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ABO. VIERNES 12 TOEJUMO DE 1846. EDICIÓN DB ItA MARAÑA. PAG. I t 1- L MUNDO A TRAVÉS DE NUESTROS COR RESPONSALES A B C EN LONDRES Bevira y su discurso, Londres I I (Crónica telegráfica de nues. tro corresponsal. Bamest significa en inglés, celoso, diligente; Aunque con distmta ortografía, su pronunciación es la misma que, la del nombre depila. del actual ministro de Asuntos Exteriores, doblemente activo y celoso por su nombre y por sus obras. De frente amplia ¿oh nariz ancha y labios carnosos; ojos, que se adivinan tras unas im potientes gafas de pasta negra, socarrenes, per queños y penetrantes; hombros más- anchos, PARA CABALLEROS porte fornido, Ernest Bevin es hoy día el. pedestal más firme de la política británica. Su mentalidad e si sólida, como su cuerpo; su visión poJíííca, penetrante, como su mirada. E l importantísimo discurso pronunciado ayer en París por Mr. Bevin es, como su f autor, celoso sólido y terminante. Sesenta asaderas de hilo, pescadoras, walters nickys trajes de baño de y cinco minutos duró su lectura; y aunque una y dos piezas, pantalones de baño de la Prensa no 16 dice, yo me permito sospepunto de lana y de tejido impermeabilichar que, entre párrafo y- párrafo, la mizado, albornoces, zapatillas de baño, zarada del. inglés, tuvo que tropezar con. la patos de lona, camisas de sport de Molotof, porque cada palabra, cada idea, es un dardo. finísimo lanzado a la política Americanas de verano, trajes mil raTusa en su zona de ocupación de Alemaniayas pantalones, jerrtys, batas de seda, Para mejor comprensión de este discurso pijamas, camisas, corbatas, calcetines, es preciso recordar algunos antecedentes. La etcétera, etc. Y un gran surtido de pañezona británica en territorio germano cuesta ría ligera: frescos tropicales, etc. Y al pueblo inglés- -que lo paga con sus impuestos- -ochenta millones de libras, mientras oue sastrería y camisería a medida. Entrela zona rusa produce a la Unión Soviética suelo, s muchísimos millones de rublos. En la famosa reunión de Potsdam, los puntos de vista inglés- y americano coincidieron en que había Sederías Carretas que considerar a Alemania como una unidad económica, a base de redactar un programa de exportaciones e importaciones que fuera comúrTpara todo el territorio. Los rusos no sólo se opusieron entonces a este programa, sino que? hoy día se niegan a que, salga de sui zona ningún producto sobrante, con grave perjuicio de las zonas inglesa, francesa y americana. En una palabra y reduciendo el problema a su expresión más simplista: mientras los rusos se enriquecen en su zona, los ameriCompañía canos han de gastar sesenta millones de- libras y los ingleses ochenta en- mantener las Real suyas respectivas Es e e, ra, pues, el panorama Holandesa cuando Bevin, después de limpiarse las gafas 4 e Aviación cpn su aliento y un pañuelo, sacó d? su bolsillo un legajo de cuartillas, se balanceó en -su asiento, tosió, carraspeó y dijo fe que a continuación extracto: E l pueblo británico no está dispuesto a seguir costeando ocupación mientras que otras zonas produAlcalá, 31 cen un excedente de riqueza. Para evitar esta injusticia propongo un acuerdo con las Madrid. siguientes bases: primera, los recursos locales, se distribuirán equitativamente a través de las cuatro zonas; segunda, los sobrantes. de MADRID- AMSTERDAM cualquiera de las zonas, se emplearán proporP e s e t a s 1.325 cionajmente en cubrfc los déficits de las otras; D e s d e el 15 d e julio. tercera, teniendo en cuanta los enunciados anteriores, para que una potencia pueda cobrar a Alemania, én concepto de reparaciones, llevándose, un determinado producto a su país, Pesetas 1.100 será necesario que se reúnan las dos siguienEnlace diario con Amsterdam. tes circunstancias; a) c. ue dicho producto no se necesite en tas otras zopas, y b) que nin- Solicite informes en todas las Agencias de viajes. -guna de las zonas tenga un déficit en sá ba- IBERIA- -Plaza Cánovas del Castillo, 4. lanza (je pagos. V En otro apartado de su discurso, Bevin dijo textualmente; Si se quiere evitar que AleS OL A R mania vuelva a levantarse como una potencia formidable, hay que evitar que vuelvan a- -d 13.427 pies cuadrados, galles Julián Marín bricarse armas en su territorio... Sin embar- y Londres. Véndase 35 pesetas- pie. (63.403. go, tenemos informes de que en la zona rusa v stas armas s e están fabricando. Yo no creo- -añadió irónicamente (y es aquí donde su mirada debió de encontrarse al azar con la del Sr. Molotof) yo no creo para- nada, en esvende particular urgentemente. tos informes, oero insinúo zu. e la ttiejor. inay GAZTAMBIDE. 