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CORREO DE PARÍS (SERVICIO PARTICULAR) OMO no es fácil encontrar Prensa de. París, tardamos mucho tiempo en enterarnos de ciertos acontecimientos que, por no tener relación con la política, se les concede escasa importancia. Así ahora sabemos que Mauricio Dounay ha fallecido. a los ochenta y tantos años de edad, y que Marcel Pagnol, el autor del famoso Topaze ha ingresado en la Academia Francesa. Pagnol es el autor mimado por la Fortuna. Cargado de lauros y millones, ingresa, en plena juventud, en la Academia. Verdaderamente la revolución en Francia está en marcha. No sabemos a dónde irá a parar, pero no cabe duda que está en marcha. Con, Mauricio Dounay desaparece el último recuerdo de una época literaria brillante y llena de añoranzas. El chansorinier dei Chat- Noir el ingeniero que no quiso practicar la carrera porque, según él decía, los puentes temblaban cuando advertían su presencia, se metió de cabeza en el teatro, y primero escandalizó al público con su versión de Lysistratü y luego emocionó a t o d o s con Amantes Era un tipo curioso Mauricio Dounay. Excelente administrador, como buen francés, le temían los empresarios por sus exigencias y los directores de periódicos y revistas porque pedía por sus colaboraciones precios exorbitantes. Se hacía pagar caro y discutía y gitaneaba para s a c a r unos centenares de. francos. Un día que llevó a no sé qué periódico un artículo que le habían encargado, le preguntó el director: ¿Cuánto? -Dos mil f r a n C o -dijo Dounay sin pestañear. C est cher! (Es caroi- protestó el director. ¡C est Dounay! (Es regalado -díjole el articulista, sirviéndose del calembourg Retirado en su gran finca de recreo en el campo, Mauricio Dounay ha muerto. Era el último superviviente dei ChatNoir C Bijon de Montmartre La loca de Chaillot En el teatro del Vieux Colombier se lia estrenado Nuestra Ciudad con el misino éxito que en todas partes. Ha sido preciso que fuera a Parí en tournée una compañía suiza para que los- u ibditos del pastelero Dudo- y del carnicero Thorez se enteren que en el inundo del teatro hay mas ue Fianeées du Havre y Gueux ui I aradi- Pero, en cambio, han otrenado- al fin! I- a loca de Chaílior obra postuma do lean (iirodc- u. l n año ba n tarda do f i montar nu par de milione- ha costado presentarla y ha habido que contratar cincuenta artistas para interpretarla. Naturalmente, como sucede por lo genera! en estos casos, el fracaso ha sido rotundo. Pero en París los fracasos, cuando son ruidosos, suelen dar tanto dinero como los éxitos gordos. Y eso es lo que parece que sucede ahora con La loca de Chaillot Para escribir esta Folie de Chaillot parece ser que el autor se inspiró en una especie de M adame Pimentón muy conocida hace algunos añas en los bares de última hora. La llamaban B ¡i u y era tina mujer gorda, de unos sesenta años, muy pintarrajeada y compuesta, cubierta siempre de abalorios y bisutería falsa. Había sido una de las bellezas de París, triunfó y gastó, tuvo sus años de glorioso esplendor... Luego, se fue abandona! idí la edad agostó sus encantos y poco a poco la infeliz Ri iou moronó hasta tyier definitivamente en, el surco, que allí llaman la purée Salía a media noche, recorría los tugurios que no cierran nunca las puertas, los Der- der- der y apenas aparecía en un establecimiento, la concurrencia la recibía con gritos. y aclamaciones... Bijou lenta y majestuosa, cargados los brazos y los dedos de quincallería barata, maquillada escandalosamente y vestida con unas toilettes pasadas de moda y extravagantes, recorría las mesas, bebiendo en todas las copas que la ofrecían... Estaba arruinada, pero se había arreglado de manera que vivía bien. ¿Cómo? No se sabía... Daba consejos a la juventud inexperta, contaba las grandezas de su vida pasada, decía la buenaventura a los borrachos, y todas las noches, en su recorrido de última hora, recogía unos cuantos billetes... Al amanecer. Bijou de Montmartre. como los murciélagos, desaparecía, encerrándose en su domicilio, un zaquizamí en un hotel de ínfima categoría, y ya no se la volvía a ver hasta que sonaba la media noche. Esta figura del más repugnante bajo I fondo ha sido, por lo visto, la que inspiró a Girodoux el argumento de su postrera obra La folie de Chaillot ¡Vaya lío que se ha hecho la Mistinguette ¿Pues no dice que cunvols cincuenta y siete? Cincuenta los tenia. según mi cuenta, cuande estuvo en España... ¡Hace ya treinta! JOSK JI; AX CAÍDTVNTAS