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MADRID DÍA 5 DE JUNIO DE 1 9 4 6 NUMERO SUELTO 4 0 G E N T S S V 2 VOZ DE SATÁN DIARIO T t 0 DE I N. F O R M AG I Ó N G EN ER AL 1 tiene, por lo que se refiere a los productos vegetales, un curioso matiz antropomorfo, que alguna vez he comparado a los procedimientos de Walt Disney. Las frutas, sin dejar de Sierlo, toman un vago y decorativo contorno humano. Así, las uvas negras serán cabecitas de unos decapitados ladrones etíopes, colgadas en las almenas de un castillo cuando una parra de uvas rojizas no sea un conjunto de orejas femeninas con arracadas de cornalina Él membrillo tiene el perfume del amado y su misma dureza de corazón; pero tiene el color del amante apasionado y macilento La ciruela, todavía entre blanca y rojiza, es como si una muchacha, por miedo del espía, se tapase las mejillas con sus dedos de uñas pintadas Y, en cambio, el higo ya abierto es como un petimetre vestido de verde que ha venido a menos y tiene que ir con el traje roto Merced a estos variados procedimientos, el jardín se ha transformado en un bosque encantado, donde todo es prodigio. Al fondo están los setos de zarza que el poeta no se atreve a tocar, porque la delicada mor- a se chafaría a la menor manipulación retórica. Enfrente, los albaricoqueros como árboles del cielo cuajados de tiernas estrellas, y los pinos con las perlas de los piñones guardadas en caprichosos estuches de madera, y los naranjos, cuyos frutos son rojos y ardientes farolillos. A los, lados, más modestos, se agrupan los pistacheros, cuyas almendras son lengüetas de pájaro entre los picos de la cascara, y los. majuelos de los que penden sus frutas como cencerritos pintados con sangre de drago... Y la flauta de Satán gime en todo el recinto. Pero, cuidado: la psicología del árabe es muy complicada y nunca, renunciará a lo útil. Entre los árboles hay íiabares floridos, que parecen collares de paloma o plantíos de lino, cuyas flores azules, movidas por el viento, parecen un rizado estanlque La huerta y el jardín son hermanos. ¿Recordáis el Aguedal de Marrakus, con sus mieses entre rosas, o el Generalife de Granada, en medio de olivares? Hay mucho que hablar sobre el concepto del jardín árabe. Quizá lo hagamos otro día. traso arribada a Manhatthan y he estado paseando por sus inacabables muelles, ciento A he contado ya, pero es tan corta y sesenta en conjunto, que hoy hospedaban la tan bella, que aún puede referirse otra friolera de 576 barcos, y he mirado al mar, vez. Se trata de una historia de Hadesde el Battery Place, como miro al ciclo, lluch que descubrió Massignfm y que yo traa la manera de un reencuentro con la Natu duje por primera vez al castellano. Dice así: raleza tan difícil y tan extraño cu una ciu Hallach paseaba un día por las calles de dad que e nos aparece capaz de hacer de s Bagdad, en compañía de sus discípulos, cuanasfalto todas las praderas. do les sorprendió el sonido de una flauta exCuando me he unido de nuevo con mis quisita. amigos a los que acompañaban dos de los- ¿Qué es eso? -le pregunta uno de sus altos empleados de aquella entidad, y a fin discípulos. Y él responde: de agradecer a éstos de alguna manera sus- -Es la voz de Satán que llora sobre el gentilezas, mientras tomábamos un aperitimundo. vo y apenas uno de ellos había concluido de Pocos pueblos han sentido en tan alto graelogiar el ingenio, la eficacia y la fuerza díl do Como el árabe- -que casi nunca ha edifisistema protector de su Banco, le he dicho, cado para la eternidad y que carece casi en a primera vista impertinentemente, pero en absoluto de artes plásticas- -la angustia de el fondo lleno de buena intención: la belleza efímera, que camina hacia la nada, ¿Y han contado ustedes con Negrín? y el, deseo de apresarla y retenerla en la red Naturalmente se me ha hecho repetir la de las artes. Pero a los musulmanes no les pregunta, porque su sentido no se les alcan, queda más que la música, cuya licitud relizaba a ellos, aunque sí, y muy claramente, a giosa há sido agriamente discutida, y la poemis compatriotas. sía- que tampoco sale muy bien parada del- -Digo- -insistí- -si han contado ustedes Akorán. Una y otra son la voz de Satán con Negrín. condenada a enamorarse de las cosas bellas Y tras una pausa, he continuado: tjné pasan. -Porque nosotros guardábamos con el En la poesía árabe late un deseo atormenmismo rigor que ustedes cerca de dos mil tado de salvar la belleza, por un lado, minequinientos millonea de pesetas oro, lo cual rapizándola y endureciéndola, y, por otro no es, ciertamente, una futesa. Esos dos mil lado, enmascarándola y transmutándola, quinientos millones constituían los ahorros como para esconderla y hacerla escapar a la que habíamos podido hacer en los últimos furia destructora del