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A B O. VIERNJES 26 DE JUMÓ BE 1946. E B r a o S Í) EJ I ¿Á AlASÁííA. PAG. 10. de España, depositó la tradicional ofrenda, que ha sido instituirla en 1643 por el Rey don Felipe IV, en las Cortes de. León y Castilla quistó para su Dios, surgiendo entre nosotros I invasión más temible que la de los bárbaros, un reino cristiano que recibió su constitución más peligrosa que la agarena y más despótipolítico- religiosa en el Concilio III de Tole- ca que la napoleónica, amenazaba a España, do, en el que adjuraron el arrianismo el Rey Europa y al mundo entero. Se trataba de la má 5 grande ola de barRecaredo y la mayoría de sus vasallos. CUANDO EÜKOPA SE SINTIÓ AMENAZA- barie que han contemplado los siglas, alud inDA POR LA INVASIÓN AGARENÁ, ES- menso- que, en su avancé siniestro, había claCRIBIMOS LA GESTA D LA vado, sus venenosas garras sobre el ensangrentado cuerpo de España. No pretendía esRECONQUISTA ta barbaja acometida implantar un culto erróMás tarde, cuando Europa se sintió ame- neo sobre la divinidad, trina en personas, conazada por la invasión agarena, España, y sus mo intentaban los visigodos amaños; no ashijos, bajo la égida de Santiago, Caudillo de piraba esta nueva concepción a sustituir Ja nuestras batallas, escribió la gloriosa gesta de Cruz por la Media Luna, la fe por el fanatis ¡a Reconquista durante ocho siglos de esfuer- mo y el Evangelio por el Corán, pero siem- zos, deteniendo, venciendo y expulsando de pre dentro de un sentido espiritualista de la nuestro suelo a los hijos del desierto y aba- vida y de la Historia, como pretendían los tiendo, más tarde, su poderío naval con la agarenos; no se trataba de un simple absoluvictoria de Lepanto, salvando con ello la ci- tismo imperial, con afanes de dominación temvilización cristiana en Europa y en el mundo. poral y sin contenido religioso, que era la Una vez unida España, no sólo por la pro- mercancía ideológica de la gesta napoleónica; fesión de la misma fe, sjno también en el no, esta nueva aberración iba mucho más allá; orden político, nuestros Reyes Católicos, for- su tctal contenido era negativo y destructor: jadores de nuestras pasadas grandezas, bus- quemar los femplos, exponente de la piedad can más amplios horizontes a la fe predica- de nuestros mayores; extirpar todos los imda por Vos en nuestro suelo, y, bajo la di- pulsos nobks e idealistas de los pueblos, dirección maternal de Isabel y la fe de Colón solver el hogar y la familia, suprimir entré y de los Pinzones, se produce A aconteci- los hombres el nombre de Dios y predicar miento más grande de la Historia, después de que la religión es un opio para el pueblo; la Redención, que fue el descubrimiento de cerrar y tapiar, en una palabra, el partenón un nuevo mundo, al que fuimos más con afán de Atenas y convertir en escombros la basímisionero y evangelizador que con espíritu lica de San Pedro, en Roma, que eran y son los supremos expelientes de lo estético y. lo mercantil y materialista. religioso, los máximos estímulos de la senCuando, a principios de la Edad Moderna, sibilidad y del espíritu. una llueva concepción religiosa y político- soPara contener y aniquilar esta invasión de cial amenazaba en sus mismos cimientos a la Iglesia de Cristo, nuestro César consumió su lc- s nuevos bárbaros, España estuvo a la altura egregia, vida en defensa de la fe cristiana de su destino y siguió la ruta imperial que le amenazada y dio la batalla a los príncipes señala su misión providencial ta el mundo. Para ello se puso en pie, en un Movimiento protestantes coaligados, conteniendo en Mühl- salvador de solidaridad nacional, y prestó berg el alud de destrucción de la Esposa de a la lucha, en defensa de sus altares se de sus y Cristo, y haciendo posible la verdadera re- hogares, con espíritu de Cruzada, como ha sido forma, que recibió impulso decisivo en Tren- autorizadamente, calificado nuestro glorioso to, Concilio tan español como ecunémico Movimiento. en el que, mediante lá doctrina sobre la justificación, se salvó la unidad moral de od 3 EN LA ULTIMA. CRUZADA HUBO DE los hombres. RESCATARSE EL CONCEPTO DE LA PATRIA Cuando, en tiempos cercanos a lo? nuestros, un nuevo César pretendió hacer de Europa Fueron sus estímulos en esta lucha, ante un Imperio, sometido a su señorío despótico, todo, poner a salvo y en seguridad nuestra y de España una colonia, nuestra Patria, en santa fe, amenazada; el ideal religioso, civiliun, glorioso levantamiento, impulsada por su zador y patriótico, que fue forjándose a tracoraje religioso y patriótico, abatió la sober- vés de nuestra existencia, bajo vuestro patrobia del corso, cuyos soldados, que habían re- cinio; rescatar, el concepto de Patria, atacada corrido en triunfo todos los confines del Con- y vilipendiada; salvar nuestro Imperio, forjatinente, vieron, con asombro, las águilas de do al calor de las venerandas piedras de San sus pendones abatidas por las bayonetas de tiago, del Pilar y de Guadalupe. Para ello, evolos nuestros en Bailen o destrozadas entre camos aquellos días de poderío universal ett los escombros humeantes de Zaragoza y Ge- que el nombre de España resonaba y era benrona. decido en los lugares más lejanos- del univerEN TODAS LAS GESTAS ESPAÑOLAS, LA so, porque la riada de peregrinos pregona- glorias y los misioneros soldaESTRELLA POLAR FUE LA DE SANTIAGO ban nuestrascruz de Santiago, bordaday en sus dos, con