19. SÉPTIMO B ñera de demostrar que son falsos es que hiciéramos- una investigación de desarme en la zona rusa de ocupación... Doctor tras doctor Innecesario me parece insistir sobre la imWashington u (Crónica telegráfica de portancia de este discurso trascendental. Tan sólo quiero llamar la atención sobre la per- nuestro, corresponsal. El paso- -mal pasch- 4 e sonalidad xlel que lo pronunció, ya que su es- la cuestión española por, uno, puede producir tudio puede ser muy útil para comprender otra defunción política. La del doctor Giral. otras actuaciones, pasadas o por venir, de la Es posible que se produzca retardadamente, como los efectos igualmente mortífeirps, de la política exterior británica. radioactividad atómica. A B C EN WASHINGTON Elegancia de verano i. MADRID- GINEBRA CUADROS OLEO El doctor Osear Laoge, que salió hace pocos días de Nueva York para Varsovia, en avión, es casi segura- -me dicen aquí en Washington- -que no volverá ni como embaja, dor í e la Polonia dé pacotilla, ni como su delegado consejero de seguridad al lado de Ruúa. Cuando hace ocho o tíiez años el doctor. Cjscar Lange era un oscuro profesor auxiliar de la Universidad d e Cracovia, experto en estudios estadísticos para seguros, difícil hubiera sido- adivinar que su apellido llegaría a ser tan conocido un día en España, país tan alejado del suyo como de sus actividades profesionales. Mandado- par el Gobierno Beck o cualquier otro de los que Lange debe considerar hoy superfascistes, vino a los estados Unidos a perfeccionar sus raros estudios. I g noro, el grado de su aplicación. Su aspecto de sedentario, quizá debido a su intensa cojera, y eis tics nerviosos, que le hacen guiñar él rostro continuamente, pueden explicaf en el doctor Lange un hombre de mucho estudio y d e mucha vigilia. Etesde Chicago, donde vivía, presenció, ila desgracia de la esforzada Polonia, atacada a un tiempo por alemanes y rusos, mientras con este fatal y decisivo signo empezaba la guerxa ímrodial. El doctor Lange esperó sus cinco años de residencia en Estados Unidos y pidió y consiguió la ciudadanía americana. Fue en este momento un respetable americano, al estilo óe los seis millones que radican en estepaís y que entre la primera, segunda o tercera generación integran el colosal y disciplinado grupo étnico bajo la fórmula casi oficial que dios enarbolan de americanos de origen polaco Procedentes de un país dónde el patriotismo es casi una profesión, los polacos de aquí, aunque anteponen de corazón lo americano no acostumbran a. deshacerse del tronco racial hasta la cuarta generación. Viven acantonados én zonas muy delimitadas, como, por ejemplo, Búffalo, y en determinadas zona s mineras del Estado de Pensylva nia, hay pueblos donde se habla más polaco que inglés, y donde el alcalde, los policías y, desde luego, los curas parroquiales y hasta obispos son polacos. Sin los votos polacos ningún candidato saldría elegido en Pensylvaaia. La fuerza política que tiene un tal grupo compacto; del cual salen personas muy dotadas, es Üácü de deducir. Diciendo esto, ya queda explicado de dónde y qué clase de impactos, se dirigen centra. Osear Lange, al que más o al que menos detestan desde 1942, cuando fue a, Moscú, llamado por Stalin, para jugar un papel político cerca del Comité que allí se organizaba para el remien. do polaco- de la postguerra. Su labor, de atraer ja estos grupos hacia el Muevo XJ biertio polaco- -paralo cual en Moscú considerábanlo tan idóneo- -ha fracasado rotundamente. -P o r tro kdo, a los americanos les encanta que cualquier recién llegado- -una vez entrado- pugne por nacionalizarse, pero ven- muy mal que, una vez lograda la ciudadanía, la cuelgue de una percha a voluntad; como si se tratase de un sombrero: usado. Con lo cual, lo que e a Moscú consideraron Una ventaja, ha resal- tado. contraproducente, tan pronto como... se hiz 0 la publicidad en América sobre- esta particularidad. Y cómo el apoyo rusa se niepa muy amenud a los débiles, y no gus- Ja dema- sj ado cubjrjrjí Ifrgcasos pi. íxj ad js