Sino. Para ambos fines cinco siglos. Allí teníamos los lingotes prisir- ye la metáfora. Y los poetas cumplen a mitivos de la Conquista, las onzas de Carveees tan bien su misión de disfrazadores, los III, los cuantiosos dividendos que la etaque a la larga, no hay manera de descubrir pa del 14 al 18 nos proporcionara, toda o lo que ocultaron; y así, una descripción de gran parte al menos de nuestra fortuna nauna fiesta de corte en la Alhambra ha sido cional defendiendo la vitalidad del duro como interpretada como una carrera de caballos, si, por añadidura, el sonoro duro de entonuna sesión de pirotecnia o la exhibición de ces no la tuviera bastante para defenderse un funámbulo. Hay, sin embargo, realidapor sí mismo. Centinelas, luces de aviso, cades bellas que todos los años desaparecen, samatas rodeaban aquel tesoro gigantesco. pero que al año siguiente vuelven puntuales a la cita, y que son iguales para los árabes Habíamos tomado demasiadas precauciones y nosotros, como las flores y las frutas. En para prevenirlo del simple y audaz merodealas metáforas que las representan podemos dor de soplete y revólver, pero menos de las intuir el secreto retórico de los líricos mahonecesarias para librarlo de Negrín. Negrín, metanos. Resumamos hoy el capítulo que a el más audaz y siniestro de todos los ladrones los frutos dedica esa preciosa obrita de Beu que ha conocido el planeta, el desvalijador, Habib de Alepo que se llama El libro del ccno de una familia ni de una empresa, sino, jiro. Es una maqama, sembrada de versos lisa y llanamente, de cien generaciones de EMILIO GARCÍA GÓMEZ ajenos, en la que el autor finge hallarse en españoles, neutralizó el cemento, la roca, la de la Real Academia Española, un jardín poblado de toda clase de frutales. cifra, el acero y las balas con un arma de una simplicidad increíble: la estilográfica. Lo primero que salta a los ojos es el pro- Firmó una orden y todos los bastiones inexceso de endurecimiento o mineralización de pugnables se abatieron. Su estilográfica treque antes hablamos. Los poetas, con mano de orfebre, lapidario y ebanista, prodigan E he substraído, porque en realidad no panó, barrenó fácilmente planchas de treinta oros y platas, cornalinas y lapislázulis, sáncentímetros de espesor, suplió llaves misteme interesaba nada, a la visita de las dalos y marfiles. Los dátiles verdes serán cajas fuertes de uno de los Bancos mas riosas, llegó, en suma, al corazón de la for pomos de colirio torneados en esmeralda, importantes de la Down- Town neoyorquina. taleza. Y la. vació. Negrín, Prieto, Gi ral, con las tapaderas chapeadas de oro las Están situadas en los sótanos abiertos en la Martínez Barrio, todos los hombres repregranadas, cajitas redondas como pelotas, roca viva y protegidas por las tradicionales sentativos de aquella República pestilencial, llenas de cuentas de rubí entre una seda arru- prevenciones del acero y del hormigón ar- cuyas sombras aun se atreven a aullar del 1 gada -las aceitunas, una taracea de topa- mado. Sistemas sensibilísimos de alarma pre- otro lado de los Pirineos, fueron pasándose el cio oscuro y azabache Resulta tan inútil vienen contra todo ataque posible. Una red oro como los cubos de un incendio, de niano para nosotros multiplicar los ejemplos como combinada de espejos delata la presencia del en mano, desde Alicante a Odcssa. Entonces para ellos darlos. La profusión perjudica, y, intruso sea cual sea el lugar en que este se Staliu anunció que habían sido descubiertos como sabemos lo poco que les cuesta, la jo- encuentre. Ametralladoras emplazadas en los nuevos yacimientos del amarillo metal en los yería degenera en bisutería. No nos detenretenes de guardia vigilan todos los ángulos Urales. (Salvador de Madariaga dixit. Por gamos aquí, ni tampoco en las caídas de mal estratégicos. Las cámaras pueden ser inun- vez primera, señores, en la historia de la gusto, que casi siempre- -cosa curiosa- -afecdadas. Sus defensores, resistir varios me- Minería universal, el oro de los yacimientos tan al color amarillo: los limones son hue- ses un asedio. Es idéntico sistema defensivo, descubiertos en Rusia aparecía acuñado... vos de gallina que un bromista tiñó de aza- detalle más, detalle menos- -seguramente deSonreímos, en tanto dura nuestro silencio frán y los plátanos, pequeños colmillos de talla menos- al d- e las cámaras acorazadas de unos segundos, a través de la ira. No que leíante o recién nacidos arrobados en del Banco de España. No vaha la pena de damos muy seguros de que nuestros acommantijlas de gualda privarme, por visitarlas, de la delicia de una pañantes hayan entendido nuestra venkd El segundo proceso de enmascaramiento primera insinuación primaveral con tanto re- porque lo cjertq es que tampoco la ha eiitetv L EL ORO Y SU CUSTODIA M