la En todas estas gestas, la estrella polar que pechos y estandartes se presentaban ante los orientaba a nuestros capitanes era la Vues- pueblos como nuncios de una doctrina ecumétra, Señor Santiago, que alumbraba los cami- nica de salvación. El espíritu de Santiago, que nos de nuestros destinos. En nuestros días, había producido el milagro de que España, al estos caminos llegaron a estar quebrados de no caber en sí mi ¿ma, se desbordase para alumsimas. barrancos y valladares por la acción hacia tierras ignotas de de la impiedad. Sólo los que. tenían madera de brar mundos, y cristianizarlos, creando leyenda, con ello mártires y no habían sentido desfallecer su y civilizarlos un Imperio espiritual, incomparablemente más fe se adentraban por las gloriosas sendas, que parecían de aventura, en los últimos años de grandioso y excelso que el 3 e los Césares de desespañolización, que es lo mismo que de- Roma o el de Carlomagno, fue el gran motor cir de descristianización y de ateísmo. Una de esta gesta de liberación, que cristalizó venturosamente en la gloriosa victoria conseguida y proclamada por nuestro, providencial Caudillo, en primero de abril de 1939. De nuevo surgió la España auténtica, la España de Santiago, la misma que hoy, pasadas las horas de pesadumbre, convierte de nuevo los caminos de Compórtela en bullir de corazones y en iluminarias de almas enardecidas por la fe. Milagro de la cruz- espada del Apóstol, que nos Marca IDEAL El más perfecto y eficaz abrió nuevamente los caminos de la victoria, sistema de refrigeración por hielo. cortando a mandobles las ataduras con que CRÉDITO L 0 SNÁZ, S. A. pretendían encadenarnos a nuestros enemigos. Clavijo es una realidad, al memos para la Arenal, 3 Madrid. Central: Plaza Vasconia, 1- San Sebastián. fe de un pueblo que, cuando creyó en la sagrada leyenda jacobea, fue grande e inven- La ofrenda al Apóstol SIGNIFICACIÓN, DEL VOTO JACOSE El ministro de Marina, almirante Reg- alado, en nombre del Jefe del Estado, hizo la tradicional ofrenda con estas palabras: Glorioso Apóstol, Patrón de España: En representación dej Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos, que es lo mismo que hacerlo en nombre de España, civilizadora y misionera, llego, con espíritu peregrino, hasta vos para presentaros la ofrenda nacional, establecida en vuestro honor cr voluntad de nuestros mayores. Esta ofrenda jacobea, muestra de reconocimiento al Patrón de España, constituye una earga de justicia, desde luego, como le estatuye nuestra legislación histórica; pero- tal carácter no agota su contenido. Su significación es mucho más honda y compleja, y de tono muy superior a la simple entrega de una donación o al frío pago de una deuda. En, el fondo late el alma entera de España, forjada a través de los tiempos mediante los hechos heroicos, que son como los hitos sublimes que señalan la trayectoria ydirección de esa gran vía que co- nstituye la sustancia de la historia de un pueblo, en s u andar a través de los siglos. Para quien está acostumbrado a elevar sus miradas a lo alto y calificar los hechos, sitúan- do! os en la trayectoria providencialista que guía el desarrollo de! a Historia Universal, en esta sencilla ofrenda se halla inmersa la misión augusta y eterna de España. Así como en la Antigua Alianza hubo un pueblo encargado por Dios de ser el depositario de su Santa Ley y centro donde se rindiese al Creador un culto no contaminado por las aberraciones de la superstición y de la idolatría, llamado por antonomasia el pueblo elegido así también, en la Nueva Ley hay un pueblo elegido pox la Providencia entre todos los de la tierra para que conserve entre los hombres, cuando éstos se desvíen de la trayectoria cristiana de vida, el culto al verdadero Dios; pueblo encargado de realizar las grandes empresas histórica? cuando fue preciso salvar la cristiandad en las agudas crisis que la han conmovido y agitado. Ese pueblo es España, de la que tesemos el honor de ser hijos ESPAÑA, POR HABER FORJADO EN EL TEMPLE HEROICO A SUS CAPITANES, MERECIÓ LA PREDILECCIÓN DIVINA España, que ha forjado a sus hijos en el temple heroico de s sus capitanes en la lucha contra los romanos, mereció, como muestra de especial predilección divina, la visita en carne mortal de la Santísima Virgen del Pilar en Zaragoza; mereció también el don inestimable de haber sido evangelizada por Vos, Glorioso Apóstol, intrépido defensor de las glorias del Divino Maestro, que ostentáis el honor de haber sido el primer discípulo de Jesús que habéis sellado con vuestra sangre la. fe en la Divinidad del Crucificado. España, como singular prerrogativa, tiene el honor de- custodiar vuestro sagrado cuerpo, traído por rutas de misterio y de fe, y venerado en esta grandiosa basílica, elevada por e! fervof peregrino de millones de cristianos, venides aquí desde todas las latitudes, para ha. cer profesión de fe eji Dios y rendir culto a la- España misionera, sobre la que extendéis el manto de vuestro eficaz patrocinio. Desde que habéis asentado vuestro señorío sobre nuestro suelo, vuestra cruz, de forma de espada, señaló con trazos firmes la ruta de nuestros destinos. Fuimos grandes, audaces, guerreros, navegantes. misioneros y conquistadores, mientras llevábamos en el corazón, marcada con fuego de amor, la silueta de esa cruz. Cuando la avalancha de los bárbaros invadió nuestro sagrado suelo, España los con- A PLAZOS LA MiJOR NEVERA METÁLICA