandeza y glorioso porvenir de España. Señor Santiago, Patrón de lss Fspañas: en e sta sagrada ceremonia, cumplida bajo las viejas bóvedas de este grandioso templo, testigo que, en su mudez, evoca siglos de historia eatria y milenios de fe y fervor religioso de innumerables peregrinos. En estos solemnes momentos en que mi corazón late acelerado, embargado por la emoción, tanto por la alta representación, que ostento. como por el carácter de la misión que tengo el honor de desempeñar, os dirijo mi fervorosa súplica, impetrando vuestra poderosa protección: PROTECCIÓN DEL GLORIOSO APÓSTOL PARA NUESTRA PATRIA Y EL INVICTO CAUDILLO Para nuestra amada Patria, la de los nobles impulsos, la de los ideales destinos y la de las heroicas gestas, para que jamás, pese a los ataques de la mentira y de la pasión, deje de militar bajo vuestras banderas y de recorrer las rutas de Compostela, cumpliendo la misión provincial con que Dios la distinguió entre todos los pueblos de la tierra. Bendecid, Señor Santiago, a nuestro glorioso Caudillo, para que, alentado con vuestro espíritu, no desfallezca en el esfuerzo titánico con qué quema su existencia y energías en servicio de España y para que Dios continúe iluminándolo en la más acertada gobernación de la Nación. Derramad vuestra bendición sobre el egregio prelado que rige esta archidióoesis. Así como sobre la gloriosa Marina, a fin de que surja pujante, renovada, sobre las tumbas grandiosas de sus víctimas, abiertas entre el azul del mar y la inmensidad del firmamento. Bendecir, también, glorioso Patrón de España, a las demás Armas, que, cí n la Marina, constituyen la espina dorsal de la Patria. Así como a? las madres e hijos de España; a fin que no se apague en su alma el aliento jacobeo, para que estén prestos a defender, hasta con el derramamiento de su sangre, el sagrado depósito que ríos habéis legado. Bendecid, finalmente, a este humilde peregrino, que os trae la proclamación oficial de la fe que España profesa valientemente y se honra en confesar, como su más preciado tesoro, sus íntimas y arraigadas creencias cristianas, así como su inquebrantable fe en el glorioso porvenir de España, conducida por su ínclito Caudillo, bajo la égida de vuestro patrocinio. Así sea. Residencia EL PLANTÍO Km. 13,500 carretera de La Coruña HOY Viernes, 11 noche a la madrugada Cena americana con intervención de las figuras del ¡arte español Contestación del obispo auxiliar de Santiago ESPECTÁCULO EJEMPLAR EL QUE HOY OFRECEN ESPAÑA Y SU GOBIERNO Recibió k ofrenda, en nombre del arzobispo de Santiago, doctor Muñiz Pablos, que no pudo asistir por razones de salud, el obispo auxiliar de esta diócesis, doctor Soufco Vizoso, que contestó a la invocación leída por el delegado del Caudillo, en medio ie un impresionante silencio, con las siguientes pa labras: Excelentísimo señor: Honradísimo con la alta representación del muy venerable y muy! querido excelentísimo señor arzobispo, recibo en su nombre la tradicional ofrenda que por vuestras manos entrega la nobilísima nación española y su providencial Caudi 1 ívvstao Carmela Montes: Minerva Moleña Luis Maravilla DANGAR MAIDA- DE MORENO- GALINDO- SIRÓ SUTER Reserve su mesa al teléfono 40000 Se alquilan TIENDAS y oficinas y un local con terraza, magnífico, para Restaurante en edificio nuevo y céntrico. nmobiliaria Urbana. Avenida José Antonio, 11. r e.